Prospectiva sobre
el mundo actual

por Bernardo Quagliotti de Bellis

La reciente gira del presidente G.W. Bush, me llevó a recordar los   diálogos  que  sobre prospectiva, hace muchos años hiciera con el Prof. André Hillión, destacado pensador y escritor francés, ex asesor del Gral. De Gaulle,  y que viviera en Uruguay (Solymar). Las sucesivas conversaciones  semanales,  se referían  a los cambios que se iban produciendo en el mundo de ese entonces  y, fundamentalmente en nuestra región. Hillión fue autor del libro “Espacios económicos y poder” y un destacado pionero de la prospectiva.
Falleció en Francia en 1999.

El método prospectivo

Algunos después de la primera guerra mundial, el gran escritor francés Paul Válery hizo dos constataciones importantes: la primera fue que las civilizaciones eran mortales; la segunda, que nosotros abordamos el porvenir “marcha atrás”.

 

El valor de esta observaciones tomó toda su importancia recién después del segundo conflicto mundial, cuando Estados Unidos lanzó  la bomba de Hiroshima y  con la extensa gama de progresos tecnológicos. Fue un período en que éstos últimos aparecieron como amenazas directas al sistema de vida y a la escala de valores secularmente establecidos en el mundo occidental .

 

¿Si las civilizaciones son mortales, no se la podría prolongar, o en último caso, salvar lo mejor de ellas?. Si se aborda el futuro marcha atrás, es sin duda porque había cierta manera de pensar que prevalecía cualquiera fuera del sistema, no importasen  las ideologías. Había que apoyarse sobre una retrospectiva, es decir, la experiencia del pasado, la cual parecía llevar seguridad absoluta. ¿Se debía buscar otra cosa?

 

A propósito de ello, ¿qué nos deja la presencia tanto de Bush como de Chávez en la cuenca del Plata? La experiencia del pasado lleva a pensar  -como ha dicho Alberto Methol Ferré-  en  el  “pasaje” de Lord a Sir Ponsomby” (Crónicas, 10,marzo,07);  y  Chávez, desde Buenos Aires, ¿una proclama al estilo de Juan Vicente Gómez ?

 

Prospectiva y previsión

La característica de la visión prospectiva es ver lejos y ampliamente. Ver lejos con el fin de ir preparando las mentalidades y paralelamente los comportamientos para fijar la orientación general a seguir. No se trata de simplemente elegir entre Prospectiva y Previsión;  es necesario, imprescindible asociarlas. Esta actitud no tiene ningún punto de contacto con la futurología, la cual  se nutre de fantasías  y falsos supuestos.

 

Ver lejos, con amplitud, es indispensable en un mundo como el actual  donde la interdependencia  -o la globalizacion si se prefiere-  no cesa de crecer. Las extrapolaciones seudo-científicas están sobrepasadas. Las decisiones actualmente dependen de los diálogos interdisciplinarios, de confrontaciones honestas, de competencias diversas que, como resultado final desemboquen en una visión común, producto ésta de la complementariedad de juicios y opiniones.

 

Vale establecer una diferencia : en la previsión que actúa a corto plazo y la prospectiva que implica  una investigación a largo plazo, los métodos deben ser diferentes. En tanto la previsión es prácticamente irreversible, la visión prospectiva debe actuar con flexibilidad, adaptándose a las circunstancias. 

 

La prospectiva y la historia

André Hillión continuamente recalcaba que es importante establecer primero las condiciones y el medio probables del hombre del mañana.  Discípulo y admirador de Gastón Berger  -quien precisó la tarea propia de la prospectiva-. Hillión repetía: “El futuro no es solamente lo  que puede llegar, es también  -y en una proporción cada vez más importante-  lo que nosotros hubiéramos querido que fuese, Debemos liberar al hombre del fatalismo”.

 

Este seudo interés de Estados Unidos hacia Iberoamérica, luego de estar ésta tan marginada en la agenda del “imperio”, hay  preguntas que se plantean pueblos y  gobiernos  iberoamericanos respecto a la historia para hacer;  saber qué se quiere convertir o abandonar, en un mundo que, indefectiblemente será diferente del de ayer como del de hoy. Pero, ¿qué precio se está decidido a pagar para llegar a eso?

 

A pesar de las advertencia de Paul Valery; a pesar de los estudios prospectivos de Gastón Berger y de su escuela; los países iberoamericanos  -sus universidades-  no han calibrado plenamente todas las consecuencias del progreso científico y sus incidencias en todas las manifestaciones de la vida diaria.

 

En estas horas cuando se habla por todos los cónclaves de nuestro  continente de las necesarias reformas en la educación, desde hace décadas se va dejando a la generación que viene la responsabilidad de realizar los cambios fundamentales para que los que vienen  puedan adaptar la enseñanza  a las exigencias que el tiempo   exigirá. Es evidente  -y no puede causar sorpresa-  que una gran parte de la juventud contemporánea viva traumatizada. Es que ella se da cuenta de la extensión y profundidad  de los problemas que   a diario   deben resolver y de la escasa eficiencia de los adultos para ayudarla., arraigados éstos a   viejas recetas políticas, practicando   costumbres  del tiempo de la marina a vela, mientras que ya se está navegando en el cosmos.                                                   

 

Prospectiva y planificación

Iberoamérica, en educación  necesita una administración flexible y creativa, con sentido de la eficiencia y el gusto a las estructuras modernas. Es importante que los países potencias, y los que aspiran a ser potencias, tengan muy en cuenta que este vasto territorio continental ha dejado de ser la “chacra” del mundo industrializado.

 

Por tanto, las políticas, tanto en el ámbito interno como en relación al exterior, desembocan en un estilo nuevo de la función educativa , diametralmente opuesto a aquél que conocimos y que en muchos casos, se sigue practicando. Es fundamental estar alerta, bien alerta sobre los futuro posibles. 

 

Leandro Rubio García –al establecer las ideas básicas de la macropolítica (Geosur,agosto,1999) estableció que “la raza humana ha llegado a un punto sin paralelo en la historia. El hombre está amenazado por un peligro tan nuevo y masivo que la diferencia entre el presente y el pasado se ha hecho cualitativa y no cuantitativa”.

 

Los cambios que se registran señalan peligro: altos índice demográficos; crecimiento de la productividad económica y del consumo; expansión de la ciencia y tecnología; revolución de loa armamentos; etc. Pero el mayor peligro reside en no saber comprender a fondo las nuevas realidades de la vida internacional y sus implicaciones, aunque es prudente  reconocer que muchos de esos cambios señalan también oportunidad.

 

Los gobiernos y las sociedades civiles de la mayoría de los países iberoamericanos carecen de mensajes concretos y viables. Es imperativo crear organismos que sean funcionales para el hoy y el mañana. No solamente alternativas para paliar situaciones coyunturales.

 

De la retórica a la realidad. Un asunto de prioridad.

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