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TV digital: Argentina no tiene "apuro", la
cuestión "es principalmente política"
por Matías Ruiz
La
noticia de la televisión digital ha comenzado a
esparcirse por los medios, y los países están
tomando posiciones al respecto de qué sistema
elegirán. En la Argentina, y de momento, ninguno de
los mencionados tiene preferencias por parte del
Gobierno Nacional. Afortunadamente, el Ministro
Julio de Vido (Planificación Federal) anunció que no
hay apuro en la materia, lo cual descartaría, en
principio, una decisión apresurada. A nivel
internacional, el sistema japonés ISDB-T se
impone holgadamente en aspectos técnicos y en
beneficios para los usuarios o clientes potenciales
por la calidad y gratuidad de los servicios que
ofrecerá.
Ya han desfilado por
nuestro país los principales representantes
gubernamentales de los sistemas de televisión
digital que, a nivel mundial, pugnarán por
constituirse en estándar, de aquí al futuro. La puja
ha dejado como alternativas finales a los sistemas
japonés (ISDB-T), americano (ATSC) y europeo (DVB-T).
En la Argentina, el
Gobierno Federal ha comenzado lentamente a evaluar
cada uno de los sistemas en cuanto a lo técnico. Por
fortuna, el Ministro Julio de Vido -a cargo del
Ministerio de Infraestructura y Planificación- ha
aclarado que la Administración no tiene "apuro" por
seleccionar uno de los sistemas y que la cuestión
"es principalmente política".
El análisis del
Ministro es correcto, aunque sólo en parte. Si bien
el lobby político que se espera por parte de
estadounidenses y europeos será violento -no se
espera lo mismo del Japón, pues su diplomacia sigue
otros caminos-, no es menos cierto que los
beneficiados de los aspectos técnicos del sistema
elegido serán, en definitiva, los propios ciudadanos
argentinos. Poco hay de político en esto.
No obstante,
corresponde aplaudir a De Vido por su decisión de no
apresurar la elección del sistema. Para el presente
caso, no habría nada peor que seleccionar una de las
alternativas en forma súbita y sin el
correspondiente análisis. Esto podría traer
consecuencias imprevistas para el país en años
venideros, pues las posibilidades técnicas y
comerciales serán muy significativas.
Pero la política
siempre juega un factor fundamental. Chile, por
ejemplo, ya ha seleccionado el sistema
estadounidense ATSC, principalmente debido a su
política exterior y relaciones comerciales, que
tradicionalmente se han alineado a Estados Unidos.
Brasil, por su parte, ha optado por el sistema
japonés. Japón tiene lazos culturales y económicos
muy sólidos con el tradicional rival regional de la
Argentina, y tales relaciones han sido un factor de
peso.
Ahora bien, al
respecto del análisis de cada sistema de televisión
digital, es interesante comentar que, en círculos
técnicos internacionales, el sistema japonés ISDB-T
viene imponiéndose en forma notoria con respecto a
sus competidores.
El presidente de la
filial argentina de la compañía japonesa NEC, Carlos
Martinangeli se ocupó de destacar los aspectos
favorables del sistema ISDB-T, comenzando por
destacar el hecho de que las normas europeas y
americanas contemplan cobrar el servicio de
televisión digital que proveerán, mientras que la
norma japonesa no lo hará.
La televisión digital
implica, en la práctica, no solo calidad e imagen
óptimas para el televidente -idéntica calidad a la
del DVD- sino que las señales de aire pasarán a ser
20 en lugar de las cinco existentes. El fin de la TV
analógica está pautado para el año 2010.
Uno de los aspectos
más interesantes de la norma ISDB-T de Japón es que
permitirá la recepción gratuita de contenidos
televisivos en teléfonos celulares, por ejemplo. Los
consumidores argentinos -furiosos con el servicio
paupérrimo que reciben de Movistar, CTI y Personal-
no deberán abonar ni un centavo para recibir estas
señales en sus teléfonos. Aunque, claro está, los
aparatos deberán contar con ciertas
especificaciones.
Ahora bien, la señal
de TV digital no sólo podrá ser recepcionada desde
televisores y celulares, sino también por
computadoras de escritorio o notebooks, grabadoras
de DVD, televisores para automóviles y handhelds.
ISDB-T ofrecerá a los
usuarios imágenes y sonido de alta calidad,
servicios de programación múltiple en 6 megahertz,
servicio de TV para el teléfono celular a cualquier
hora y en cualquier parte del mundo que el usuario
esté -las normas europea y americana no ofrecen este
servicio-, televisión interactiva y búsqueda
sencilla de información sobre la programación, al
tiempo que se destaca la estabilidad en la recepción
desde aparatos móviles.
