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Rusia, China e Irán
en el gran juego del Gas 2020
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis
Desde
hace un tiempo se viene intensificando la
preocupación por establecer un diálogo energético
global, con el fin de definir enfoques afines
respecto a la formación de un modelo energético
mundial, dado que es muy difícil estimar por cuanto
tiempo se podrá obtener petróleo y gas natural, dado
que un cálculo al respecto depende de muchas
variables desconocidas. Lo cierto es que en Asia se
vienen acelerando importantes acuerdos en el
tablero de ajedrez del negocio del gas.
Asia
-especialmente India y China- se viene presentando
como las nueva frontera para el gas. El geopolítico
y economista Frederick W. Engdahl, luego de haber
enunciado el fin de la era del dólar,
en un reciente artículo realiza un extenso análisis
referido al surgimiento del gigante ruso
(25/10/06). Hay que tener en cuenta que desde que
China y Rusia firmaron el Tratado de Buena
Vecindad de Amistad y Cooperación, en julio
de 2001, las relaciones comerciales entre los dos
países ha presentado un rápido desarrollo que en
cifras ha significado un aumento de las
exportaciones de China a Rusia a 2830 millones de
dólares (38,2 % más anualmente) y en sentido
contrario China importó de Rusia 7.010 millones de
dólares (11,5% de aumento). China es el sexto mayor
socio comercial de Rusia y ésta es el octavo mayor
socio comercial de la primera. Tal situación se debe
al incremento continuo de las economías de ambos
países, a sus vecindad geográfica (el heartland
mundial que señaló el inglés H. Mackinder el 25
de enero de 1904; y a la necesidad mutua que ambos
países tienen de recursos, mercados, alta tecnología
e inversión mutua. La energía es la capacidad para
realizar diversidad de trabajos; la energía es
economía; por tanto, energía es la capacidad por
sobrevivir.
El
diario londinense Telegraph
(19/11/2006) , por la pluma de Richard Spencer,
expuso la situación actual: La insaciable
demanda de energía de China está provocando el miedo
de próximas colisiones financieras y diplomáticas en
todo el mundo, mientras busca suministros fiables de
energía (petróleo y gas) tan cerca como en Rusia y
tan lejos como en Brasil o Sudán .
Ucrania: centro
del volcán gasífero europeo
La
revolución naranja que otorgó a Ucrania su
liberalización democrática el 24 de agosto de 2004,
cambió el mapa de la región en Oriente Medio,
presentándose como frontera geopolítica entre Europa
y Rusia. La clave está en las redes de gasoductos.
Ucrania
puede desarrollarse sin Rusia, pero Rusia no puede
prescindir geopolíticamente de Ucrania. El Kremlin
tiene conciencia que el no contar con Ucrania en su
esfera de influencia, sólo será una potencia
asiática, en vez de asiática y europea.
El
espacio post-soviético -Azerbaiyán, Armenia,
Georgia, Mldavia, Ucrania- es de gran importancia
para el Kremlin. La canciller alemana Angela
Merkel, considera que ambas regiones se necesitan
mutuamente. Sin embargo la historia política no lo
acredita así.
Comenta
Augusto Zamora que en 1918 y luego en 1941
Alemania , tanto la del Kaiser como de la de
Hitler, intentaron incrustar en el costado más
sensible de Moscú un país hostil (Ucrania) .
Tras la desaparición de la URSS, (1991) los Estados
Unidos comenzaron a concretar su estrategia por
acercarse a Kiev, a quien considera como punta de
lanza para controlar a las repúblicas ex
soviéticas al poder provocar un inevitable efecto
dominó. En tanto la Unión Europea manifestaba su
deseo de incluir a Ucrania en la OTAN, situación que
llevó a Moscú a presentar una fuerte oposición a
la revolución naranja que preparaba la
otanización de Ucrania, aunque al respecto
Bruselas aun no dio el visto bueno.
Ucrania
es un enclave energético muy importante para los
países europeos y el resto del mundo occidental.
