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La política argentina en
una América Latina dual
por Pablo Broder*
El
presidente de los Estados Unidos concretó una gira
por algunos países de America Latina, comenzando por
el líder natural de la región, Brasil, continuando
su periplo por la República Oriental del Uruguay,
Colombia, Guatemala y México, gira que no incluyó a
la Argentina.
Una primer reflexión
podría surgir de la observación de los países
visitados (y también de aquellos omitidos) como
datos de un vector de la política exterior
estadounidense, en el marco de una América Latina
dual.
Otro elemento de
análisis pasa por una mirada hacia el futuro: muchos
países, entre ellos la Argentina, están enfrascados
en discusiones, análisis y revisionismo nostálgico,
mientras que otros están tratando de transitar por
las sendas del desarrollo tecnológico y la inserción
de sus respectivos países en los tiempos por venir.
En tal sentido, en el
Brasil los presidentes Bush y Lula , han acordado
entre otros entendimientos, suscribir un convenio
de colaboración para compartir tecnología para la
producción de biocombustibles, en base al
establecimiento de estándares internacionales, de
modo que puedan comercializarse sin inconvenientes
en los mercados del mundo.
En este sentido,
ambos países también se proponen fomentar la
producción de este combustible en países de
Centroamérica y el Caribe, para responder a la
creciente demanda mundial de esta fuente de energía
alternativa al petróleo, constituyendo asimismo un
paso importante para neutralizar, aunque sea
parcialmente, la dependencia del petróleo, que desde
el punto de vista geopolítico fortalece en el
continente a Venezuela y en el mundo al Medio
Oriente.
Como resultado del
convenio, se aguardan en Brasil, en el mediano
plazo inversiones multimillonarias de empresas
norteamericanas en tecnología y producción de
etanol, que fortalecerán aun más la posición de este
país, que es en la actualidad el principal productor
de biocombustibles del mundo ( dedica 5,6 millones
de hectáreas al cultivo de caña de azúcar que
producen 18.000 millones de litros de etanol
anualmente) mientras que los Estados Unidos y
Brasil acumulan el 70% de la producción mundial de
este combustible.
Ha trascendido
asimismo , que en los Estados Unidos es decisión
tomada acometer con el máximo énfasis la producción
de etanol, sea a partir del maíz como de la caña de
azúcar, actividad industrial que se apresta a
desarrollar con un conjunto de países entre los
cuales se cuentan China, India, Brasil y Sudáfrica.
Este sería un exclusivo club de tecnología del
mañana.
Por su parte, en el
mismo espíritu, en el Uruguay la presencia del
mandatario americano podrá reforzar los caminos
hacia distintas negociaciones, entre ellas un
tratado de libre comercio entre ambas naciones.
Y en la Argentina,
qué pasa?
Mientras tanto, en la
orilla opuesta a la uruguaya, en las costas
argentinas, se pudo observar un curioso acto,
organizado para lucimiento del presidente venezolano
Hugo Chavez quien ha reeditado el oprobioso
espectáculo de la anticumbre celebrada en Mar del
Plata, no ha mucho tiempo, y que contó con su
estelar presencia, junto a una gran cantidad de
representantes de la izquierda más recalcitrante,
nostálgica y panfletaria.
En esa oportunidad,
también la Argentina hubo servido como proscenio
para que el pintoresco y no menos peligroso
militar venezolano lanzara sus encendidos discursos
antiimperialistas, mientras se enorgullece casi
cotidianamente sobre el rol de Venezuela como
república hermana del régimen fundamentalista y
fascista de Iran.
Los argentinos que
intentan razonar más allá de los discursos oficiales
verborrágicos, se preguntan por qué la Argentina
accede a servir como patio trasero de Venezuela. Es
que el mandatario caribeño no podría realizar sus
alocuciones desde Caracas, atento a que en la
actualidad las comunicaciones globales hacen que
todo el mundo, sin excepción, esté conectado, sin
ser imprescindible la absoluta cercanía geográfica.
Y curiosamente este
acto antiBush se realiza el mismo día en el cual
dicho presidente se encuentra en la vecina orilla,
tendiendo lazos con el Uruguay.
Numerosos movimientos
sociales y piqueteros confluyeron en el estadio de
Ferro para el acto que contó con Chávez como único
orador, lo que debió haber provocado malestar tanto
en el gobierno de los Estados Unidos, como en los
países anfitriones.
Por su parte, el
particular estilo agresivo de relacionamiento
internacional del Gobierno Argentino, supeditado a
sus posibles réditos electorales inmediatos
domésticos, tuvo otra muestra en oportunidad del
discurso inaugural de las sesiones ordinarias del
Congreso el primero de marzo próximo pasado. Allí,
el presidente Argentino acusó inoportunamente, a su
par uruguayo de entorpecer el diálogo por las
papeleras; defendió su alianza con Chávez y atacó a
la oposición
"Querido Tabaré: -
señaló - negociar haciendo
solamente lo que ustedes creen que hay que hacer,
por más buena fe que tengan, es acatar, no negociar.
Nosotros queremos dialogar, negociar, paz y
hermandad entre Uruguay y la Argentina", expresó
Kirchner, para quien el gobierno uruguayo está
"cometiendo un error estratégico".
