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Blancos de AN: Uruguay sigue
aferrado a un enfoque idealista
Veintidós meses es un período suficiente para
analizar las prácticas y mecanismos de toma de
decisiones y la metodología, ritmos y alcances de
las grandes reformas anunciadas por el gobierno de
Tabaré Vázquez, dice un documento de la opositora
Alianza Nacional, sector que lidera el senador Jorge
Larrañaga, que fue emitido el pasado 22 de enero de
2007 bajo el título Reflexiones frente al país.
Aspectos institucionales y políticos
El aprendizaje
-
Desde las
elecciones de 1984, la izquierda creció
persistentemente hasta alcanzar el 50 % de los votos
en las elecciones del 2004. Durante todo ese tiempo
la actuación del Frente Amplio como oposición,
contrastó con los esfuerzos de los partidos
tradicionales para asegurarse recíprocamente la
gobernabilidad, formar políticas de estado o
concertar posiciones en los grandes temas
nacionales, lo cual supuso compartir de alguna forma
y en diferentes medidas la responsabilidad de
gobernar y de los resultados de la gestión pública.
-
En las
elecciones del 2004 el PN pagó un alto precio por
poner el interés nacional sobre el partidario y dar
gobernabilidad al PC, aún después de la crisis del
2002.
-
La
marginación del Frente Amplio de cualquier
responsabilidad de gobierno en los períodos
anteriores, lo puso a partir de marzo de 2005, ante
la necesidad de realizar el cambio de la práctica de
oposición sistemática, a la de gobierno. Cambio que
además de requerir aprendizaje, es mucho más
exigente en la concertación de posiciones dentro de
un conglomerado político muy diverso. Después de
veintidós meses podemos constatar que ese proceso
dista de estar concluido, y que incidió e incide en
las decisiones y acciones, del Poder Ejecutivo y el
Parlamento.
-
Recurrentemente se observan de parte del Gobierno y
del partido de gobierno, torpezas, desprolijidades,
confusiones y contradicciones, que afectan las
relaciones dentro del sistema político nacional y
desorientan a la opinión pública.
-
Esto tiene
costos para el país en decisiones que no se toman o
se toman tardíamente, en decisiones negociadas que
desvirtúan sus objetivos o que no tuvieron la
necesaria maduración y discusión.
Izquierda antigua vs. izquierda
moderna
-
El
tratamiento de temas especialmente relevantes mostró
divergencias sustanciales dentro del propio Frente
Amplio, que se pueden simplificar en el
enfrentamiento entre las visiones ortodoxas e
ideologizadas de la izquierda latinoamericana y los
enfoques más pragmáticos, que privilegian la
eficacia de la gestión de gobierno en función de
objetivos, sin atarse a los medios y mecanismos a
emplear.
-
Estas
divergencias no son resueltas por el Presidente, y
su persistencia afecta continuidad y eficacia a la
gestión de gobierno, genera incertidumbre y alimenta
las presiones sociales y corporativas. El Presidente
delega y cuando no le sirve el resultado termina
desautorizando a los interlocutores.
-
De hecho,
el Gobierno está desarrollando políticas y tomó
medidas a las que el FA se opuso sistemáticamente
hasta principios de 2005, y bloqueó o trató de
bloquear mediante varios plebiscitos. Desde el punto
vista de la gestión de gobierno es una verificación
del cambio de actitudes involucrado en el pasaje de
oposición a gobierno. En términos políticos, esto
implica doble discurso y activa diferencias
irreconciliables dentro del Gobierno.
-
Hasta
ahora no se consiguió deslindar el rol de carácter
nacional del Gobierno, del papel político que le
corresponde naturalmente a los órganos y componentes
del FA. Esta circunstancia que parece mantenerse
hacia el futuro, es uno de los principales factores
de tensión entre el Poder Ejecutivo, el partido de
gobierno y los partidos de oposición.
