Nueva era del INDEK
Realidad vs. Ficción, en
las estadísticas argentinas

por Pablo Broder *

"El Gobierno cree que puede construir una realidad ficticia, y que la sociedad argentina se la va a creer..... Hay un aumento del delito y sin embargo, el ministro del Interior, por orden del Presidente, no habla del tema, así como la agencia oficial Télam tampoco informa sobre los delitos que ocurren. Lo mismo ocurre con el Indec ( Instituto Nacional de Estadísticas y Censos); el Gobierno ha construido un espejo que refleja un gobierno maravilloso, y supone que la gente va a creer lo que ese espejo muestra…” (1)

Los episodios protagonizados por el Gobierno en relación con la elaboración de los índices de precios por parte del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, constituyen una reiterada muestra de su cortoplacismo y miopía para el mediano plazo.

 

La información que ha trascendido y los hechos conocidos dejan pocas dudas sobre la compulsión ejercida hacia los técnicos por parte de  los funcionarios políticos para que se modifique la metodología de medición, con el fin de reducir el guarismo resultante, culminando con el  relevo de la  directora de Ïndices de Precios de Consumo, y la licencia que pidió su jefa, tras mantener una pelea con el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que insistía en conocer los nombres de los 800 comercios ( amparados por el anonimato legal) que releva el Indec mensualmente para elaborar su indicador.

 

Pese a que una circunstancia puntual, - el aumento autorizado para la medicina prepaga-, podría haber sido un argumento relativamente convincente  por parte de las autoridades económicas , para justificar el  incremento de algo más de medio punto por única vez al indicador de precios , pudo más la obsesión por mostrar un aumento del índice de precios al consumidor  inferior al 1,3% registrado en enero de 2006, (considerado en su momento todavía como una consecuencia de la gestión de Roberto Lavagna), lo que condujo al gobierno de Néstor Kirchner a cometer una torpeza política de severas consecuencias. El posterior anuncio oficial, realizado con retraso y desprolijidades, expuso un guarismo  nada creíble del 1,1 por ciento, que constituyó un oneroso y efímero logro.

 

Ya en otras oportunidades de nuestra historia otros gobiernos intentaron evitar la aceleración de expectativas inflacionarias, pero por lo general recurrieron a explicar numéricamente el contenido de un  índice coyunturalmente alto, o a deslindar los impactos de variaciones de ciertos ítems. Resulta inédito  un episodio de manipulación estadística o de cambio ex profeso del método de medición como el de febrero de 2007.
 

Consecuencias

  • La credibilidad de la que hasta ahora gozaba el Indec como organismo de medición estadística pasó a la historia. Una eventual comprobación de que se manipulan las estadísticas dejaría a la Argentina fuera del sistema que utilizan las Naciones Unidas y organismos financieros internacionales, aspecto que se suma a las denuncias sobre severas agresiones (que se vienen destacando en diversos medios, y también en estas columnas), a la seguridad jurídica, y la vigencia del Estado de Derecho en la Argentina.

  • El hecho que  muchas disposiciones legales y contractuales públicas y privadas, toman en cuenta las variaciones en los índices oficiales, produce un sensible resquemor para el futuro, sobre la aplicación de estos parámetros de ajuste.

  • Las dudas que se proyectarán sobre toda la batería, numerosísima, de información proporcionada por el INDEC, como índices de pobreza, de distribución de ingresos, desempleo, o la tasa de crecimiento del producto bruto interno.

  • Posibles litigios derivados del hecho que bonos emitidos por el Tesoro Nacional, tienen una previsión de ajuste en base a  los índices de precios, por lo cual sus tenedores podrán tener sospechas de ver afectados sus legítimos intereses por la distorsión del coeficiente de ajuste.

  • En vísperas de una generalizada negociación de convenios salariales, la credibilidad del índice inflacionario es un dato no menor, que influirá seriamente en las conversaciones.

  • La posibilidad de pérdida del anonimato por parte de quienes suministran información para la confección de los índices, podrá producir distorsión en la misma, o directamente renuencia para su suministro, con la pérdida de la calidad de la muestra utilizada.

 

La realidad es que  el daño a la imagen pública del Indec ya está concretado, y si el Gobierno ha intentado deprimir  expectativas inflacionarias, probablemente haya logrado lo contrario, pagando además altísimos y permanentes costos, no sólo políticos, sino  financieros, particularmente entre quienes evalúan y deciden en qué mercados emergentes colocar sus inversiones.

Mientras tanto,el presidente Néstor Kirchner decidió defender públicamente la credibilidad del Gobierno y enfrentó personalmente los cuestionamientos de sectores políticos y económicos por la sospecha de manipulación de los índices de inflación. En esa línea, ordenó a sus funcionarios que respaldaran la difusión del índice de precios al consumidor (IPC) de enero 2007, que fue del 1,1%, según informó oficialmente el Indec.