No obstante, el jefe
del Estado argentino nada mencionó sobre los cortes
de ruta en Entre Ríos, y omitió señalar la justicia
con que el Presidente uruguayo se niega a negociar a
partir de un chantaje por la fuerza (los cortes de
puentes de los ambientalistas, convalidados tácita o
expresamente por las autoridades argentinas).
Nueva
advertencia a los medios periodísticos
En el mencionado
discurso, el presidente Néstor Kirchner no dejó
pasar ayer la oportunidad de apuntar hacia uno de
sus blancos predilectos: los medios de comunicación,
y en especial la prensa gráfica.
En tono cortante,
continuó con los cuestionamientos. "Con afecto y
con cariño les digo que ustedes también son parte de
la Argentina. Hay que pensar que es bueno que nos
vaya bien y tener un sentido de crítica
constructiva. No puede ser que todo se haga mal, que
todo esté mal o que se escriban cosas que no tengan
que ver con la realidad, porque está visto el
acompañamiento del pueblo argentino", se quejó.
A este respecto,
tanto en relación al lenguaje utilizado al referirse
al Presidente uruguayo: Querido Tabaré,
como en su inicial énfasis sobre : Con afecto y
con cariño les digo
. una destacada periodista
argentina, Malu Kikuchi, escribió una carta abierta
al Presidente, donde entre otros conceptos señalaba:
Con todo respeto,
Señor Presidente,
¿sería mucho pedirle
que Usted demostrara un poco de respeto por los
argentinos que no estamos de acuerdo con sus
políticas?..... Con todo respeto, Señor Presidente,
las sesiones que dio por inauguradas se llaman
ordinarias, pero se llaman así porque son
comunes, habituales, no porque son guarangas. Y
el de acá, rubricado por un medio corte de manga
gestual, con el que nos instruyó acerca de su sentir
hacia el FMI, no fue digno de la investidura
presidencial, y fue desagradable para con los
ciudadanos
.Con todo respeto, Señor Presidente, la
defensa de su curiosa política internacional, me
desconcierta. Usted declama su agradecimiento hacia
Venezuela y su bizarro Presidente, con el que nos
endeudamos cada día un poco más. No aclara que le
pagamos intereses sensiblemente más altos que los
que le pagábamos al FMI. Y mientras reivindica el
accionar del Poder Judicial con respecto al tema
AMIA y Embajada de Israel (pedido de detención de ex
funcionarios iraníes), su amistad con Chávez, íntimo
amigo del líder Iraní, descoloca......Con todo
respeto, Señor Presidente, mientras el facilitador
español enviado por el Rey Juan Carlos hace
desesperado esfuerzos para que Argentina y Uruguay
puedan llegar a un acuerdo, ¿es necesario destratar
al Presidente del país vecino desde el Congreso, en
cadena nacional, para que se entere todo el mundo?
No le ha facilitado la tarea al facilitador
.Con
todo respeto, Señor Presidente, para no perder la
costumbre, cargó contra los periodistas. También
como de costumbre, empezó diciendo: con afecto, con
cariño, les digo
Prefiero que deje el cariño de
lado y me respete.
Y un eslabón más en
la cadena de dislates en materia de políticas
públicas, internas e internacionales de Argentina ,
se produjo cuando faltando diez días para las
elecciones a gobernador en la provincia, la
Legislatura de Entre Rios , sancionó la polémica ley
que impide a los forestadores de la provincia vender
trozos de madera (rollizos o chips) a las pasteras
que se instalan en Uruguay, reclamada por la
Asamblea Ambiental Ciudadana de Gualeguaychú.
La norma recibió el
repudio de cámaras representativas de la forestación
en el país, que advirtieron que se trata de un texto
inconstitucional. Pero, en medio de la campaña, (
oh,el temor a la pérdida de votos!!!) los
principales bloques políticos respaldaron la
estrategia de los vecinos de Gualeguaychú, que
esperan complicar la estructura financiera y el
acceso a las materias primas de las productoras de
pasta celulósica a operar en el Uruguay, a la vez
que el gobernador Jorge Busti prometió promulgar la
norma de inmediato..
Sólo unos pocos
legisladores se opusieron al considerar que el
texto es inconstitucional, y otros porque
entendieron que si se iban a imponer restricciones
debían ser generales para las pasteras de Uruguay,
de la Argentina y de cualquier otro país.
Cuesta entender tanta
sinrazón. Cuesta imaginar cómo aquellos que tienen
el poder de dirigir los destinos de una región, una
provincia o un país, pueden cometer tantas tropelías
juntas.
Obviamente el
trasfondo podría ser el año electoral que está
corriendo en la Argentina, que aparentemente
habilita el vale todo, en el orden provincial y en
el nacional.
Pero una mirada de
alguna proyección mayor, superando la inmediatez y
el cortoplacismo, por fuera de la calificación que
las distintas conductas ameritan, muestran
claramente, la dualidad en América Latina, y la
adscripción argentina a los temas nostálgicos,
del ayer, perturbando su presente y anulando, con
toda probabilidad, el futuro.
* Economista argentino. Su último
libro
Dos años en la era K. Editorial
Planeta. Buenos Aires. 2005.
LA
ONDA®
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