El Presidente componedor
- En los
grandes temas nacionales y en las decisiones
políticas más relevantes, el Presidente actúa como
componedor de las diferencias existentes dentro del
gabinete y dentro del FA. Pone la unidad del FA por
encima de su responsabilidad de orientación y
conducción política y preservación de los intereses
nacionales. Las actitudes en temas esenciales, como
la inserción externa del Uruguay, muestra que
llegado el momento puede cambiar de posición
cediendo a las presiones de la interna del partido
de gobierno.
- De un
Presidente se deben esperar definiciones claras de
política y no acertijos, y un mínimo de autoridad
que supere las divergencias entre ministros, que
crean incertidumbre en la opinión pública y
perjudican notoriamente la identificación y defensa
de los intereses nacionales.
-
El
Presidente es más componedor dentro de su fuerza
política que presidente de todos los uruguayos.
Marca una ausencia de liderazgo importante. Su
figura está más cerca de un Jefe de Estado que de un
Jefe de Gobierno.
-
El Consejo
de Ministros está más cerca de una terapia de grupo
que de un órgano de conducción de la gestión de
gobierno.
El Parlamento
- En el
2005, por primera vez desde el retorno de la
democracia, asume un gobierno que cuenta con mayoría
absoluta en el Parlamento. Ello limita las
necesidades de negociar con la oposición, pero no
las excluye. Por una parte, en algunas materias la
Constitución exige mayorías especiales que el Frente
Amplio por sí solo no alcanza. Por otra, es obvia la
conveniencia de que en las reformas más
trascendentes y los grandes temas nacionales, exista
un respaldo nacional, al menos en la determinación
de los objetivos y los lineamientos generales para
su tratamiento.
- La
necesidad y dificultad de formar posiciones dentro
del propio Frente Amplio, determina que una vez
alcanzado un acuerdo sea muy difícil abrirlo a
negociación o debate con la oposición. El papel del
Parlamento se ve reducido a la votación, sin que los
intercambios de ideas y propuestas tengan la
posibilidad de incidir en las posiciones del partido
de gobierno.
-
Pero
tampoco se crearon instancias de diálogo o discusión
entre gobierno y oposición.
-
Esta
circunstancia está alimentando y consolidando una
tensión permanente entre gobierno y oposición y una
división política insuperable por la imposibilidad
de diálogo.
-
Una de las
consecuencias es que las decisiones que requieren
mayorías especiales, que incluyen la renovación de
los integrantes de los organismos de contralor,
todavía no pudieron ser adoptadas. Pero lo más grave
es que se perdieron, sin posibilidades de
recuperación, políticas de estado elaboradas durante
décadas y principios compartidos explícita o
implícitamente por el sistema político.
En el filo
del Estado de derecho
-
Por falta
de experiencia, o por la tendencia ya señalada a la
desprolijidad, o por convicciones erróneas, hubieron
y hay actitudes de intolerancia hacia la crítica y
de impaciencia frente a la dificultad de alcanzar
acuerdos políticos.
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Las
presiones sobre la prensa y ciertas interferencias
sobre la justicia son inéditas desde 1985. La
designación del fiscal de corte, incluyó una
decisión claramente inconstitucional que debió ser
corregida, pero que sigue afectando las relaciones
entre el gobierno, la oposición y la propia
justicia. Disposiciones de la ley de reforma
tributaria son de dudosa constitucionalidad. La
consagración de la ocupación de los lugares de
trabajo como extensión del derecho de huelga, es
contradictoria con el derecho de propiedad e incluso
con el propio derecho al trabajo (la Constitución es
la única fuente de priorización entre derechos
confrontados). Las ocupaciones en la lógica del
Gobierno como acción legal termina confiriendo
derechos en forma ilógica e increíble.
-
A 22 meses
de gobierno entes autónomos y servicios
descentralizados mantienen una irregular e
incompleta constitución.
-
Estos
ejemplos no agotados, en su nómina total han
colocado al gobierno en la frontera del Estado de
Derecho.
Las
grandes reformas
-
El acceso
del FA al gobierno se produjo en medio de grandes
expectativas de reformas vinculadas a los
compromisos expresados durante la campaña electoral
y a las posiciones históricas de ese partido.
