|
El hombre ha puesto a hervir
el planeta y estamos frente al umbral de lo
irreversible
No está claro que los humanos seamos los
herederos de la Tierra, pero sí los responsables
de preservarla.
Convocados durante
tres días en París, en la sede de la ONU para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), unos
500 investigadores de diversos países, reunidos en
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio
Climático (IPCC), elaboraron un documento alarmante
de apenas 21 páginas (resumen de un informe de 1000
carillas que demandó tres años de trabajo y la
colaboración de 3000 expertos). Este documento será
a partir de este momento la biblia en la que la
comunidad internacional fundará sus acciones durante
el próximo quinquenio sobre el fenómeno de los
cambios climáticos y las causas de su progresivo
deterioro. El texto servirá también para ayudar a
los jefes políticos a decidir el seguimiento que
deben dar al Protocolo de Kyoto, que caducará entre
2008 y 2012.Lo que sigue es el informe de
Piuravirtual.com, sobre este gran acontecimiento
científico.
Los científicos
alertan de un aumento de cuatro grados en la
temperatura media - Las sequías acecharán hasta a
3.000 millones de personas. La tierra, el aire y el
agua han sufrido un calentamiento. Esto ya es algo
seguro, según el informe presentado en París, tras
una semana de debates de 500 expertos, por el Panel
Internacional para el Cambio Climático (IPCC) creado
por la ONU. Y en buena parte, es obra del hombre.
"El efecto neto de las actividades humanas desde
1750", es decir, desde la primera revolución
industrial, ha sido un calentamiento global, que se
ha reforzado desde 1960, esencialmente debido al
uso de combustibles fósiles y del cambio en el uso
de los terrenos.
La emisión de gases
contaminantes terminará con la vida en el planeta
El mensaje de
alarma está condensado en 15 páginas, pero puede
resumirse en una frase: el hombre ha puesto a hervir
el planeta y pagará las consecuencias de este
calentamiento global si no extingue con urgencia
la lumbre de las emisiones contaminantes. Los 500
delegados que conforman el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEC)
concluyeron, tras una semana reunidos en París, que
la temperatura terrestre aumentará este siglo
entre 1,8 y 4 grados si la chimenea económica
sigue insuflando dióxido de carbono (CO2) a la
atmósfera al ritmo actual.
La foto que los
científicos hacen del futuro, la más completa
realizada hasta la fecha, no debería permitir
conciliar el sueño a los dirigentes mundiales, a
quienes va dirigido el sobre con las conclusiones.
«Este informe va a empujar al mundo a plantearse
cómo diablos vivir en un planeta donde el
recalentamiento global será de 2, 3 o 4 grados»
centígrados, tronó satisfecho Achin Steiner,
director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente.
El cambio climático
es como un tren que ha tomado la salida y no
se podrá parar en siglos», determinan los expertos,
que constatan un aumento de la temperatura de 0,74
grados durante los últimos 100 años. El problema es
que la locomotora está lanzada a toda velocidad, con
un crecimiento previsto de 0,2 grados por década.
«Se acerca el día en que el aceleramiento
climático escapará a todo control: estamos frente al
umbral de lo irreversible, asumió con
preocupación no fingida el presidente francés,
Jacques Chirac.
En el punto de mira
de los especialistas figura la negociación para
sustituir, en 2012, al fallido Protocolo de Kioto.
Países como Estados Unidos y Australia siguen
negándose a rubricar una reducción de sus emisiones
de gas, mientras los nuevos gigantes, como India
y China, no hagan lo propio. Estos dos países
emergentes no quieren ni oír hablar de ponerle
límites a su desbocado crecimiento económico, que ha
encontrado en sus territorios una nueva revolución
industrial, similar a la acontecida en Europa a
finales del XVIII, pero mucho más veloz.
Los investigadores
vaticinan que el nivel del mar crecerá 58
centímetros, principalmente por la fusión de una
parte de los polos (las temperaturas del Ártico se
han incrementado el doble de la media global), lo
que aumentará las inundaciones. Los océanos son las
grandes víctimas de la olla a presión en que se está
convirtiendo el planeta, pues absorben el 80 por
ciento del calor añadido. Si no hay marcha atrás,
Groenlandia podría quedarse, a finales de siglo,
como un helado sobre un radiador. Si esto
ocurre, el nivel del mar crecerá siete metros, con
consecuencias catastróficas.
Tierra adentro, el
paisaje no es más halagüeño. Se multiplicarán las
sequías y muchas de las áridas tierras de los
países del sur serán imposibles de cultivar. La
falta de agua podría afectar a entre 1.000 y 3.000
millones de seres humanos dentro de 75 años. Entre
200 y 700 millones de personas tampoco tendrán nada
que comer. La única esperanza para estas masas de
población será la inmigración hacia el norte.
El informe considera
muy probable que las alteraciones del tiempo sean
cada vez más bruscas, con episodios más frecuentes
de canículas y de fuertes precipitaciones. También
serán más intensos los ciclones tropicales,
tifones y huracanes.
La tesis de estos
expertos sobre la culpa del hombre en la actual
situación contradice la versión negacionista
de que el planeta ha aumentado su temperatura media
por un ciclo propio, ajeno a la acción humana
y a la contaminación de la atmósfera, que presenta
la concentración de dióxido de carbono elevada de
los últimos 650.000 años.