Para fines de 2006,
hay una gran variedad de aparatos receptores que
podrán comenzar a recibir señales digitales.
Teléfonos celulares, handhelds, notebooks y otros
receptores de las marcas KDDI, Pixera, NTT Docomo,
NEC, Vodaphone, Matsushita, Toshiba, Logitec y
Nintendo destacan en el mercado, en cuanto a la
función de recepción.
Brasil -que, como ya
dijimos, adoptó el sistema japonés- ha sido uno de
los países que ha conducido las pruebas más
exigentes y sofisticadas a la hora de comparar los
sistemas en cuestión. Las pruebas se realizaron
entre 1999 y principios del año 2000, y fueron
llevadas a cabo en un instituto privado por parte de
la ABERT -siglas para la Asociación Brasileña de
Emisoras de Radio y Televisión-. El estudio testeó
la performance de cada sistema, en un ambiente
controlado y con la generación planificada de
interferencias bajo condiciones múltiples para
recepción y transmisión. Las pruebas de campo se
llevaron a cabo en Sao Paulo, y se incluyeron tests
de cobertura al aire libre, recepción dentro de
edificios y recepción desde aparatos móviles.
Los resultados más
directos pueden resumirse de la siguiente manera :
se concluyó que el sistema americano ATSC resultó
inadecuado para Brasil, debido principalmente a
deficiencias notorias en cuanto recepción móvil,
según mediciones de laboratorio y de campo. Ni
siquiera se adaptó a las ventajas geográficas que se
atribuían al sistema, derivadas de las
características propias de la ciudad de Sao Paulo.
Por el contrario, las normas japonesa y europea se
desempeñaron con gran efectividad en áreas pobladas,
que a la postre serán las beneficiadas con el
servicio de TV digital.
Los resultados del
paper técnico terminan por destacar con suma
notoriedad las ventajas y el desempeño o performance
que alcanzó la norma japonesa. Reza el informe "El
sistema ISDB-T presenta la mejor performance en
cuanto a recepción dentro de edificios, tiene
notables ventajas en recepción móvil bajo
condiciones de ruido y es mucho más flexible que los
otros sistemas". La superioridad del sistema, en
definitiva, se basa en su versatilidad, flexibilidad
y la capacidad técnica comprobada para una recepción
confiable y de alta calidad. En este sentido,
observa demasiadas ventajas con respecto a la norma
europea, y obviamente la americana, que tuvo el peor
desempeño. Los resultados de este estudio pueden
leerse en inglés en la siguiente dirección URL:
http://www.nhk.or.jp/strl/publica/bt/en/to0005-1.html
copiar y pegar en su navegador-.
El sistema japonés
ISDB-T destaca principalmente por la tecnología de
avanzada utilizada para la eliminación de
interferencias y la suavización de imagen con
fantasma; por la posibilidad que dará a los usuarios
de recibir señal de TV digital en sus teléfonos
celulares; por los sistemas aplicados para la
recepción óptima en todo tipo de dispositivos
móviles; y finalmente, por la posibilidad que se
brindará a los consumidores de navegar en forma
gratuita por Internet desde sus dispositivos. En
este sentido, tampoco será necesario contratar
servicios de Internet o email con la compañía de
celulares y, llegado el caso, para las compañías
tradicionales de Internet. Precisamente debido a
esta gama de factores, se espera un lobby poderoso
no tanto proveniente desde los gobiernos
extranjeros, sino por parte de empresas argentinas
como Fibertel y Cablevisión -Grupo Clarín- a los
efectos de seguir contando con su mercado cautivo,
mercados que la adopción de la norma japonesa
quitaría de los planes de marketing de las compañías
locales, pues sus clientes ya no pagarían por esos
servicios.
Pero ciertamente
deberíamos hacer una pausa para no alimentar
demasiado las expectativas de los lectores. Dadas
las características monopólicas estructurales que
desde siempre ha exhibido el mercado argentino
-situación desde ya alimentada por la política
local-, la adopción de la norma japonesa será en
extremo difícil.
No obstante, la
Administración Kirchner tiene una oportunidad
histórica para provocar un quiebre no solo en el
atraso tecnológico de la Argentina a nivel
técnico, sino a nivel mercado. Se vuelve imperativa
una decisión política que proceda a alimentar un
espíritu de mayor competencia en nuestro país. La
adopción del sistema japonés ISDB-T puede ser
una gran iniciativa en este sentido.
Fuente: El Ojo
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