-
Sin
embargo, el proceso de diseño, discusión y
aprobación de las reformas fue lento, poco
transparente y no expresa definiciones novedosas
sobre las políticas.
-
Se aprobó
recientemente la reforma tributaria, y se está al
inicio del proceso de reforma del estado, de la
salud y de la educación. No obstante, y a pesar de
las obvias vinculaciones entre las distintas
reformas, no parece haber una planificación global,
que asegure su consistencia. Cuando prácticamente no
se han iniciado las labores sobre la reforma del
estado, se están tomando o preparando decisiones
específicas en algunas empresas públicas, que son
uno de los componentes esenciales de esa reforma.
-
El
conjunto de las reformas es incierto en su alcance y
contenido, y está presente el riesgo de que
prevalezcan ciertos enfoques de la izquierda
antigua, se contemplen las presiones corporativas y
se sigan caminos lentos e indoloros de
transformación, que contribuirán más a consolidar
que a modificar las disfuncionalidades actuales del
Estado.
La
reforma tributaria
-
Se aprobó
después de una larga discusión en el partido de
gobierno, en la cual sufrió cambios importantes. Sin
embargo, en el Parlamento no hubo una verdadera
discusión, las dudas y cuestionamientos planteados
por la oposición no tuvieron respuesta.
-
El
resultado es incertidumbre sobre los resultados para
los contribuyentes y sus efectos sobre la economía.
Esa incertidumbre está llevando a una retracción
fuerte en los negocios sobre bienes cuya tributación
cambia o puede cambiar con la reforma, y también a
un compás de espera en las decisiones en materia de
inversión.
-
Se castiga
la producción y el trabajo nacional, desalentando
así los programas de inversión y por tanto el
crecimiento futuro. En especial se compromete el
destino de las pymes, que representan más del 50 %
del PBI y de la mano de obra ocupada.
-
En notoria
inconstitucionalidad se aplica el impuesto a la
renta a miles de jubilaciones y pensiones.
La
reforma de la salud
-
A casi dos
años de gestión, el Gobierno no se pone de acuerdo
en cuanto a contenidos y alcances de esta Reforma.
-
No
obstante todo indica que la misma terminará
redundando en un mayor costo para la población.
Costo adicional al de la Reforma Tributaria.
La
reforma de la educación
-
Una
mejora sustancial del sistema educativo es
esencial para el futuro del Uruguay. ¿Qué
expectativas de desarrollo pueden existir para
un país cuando la aspiración mayoritaria de los
jóvenes que se incorporan al mercado laboral es
un empleo público?
-
Las
cuestiones fundamentales son los contenidos de
la educación, el balance entre formación e
información, los estímulos para completar los
ciclos educativos y la vinculación del sistema
educativo con el mercado laboral. Sin embargo,
las preocupaciones mayores de las autoridades de
la enseñanza están en la infraestructura física
y los salarios de docentes y funcionarios.
-
La
participación de los docentes en la reforma es
sin duda importante, pero no puede hacernos
perder de vista que:
-
La política educativa es una responsabilidad
del Gobierno, del sistema político y de la
sociedad, y no solo de los gremios de la
enseñanza.
-
Los docentes son en último término parte de
la reforma.
-
El crecimiento de la enseñanza privada
es el producto, en buena medida, de las
carencias y las limitaciones de la oferta de
la enseñaza pública. Una reforma educativa
tiene que considerar la realidad de la
enseñanza privada y buscar una mayor y mejor
articulación entre la enseñanza pública y la
privada.
-
El
camino elegido por el Gobierno acentúa el riesgo
de la corporativización de la reforma educativa,
y de
resignar las responsabilidades políticas que le
corresponden y debería asumir.
La
reforma del estado
-
La
calificación de madre de todas las reformas
expresa una característica necesaria de la reforma
del estado. Las reformas y tratamientos específicos
de componentes y áreas de la reforma deben estar
enmarcados en una planificación y políticas
generales.