Los hombres somos
responsables de que el aire sea menos respirable y
de que el planeta empiece a hervir, según el Giec,
que apela a desandar el camino emprendido y reducir
por cuatro el número de emisiones de CO2, aunque
muchas de las consecuencias sean ya irreversibles.
Entre ellas, que desaparezcan muchas de las miles de
especies que están en riesgo de extinción (un 30 por
ciento de todas las especies vivas).
El informe es un
nuevo clavo plantado en el ataúd de los
negacionistas del cambio climático, declaró el
ministro británico de Medio Ambiente, David Miliband.
Este Informe constituye el elemento más
induscutible hasta la fecha y cierra , en
opinión de Miliband, el debate científico sobre la
repercusión de la acción humana en el clima global.
El Giec, fundado en
1988 por Naciones Unidas, permite poner en común los
trabajos de 3.000 científicos de todo el mundo que
trabajan sobre la variación del clima. El cuarto
informe, publicado ayer, es el más completo hasta la
fecha.
Los gases
contaminantes proceden de la quema de combustible
fósil, que tiene lugar en las fábricas, los
vehículos o las calefacciones. La agricultura
intensiva, los cambios de uso del suelo y la
ausencia de espacios verdes han agravado esta
tendencia.
La casa se está
quemando y estamos mirando para otro lado. Con
estas palabras, el presidente francés avisó al mundo
en la Cumbre de la Tierra, en el año 2002, sobre la
importancia de frenar la destrucción ecológica. Han
pasado cinco años y los pasos han sido tímidos, pero
positivos. El siguiente paso, según el mandatario
galo, es crear un gobierno mundial del medio
ambiente al que se sometan los estados.
De seguir así las
cosas, la temperatura media en el mundo aumentará
probablemente entre 1,8 y 4 grados para finales de
siglo, el nivel del mar se elevará entre 28 y 43
centímetros, lo que sería desastroso para países
como Bangladesh, y habrá, con casi total seguridad,
más olas de calor y tormentas tropicales más
intensas.
Más que grandes
novedades, este informe y otros que seguirán
aportan la necesaria base científica en favor de
acuerdos de obligado cumplimiento para todos a
escala global, con un resumen para quienes toman
decisiones. El Protocolo de Kioto se ha quedado
corto, y su fecha de expiración, 2012, demasiado
larga. No se puede aguardar tanto, y esta vez tienen
que subirse al carro Estados Unidos, China e India.
Estamos sentados todos sobre una bomba de relojería,
que podemos desactivar. El calentamiento puede tener
efectos dramáticos sobre la vida individual,
colectiva y la seguridad global. Cabe recordar que
el anterior informe de Nicholas Stern concluía que,
gastando anualmente un 1% del PIB mundial, se podía
dar marcha atrás en este calentamiento. De no hacer
nada, se perderá un 5% y hasta un 20% del PIB. De
hecho, el propio informe reconoce que ha habido
progresos, por ejemplo, en cuanto al uso de
aerosoles nocivos.
Las alarmas están
sonando. El alcance de los cinco minutos de apagón
voluntario en la tarde del jueves muestra que la
conciencia ciudadana está creciendo, y cada vez más
políticos van comprendiéndolo. La ciencia llevó a la
revolución industrial. Ahora nos llega con este
aviso. También puede aportar remedios. No está
claro que los humanos seamos los herederos de la
Tierra, pero sí los responsables de preservarla,
aunque sea por puro egoísmo, pues los efectos del
calentamiento son ya un hecho a corto y medio plazo.
Rectificar los
efectos de la conducta humana en este terreno nos
corresponde a todos y obligará a reequilibrar el
crecimiento y la solidaridad económica, nuestra
forma de vivir y el propio concepto del progreso. De
no hacer algo, el último ni siquiera podrá apagar la
luz.
Qué puedes hacer para
frenar el calentamiento
1. Cambia las
bombillas: Reemplazar una bombilla tradicional por
una de bajo consumo ahorra más de 45 kilos de
dióxido de carbono al año.
2. Conduce menos:
Anda, monta en bicicleta, utiliza medios de
transporte públicos. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por
cada 4 km y medio que no conduzcas.
3. Recicla: Puedes
ahorrar más de 730 kilos de dióxido de carbono al
año al reciclar únicamente la mitad de la basura que
se produce en casa.
4. Revisa los
neumáticos: Un correcto mantenimiento del inflado de
los neumáticos puede reducir el gasto de combustible
en más de un 3%. El ahorro de cuatro litros de
gasolina evita que seis kilos de CO2 salgan a la
atmósfera.
5. Ahorra agua
caliente: Es necesaria una gran cantidad de energía
para calentar agua. Instala un regulador de caudal
del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de
100 kilos de CO2 al año. Lava con agua fría o tibia
y ahorrarás 150 kilos de dióxido de carbono.
6. Evita comprar
productos con mucho embalaje: Puedes evitar la
emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura
en un 10 por ciento.
7. Ajusta el
termostato: La oscilación de 2 grados en invierno y
en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de
carbono en un solo año.
8.Planta un árbol: Un
solo árbol absorbe una tonelada de CO2 durante toda
su vida.
9. Apaga los
dispositivos electrónicos: Sólo con apagar la
televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en
uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la
atmósfera.
10. Pregúntate por la
verdad que vive en el suelo de un bosque de luces
filtradas, o la que hay en las nieves sencillas de
un día de febrero. Por su enredado orden y su
serenidad.
LA
ONDA®
DIGITAL |