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Lula el PT y varios
tiros en el pie
El
presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva,
pidió unidad al Partido de los Trabajadores (PT),
que fundó en 1980 y con el que gobierna desde 2003,
y afirmó que, en medio de intensas disputas
internas, a esa formación le gusta darse tiros en el
propio pie.
El líder socialista
urgió la unión de su partido en el discurso que
pronunció en la noche del viernes de febrero en una
cena apertura de las actividades organizadas por el
PT en la ciudad de Salvador (nordeste de Brasil)
para conmemorar su vigésimo séptimo aniversario.
Entre los comensales estaban las dos caras más
visibles de las últimas polémicas que desgarran al
PT: el ministro de Relaciones Institucionales, Tarso
Genro, y el ex ministro jefe de gabinete y hombre
fuerte del gobierno, José Dirceu.
Al hablar sobre su
relación con el PT tuvo frases emocionadas como "El
rojo del partido corre por mis venas" y "Ayudé a
crearlo, viví angustias y alegrías, reí y lloré".
"Nosotros - el PT
- no sabemos levantar un poco la ametralladora para
apuntar a los enemigos y terminamos dándonos varios
tiros en el pie. Parece que no nos gustan nuestros
pies", aseguró el gobernante en un duro discurso
contra las divergencias internas del partido.
"Si levantamos la
ametralladora a la altura del pecho vamos a
conseguir acertar al adversario, pero adoramos
dispararnos a nosotros mismos", agregó el gobernante
al pedirle al PT que aprenda a compartir espacios en
el gobierno con los partidos aliados.
Lula reconoció que
hay gente insatisfecha con las realizaciones en
reforma agraria o los resultados macroeconómicos,
"pero no hay un brasileño que quiera más de todo eso
que yo", dijo.
Las
conmemoraciones por el aniversario del PT fueron
precedidas por varias acusaciones mutuas entre los
dirigentes del partido y por presiones para que Lula
se abstenga de reducir el poder de la formación en
el gobierno.
"Necesitamos
montar el gobierno con todas las fuerzas políticas:
con las que nos gustan y con las que no nos gustan.
Necesitamos construir una mayoría en el Congreso
para gobernar y aprobar las reformas que propusimos.
No existe otra hipótesis", afirmó.
Además de las
protestas de algunos dirigentes del PT que no están
dispuestos a ceder ministerios a los nuevos aliados,
otros propusieron una refundación del partido para
superar la crisis en que se hundió esa formación a
mediados de 2005, cuando fue blanco de numerosas
acusaciones de corrupción.
En su discurso, el
mandatario aseguró que las acusaciones que los
dirigentes del partido se hacen entre sí son más
fuertes que las hechas por los líderes de partidos
rivales y dijo no entender a dónde el partido quiere
llegar con esa actitud.
"Me pregunto
adonde queremos llegar con las críticas entre
nosotros. Después nos quejamos que en la prensa
salen publicadas más nuestras peleas internas que
las acciones positivas del gobierno", dijo Lula.
"Llegó la hora de
concedernos una tregua y decirnos: compañeros, vamos
a ser compañeros, a creer en nosotros y a discutir
saludablemente nuestras divergencias internas, pero
no vamos a olvidar quiénes son nuestros enemigos,
porque sino ellos nos destruyen", aseguró el jefe de
Estado.
También Lula
remarcó que en política internacional su gobierno
seguirá trabajando por la integración
latinoamericana y las relaciones con Africa, sin
abandonar a socios históricos como Estados Unidos y
Europa.
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