-
Sin
embargo, hoy no se cuenta con orientaciones del
Gobierno, salvo de carácter muy general, sobre el
alcance, contenidos y tiempos de la reforma. Si se
sigue avanzando en reformas específicas se corre el
riesgo de que la reforma del estado quede por el
camino o de crear inconsistencias en el
funcionamiento del Estado en el futuro.
-
Hasta
ahora la Reforma del Estado ha consistido en generar
más Estado que pesa sobre la producción y el trabajo
de los uruguayos.
-
El
oficialismo ha generado más Estado y más
ineficiencia. Los monopolios públicos se mantienen y
las tarifas públicas se siguen manejando sin la
debida transparencia.
Las
políticas sociales
Asistencialismo
-
El
incremento de la inversión pública destinada al plan
de emergencia era una necesidad para el gobierno en
tanto fue una promesa preelectoral, y en virtud de
los altos niveles de pobreza que derivaron de la
crisis de 2002.
-
No
obstante, este Plan de Emergencia es asistencialista,
alivia transitoriamente la situación de los
beneficiarios, pero no la resuelve y crea una
adicción que será difícil de superar.
-
Mientras
tanto se desconocen los programas y la organización
que llevarán adelante las políticas sociales después
del plan de emergencia.
-
Se ha
observado una fortísima falta de planificación, en
donde la improvisación fue superada por la realidad,
llegando así a las soluciones en forma tardía.
-
El
beneficio otorgado por el Plan de Emergencia debió
estar acompañado por mecanismos de control para
exigir las contrapartidas de los beneficiarios.
-
De aquí en
más se deberá trabajar con planes a mediano y largo
plazo en la restitución de las redes familiares y
sociales del colectivo, ya que es la red primaria
que sostiene cualquier proceso de reinserción social
y familiar.
-
Educación
en valores porque hay cosas que se han perdido y no
podemos permitirlo, aunque sí trabajar para
recuperarlas.
Relaciones laborales
-
El
movimiento sindical y el Frente Amplio fueron socios
funcionales durante los años de oposición y
contribuyeron a frenar los cambios estructurales
promovidos por los gobiernos anteriores. Las medidas
adoptadas por el Gobierno en el área de relaciones
laborales, pusieron a disposición de los sindicatos
los instrumentos y el escenario para crear y
mantener un ambiente de conflictividad sin
precedentes. El viejo enfoque de lucha de clases que
prevalece en el movimiento sindical y la pasividad
del Gobierno frente a los conflictos, están
conduciendo a distorsionar los consejos de salarios
como instrumento de negociación colectiva que
deberían contribuir a la estabilidad y progresividad
de las relaciones laborales.
-
La
conflictividad y la legalización de las ocupaciones
son desestímulos fuertes a la inversión y a la
gestión empresarial. Se pierde de vista que el
empleo y el salario dependen en buena medida de la
situación y los resultados de las empresas. Se ha
llegado a sostener que los trabajadores son los
dueños de los medios de producción.
-
La
legalización de las ocupaciones constituye una
limitación al derecho de propiedad, al derecho de
los empresarios a gestionar sus propias empresas y
al propio derecho al trabajo.
-
La
posición del Gobierno en esta materia sirvió para
estimular más que para reducir la conflictividad, y
termina inexorablemente perjudicando a los propios
trabajadores que dice beneficiar.
Seguridad interior
-
La
inseguridad constituye una de las mayores
preocupaciones de la sociedad en todos sus niveles,
y los problemas de la minoridad parecen no tener
solución e implican un riesgo de deterioro y
fragmentación creciente para la sociedad. Es cierto
que estas situaciones están asociadas a un deterioro
social que se arrastra por décadas y que tuvo una
aceleración fuerte con la crisis económica del
cambio de siglo. Sin embargo, la política pública no
atenúo el problema, e incluso parece haberlo
exacerbado.
-
La
política y algunas medidas del Gobierno agravaron la
tendencia al incremento de la delincuencia,
especialmente en materia de delitos violentos y de
la participación de menores de edad.