Las raíces del verdadero conflicto que ha llevado
a un crudo enfrentamiento entre Putin y Bush se
encuentra en las rutas de oleoductos para el
petróleo del mar Caspio hacia el mar Negro y sus
puertos de vital importancia. La capacidad de la
red de gasoductos ucranianos es de 287.700 millones
de metros cúbicos, por la cual casi el 80% del gas
natural ruso con destino a Europa para por dicha red
y el resto cruza territorio bielorruso.
La estrategia
dirección este al 2020
Recapitulando el análisis de los temas tratados en
la Cumbre G-8 de San Petersburgo , surge el hecho
que la política energética rusa se halla asegurada
en el acuerdo que firmara con China en la denominada
Estrategia Este, que incluye proyectos de
infraestructura, suministros de equipos energéticos,
desarrollo de los mercados internos respectivos.
La nueva
Rusia de Putin, mediante el redireccionamiento del
gas natural del su gigante yacimiento Shtokman en el
mar de Barents, acordado con Alemania, evitando el
paso por Polonia, Letonia y Lituania. comienza a
recuperar liderazgo, revisando además las rutas
geográficas de exportación de petróleo y gas desde
sus fuentes en Rusia hacia China, Japón y el este
asiático, a través del proyectado gasoducto que
conectará el Este de Siberia con el océano Pacífico.
(calculado su costo en 11.500 millones de dólares)
En este
aspecto, es juicio generalizado de los analistas
europeos que en esta estrategia se encuentra el
corazón de la nueva geopolítica de Putin y por
tanto, el foco de conflicto con las compañías
petroleras anglo-sajonas occidentales petroleras,
que habían sido beneficiadas por la administración
Yeltsin. Expropió Shell y está en vías Exxon. Obligó
a vender a Mijail Jodovoski su gran empresa Sukos y
a Román Abramovich la Sibneft
Con el
fuerte crecimiento del consorcio energético ruso
GAZPROM, - la primera exportadora de gas natural
del planeta- esta compañía estatal monopoliza
la exportación del gas de Rusia que en la actualidad
se sitúa en 9.600 millones de toneladas de gas
licuado hacia países asiáticos y Estados Unidos,
contratos firmados hasta el 2020.
Para el
citado Frederick W. Engdahl, los movimientos
ofensivos de la actual administración estadounidense
contra Rusia y China; la guerra contra Afganistán;
lista de los países del terror; el latrocinio en
Irak; la amenaza a Irán y Siria; podrían concretar
la pesadilla que hace 100 años atrás temía el
geopolítico inglés Mackinder.
Gasoducto: Iran-Pakistán-India
GAZPROM,
a favor de su filial GAZEXPORT, está dispuesta a
financiar y construir un nuevo gasoducto para enviar
gas natural desde Irán hacia Pakistán e India,
proyecto que fuera propuesto por Teherán en 1996.
por este medio, India y Pakistán podrán recibir
anualmente 35.000 millones de metros cúbicos de gas
y en el 2015 alcanzar los 70.000 millones.
Luego de
la Segunda Guerra Mundial, Rooselvelt/Churchill
Stalin se repartieron en la conferencia de Yalta,
zonas de influencia del esquema mundial que dejó la
post-guerra. La posterior inestabilidad de las
ambiciones de las dos grandes potencias, llevó a la
guerra fría que finalizó en 1999.
Este
acuerdo ruso-iraní, conduce a la repartición el
mercado euro-asiático entre los dos principales
productores mundiales de gas natural. Una nueva
Yalta. Rsia será el proveedor del norte europeo
e Irán venderá su gas a India y Pakistán. Tanto en
el contexto geoeconómico como geopolítico, estos
acuerdos de Rusia con China e Irán, concretan la
doctrina nacional rusa elaborada por Putin en el
2003: los sectores petrolero y del gas son
los instrumentos de nuestra política interna y
externa.
[1]
Secretario Gral. Asociación Sudamericanas
Geopolítica
Presidente Academia Uruguaya Geopolítica y
Estrategia
LA
ONDA®
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