"Nos preocupa obviamente la suba de la canasta básica [del 2,6%]", admitió el Presidente. "No me van a correr con dos tapas de diarios", advirtió, al criticar a los periodistas "que informan y desinforman". Como es usual en su particular estilo, el Presidente procuró neutralizar las acusaciones por las sospechas de manipulación del índice, con sus académicas amenazas.

 

Alrededor de 500 profesionales en ciencias sociales de las mas diversas corrientes de opinión, han suscripto un documento, mostrando  un alentador pluralismo en quienes han coincidido en la convicción de preservar la independencia del Indec, señalando, entre otros conceptos: “…En todos los países del mundo las metodologías de cálculo de los indicadores económicos están sujetas… a cambios y actualizaciones …(que)… deben seguir criterios estadísticos y económicos bien establecidos y aceptados internacionalmente. Los técnicos de INDEC trabajan en base a esos criterios y es por ello que las estadísticas que allí se elaboran gozan de credibilidad en el país y en el exterior.
 

La introducción de cambios en la metodología de cálculo en función de necesidades coyunturales y sin respetar criterios técnicos establecidos amenaza tirar por la borda esfuerzos realizados durante largos años para preservar indicadores que permitan un buen entendimiento de la situación socioeconómica del país, hace peligrar su continuidad y genera desconfianza. Con ello sólo se logra dificultar la coordinación de decisiones económicas, deteriorar la calidad del crédito público y, peor aún, de las instituciones.
 

Ante los hechos de dominio público ocurridos en el INDEC, donde se procedió, tras el arbitrario e injustificado relevo de la Directora del área a cargo del Indice de Precios al Consumidor (IPC), a un intempestivo cambio de metodología en el cálculo del IPC, por el cual se sustituyeron los precios relevados por los encuestadores en dos de los rubros que conforman el índice por precios “oficiales” informados por Secretarías del Estado Nacional, … manifiestan …la conveniencia de que se sancione una ley que sustraiga al INDEC de la órbita del Ministerio de Economía y lo dote de plena autonomía y autarquía,… y expresan su solidaridad con el personal del INDEC “

 El episodio INDEC, que en los corrillos profesionales y periodísticos, han comenzado a modificar su denominación por INDEK, constituye un eslabón más de aquel aserto del periodista Morales Solá, respecto a la ambivalencia Realidad/ Ficción, en el accionar del actual Gobierno argentino, algunos de cuyos ejemplos son ilustrativos:

  • Promesa del Presidente junto al entonces Gobernador de Santa Cruz, luego renunciado, de repatriar los fondos de esa provincia, depositados en el exterior durante la gestión Kirchner. Tres cuartas partes de los mismos continúan en el extranjero.

  • Anuncio  de construcción de 120.000 casas  antes del año 2007 concretado en una sexta parte.

  • Pomposo lanzamiento de créditos para inquilinos que tuvo una efectivización de sólo 508 préstamos otorgados por el Banco Nación.

  • La promesa de eliminación de listas sábana.

  • La iniciativa para una reforma política integral.

  • El propósito de aplicación de un sistema de tarjetas magnéticas, para evitar el manejo clientelista de los planes sociales.

  • Comentarios oficiales sobre una masa de 20 mil millones de dólares de inversiones chinas en el país.

  • Conferencias de prensa sobre un futuro tren de alta velocidad, en los corredores Rosario- Cordoba y Buenos Aires.- Mar del Plata,(2)

  • Todos estos temas formaron parte del país de ficción que desde el Poder Ejecutivo se desea transmitir, aunque los anuncios carecieran de correlato  con la realidad del momento o potencial.

Pareciera ser que, a diferencia de aquel aserto del Gral. Perón: “La única verdad es la realidad”, a este Gobierno le importa más lo que se dice, que los hechos de la realidad efectiva.

Y sin embargo, también es cierto aquello de que “… no es que es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio”. Y siempre, por más que se intente evitarlo, la verdad y la realidad, terminan asomando.

(1) J. Morales Sola. Diario LA NACION de Buenos Aires. Febrero 7 de 2007.

(2) Según opiniones de expertos europeos, la infraestructura vial no es apta para este tipo de trenes, requiriendo nuevos terraplenes, menor cantidad de  curvas y la eliminación de pasos a nivel, por lo cual debido a su alto costo, los proyectos presentan severas dudas sobre su concreción.

* Economista Argentino. Su último libro: “Dos años en la era K”. Editorial Planeta. Buenos Aires. 2005

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