-
No hay
verdadera libertad sin seguridad para los ciudadanos
y sus bienes.
-
La
legislación vigente no es adecuada, se protege a los
delincuentes y no a los ciudadanos honestos.
La
economía
-
En el año
2005 Uruguay estaba saliendo de la mayor crisis
económica de su historia moderna, pero en medio de
una situación social profundamente deteriorada.
-
La
recuperación se basa en una coyuntura favorable y
prolongada del comercio mundial, acompañada de
disciplina fiscal. La coyuntura va a cambiar tarde o
temprano y ya se manifiestan síntomas de
aflojamiento de la disciplina fiscal (rendición de
cuentas, cancelación de la deuda con el FMI).
La
política fiscal y la deuda externa
-
La
restricción extrema del gasto y la inversión pública
a partir del 2002, llevó a una demanda acumulada, en
la que coexistían reclamos legítimos con otros no
tanto, tan difícil de atender como de postergar. La
combinación entre el crecimiento de la economía y la
mejora de la eficiencia de la recaudación permitió
al gobierno aumentar los gastos e inversiones, pero
deja abierta la cuestión de la sustentabilidad
futura.
-
La
política fiscal se fue haciendo más flexible,
cediendo a presiones políticas y de sectores
sociales, al amparo de incrementos significativos de
la recaudación. (reforma tributaria).
-
El fin del
programa con el FMI, siguiendo a una estrategia
política más que económica, plantea serios riesgos
de futuras expansiones del gasto público con fines
espurios.
-
El aumento
del gasto corriente es una luz amarilla para el
futuro.
-
La
administración de la deuda pública si bien mejoró el
perfil y redujo las presiones especialmente de corto
plazo, perpetua uno de los lastres principales de la
economía uruguaya. De hecho la deuda pública ha
aumentado considerablemente en los últimos dos años,
sin observarse una preocupación de las autoridades
por alcanzar un equilibrio fiscal en el presente y
superávit en futuro que haga que esta estrategia sea
sustentable a largo plazo.
El
desarrollo. Uruguay Productivo
-
La
concepción del Uruguay Productivo como modelo, no se
reflejó hasta ahora en políticas, estrategias y
programas que le den credibilidad, consistencia y
operatividad. La ausencia de estrategias lleva a un
tratamiento casuístico de situaciones específicas de
distinto mérito, que en algunos casos no se
caracterizan por la sustentabilidad y pueden
consolidar asignaciones ineficientes de recursos a
largo plazo (azúcar).
-
El
Gobierno genera más incertidumbres que orientaciones
y afecta las expectativas de los operadores
económicos:
-
Se
posterga el ajuste de la devolución de impuestos
indirectos y mientras tanto los exportadores no
tienen reglas de juego que los respalden.
-
Los
nuevos incentivos se elaboran en ausencia de una
definición clara de políticas sectoriales. El caso
del gasoil productivo es un buen ejemplo.
-
El País
productivo prometido ni siquiera tiene comienzo de
esbozo, ni a dado paso a la gran visión que el país
precisa que es el desarrollo nacional integral,
construido a partir de políticas públicas activas.
-
El
ambiente de negocios e inversión, está afectado por
la conflictividad laboral y las incertidumbres sobre
la estrategia de inserción externa, la reforma
tributaria y los sistemas de incentivos, y la
ausencia de estrategias sectoriales transparentes.
-
El País
necesita crecer con armonía y equilibrio, proceso
que el Estado debe estimular y dirigir, pero nunca
dinamitar como lo está haciendo con la ausencia de
una política clara de inserción comercial externa,
con la Reforma Tributaria y con las reformas de las
relaciones laborales.
La
inserción externa
-
La
estrategia de inserción externa fue motivo de
intenso debate, en torno fundamentalmente de la
situación del Mercosur y las opciones de apertura
comercial con terceros países, que se zanjó
momentáneamente con la decisión del Presidente
Vázquez de rechazar a último momento la posibilidad
de negociar un acuerdo comercial con los Estados
Unidos, en cuya promoción él mismo había
participado. No obstante, la necesidad de
definiciones persiste, especialmente por los efectos
negativos de la incertidumbre sobre las condiciones
de acceso a los mercados sobre las decisiones de
inversión y las estrategias de negocio de las
empresas.
-
Las
divergencias en el partido de Gobierno perjudican la
posición negociadora del Uruguay.
-
Hoy nadie
tiene certezas sobre que hará Uruguay en el Mercosur;
si va a negociar o no con terceros países, y cual es
la línea rectora de su estrategia.
-
Los
ministros discrepan públicamente sobre la
orientación del país. El Presidente toma un poco de
cada discurso e incurre en contradicciones. Estas
ponen de manifiesto la supeditación de los intereses
partidarios a conflictos políticos o ideológicos en
el partido de gobierno.
La
política energética
-
La
política energética no ha sido definida. La crisis
energética se mantiene, mostrando una clara
insuficiencia estructural en la generación.
-
UTE y
ANCAP sustituyen al Poder Ejecutivo en la definición
de la política energética. El corporativismo puede
mas que una definición nacional.
-
Las
tarifas públicas de electricidad y combustibles
continúan siendo superiores al costo, en el caso de
la energía eléctrica, y a la paridad de importación
en el caso de los combustibles.
La
política exterior
-
Se diluyó
la política de estado construida desde 1985, dejando
paso a una creciente ideologización y una
aproximación del Uruguay a posiciones extremas en
la región, en medio de una fragmentación y
confrontación regional y global y con el riesgo de
quedar aislado en la defensa y promoción de sus
intereses.
-
Una
presencia externa ausente de representación
institucional. Muchos dirigentes y jerarcas de
gobierno actúan sin la debida coordinación.
-
Una
cancillería amateur, más preocupada por servir a
las posiciones tradicionales de algunos sectores del
FA que por promover y defender los intereses
nacionales.
-
Se ha
consentido la fragmentación en la región, una
violación sistemática del principio de no
intervención en los asuntos internos de otros
estados.
-
El
Mercosur se ha desnaturalizado. La incorporación de
Venezuela agregó una ideologización de la
integración que afecta la definición de la
estrategia nacional.
-
El
concepto geopolítico de país, que suma
infraestructura física, transporte, política de
puertos, Hidrovía, política de frontera, está
ausente de nuestra política exterior.
-
A pesar
que la afinidad política con los gobiernos de
Argentina y Brasil probó ser irrelevante a la hora
de tratar intereses nacionales prioritarios, el
Uruguay sigue aferrado a un enfoque idealista de
las relaciones regionales que la mayoría de los
países sustituyeron por una visión más pragmática de
lo que podían obtener efectivamente de la región.
-
El Uruguay
debilita su credibilidad e imagen exterior al
protagonizar escenas patéticas, como la aprobación
de la adhesión de Venezuela al Mercosur para llegar
a tiempo de una visita que no fue, entre otros
ejemplos.
El
futuro próximo
Las carencias,
contradicciones e incertidumbres que genera el
Gobierno han comenzado a instalar el descreimiento
en la ciudadanía. El papel de la oposición no reside
solo en la critica a la conducción del gobierno. Un
proyecto de país debe impulsarse desde el llano y el
Gobierno. La complementación de ambos aumenta la
credibilidad de los actores políticos.
La capacidad de
propuesta es el diferencial en el escenario; y la
diferencia con el Frente Amplio es que el Partido
Nacional ajusta su respuesta política a la realidad,
pero no define su posición de acuerdo a su ubicación
frente al poder. Por tanto el futuro próximo
dependerá de cómo se va decantando la interna del
Frente Amplio y la forma en que el gobierno asuma su
responsabilidad nacional sin fracturar la interna.
También dependerá de la
conducta política de la oposición, en especial del
Partido Nacional y de su sector mayoritario. Una
buena propuesta, un equipo técnico respetado y una
estructura fortalecida, son los mejores instrumentos
para enfrentar su rol opositor, las próximas
instancias electorales y el futuro gobierno
nacional. LA
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