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A 60 años Segunda Guerra Mundial: sus
raíces se hallan en la ideología de la
confrontación y el extremismo
El miércoles 9 de mayo, como cada
año, Rusia celebrará el Día de la Victoria en la
Gran Guerra Patria, festejos que incluyen la
tradicional parada militar en la plaza Roja. Las
causas de toda guerra hay que buscarlas ante todo en
los errores cometidos en los tiempos de paz, y sus
raíces se hallan en la ideología de la confrontación
y el extremismo», dijo Putin.
Agregó que en la actualidad este tipo
de amenazas «no son menos, simplemente cambian de
forma», y «al igual que en los tiempos del Tercer
Reich, incluyen el mismo desprecio por la vida
humana y las mismas ambiciones de exclusividad
mundial y de dictado».
El presidente de
Rusia, Vladímir Putin, resaltó la vigencia de las
lecciones de la Segunda Guerra Mundial y denunció
que "aquellos que profanan los monumentos a los
héroes de esa guerra insultan a sus propios pueblos
y siembran nuevas desconfianzas entre los Estados y
las personas".
Los dardos lanzados
por el jefe del Kremlin desde la tribuna en la plaza
Roja, desde donde presidió la tradicional parada
militar con motivo del Día de la Victoria en la Gran
Guerra Patria -así denominan en Rusia la guerra
contra la Alemania nazi- tenían como destinatarios
dos países: Estonia y Polonia.
Las autoridades
estonias retiraron el pasado 27 de abril un
monumento a los soldados soviéticos del centro de
Tallin, lo que provocó una crisis diplomática entre
Rusia y Estonia.
Polonia ha anunciado
que desmantelará los monumentos erigidos durante el
régimen comunista instalado por Moscú.
"Las causas de toda
guerra hay que buscarlas ante todo en los errores
cometidos en los tiempos de paz, y sus raíces se
hallan en la ideología de la confrontación y el
extremismo", dijo Putin.
Agregó que en la
actualidad este tipo de amenazas "no son menos,
simplemente cambian de forma", y "al igual que en
los tiempos del Tercer Reich, incluyen el mismo
desprecio por la vida humana y las mismas ambiciones
de exclusividad mundial y de dictado".
"Estoy convencido de
que sólo la responsabilidad colectiva y la
cooperación en pie de igualdad son capaces de
frustrar cualquier intento de desencadenar un
conflicto y de minar la seguridad internacional",
dijo Putin.
El jefe del Estado
rindió un homenaje a los caídos y a los veteranos de
la Gran Guerra Patria, en la que murieron hasta 26,6
millones de soviéticos, cifra que incluye las
víctimas entre la población civil.
"La Gran Guerra
Patria fue una tragedia sin precedente para nuestro
pueblo. Pasó como un rodillo de fuego por el país y
dejó una huella que no ha cicatrizado en nuestras
familias y nuestros corazones", dijo.
Putin honró la
memoria de "aquellos que con su valor y unidad
aplastaron al agresor y detuvieron el fascismo" y
que le "regalaron futuro a Rusia y a todo el mundo".
"Hoy nuevamente damos
nuestro respeto a los Estados de la coalición
antihitleriana. No olvidaremos su aporte en el
aplastamiento del nazismo", añadió.
La parada militar,
transmitida en directo por todos los canales de
cobertura nacional, comenzó como es tradicional con
la exhibición solemne del Estandarte de la Victoria,
la bandera roja con la hoz y el martillo que fue
izada por los soldados soviéticos en el Reichstag de
Berlín.
El desfile militar,
que no incluyó la exhibición de armamento pesado,
fue cerrado por el paso en vuelo rasante sobre la
plaza Roja de nueve aviones de combate, cinco Su-7 y
cuatro Mig-28, formados en rombo.
El Día de la Victoria
se celebra en Rusia el 9 de mayo, y no el día 8,
como en el resto de Europa, pues la capitulación de
Alemania se produjo la noche del día 8 de mayo de
1945, cuando en la Unión Soviética, por la
diferencia horaria, era ya la madrugada del día 9.
Según el ministerio
del Interior de Rusia, en todo el país se realizaron
una 4.500 actividades, entre manifestaciones,
desfiles y mítines, con motivo de la efeméride, con
una participación estimada de entre 7,5 y 8 millones
de personas.
Para garantizar la
seguridad y el orden público durante las
celebraciones, Interior movilizó un total de 225.000
agentes de policía en todo el territorio nacional.
El ejército de la
Unión Soviética sufrió 8.860.400 muertos durante la
Segunda Guerra Mundial, comprendida entre el 22
junio de 1941 y el 9 de mayo de 1945, según datos
anunciados en la capital rusa.
"Estas son cifras
oficiales que han sido establecidas por un grupo de
trabajo especial creado hace 15 años", declaró en
rueda de prensa el general Alexandr Kirilin, jefe
del Centro de Memoria Militar (CMM) del Ministerio
de Defensa de Rusia.
Kirilin señaló que
cerca de 2,5 millones de miembros de las Fuerzas
Armadas de la Unión Soviética fueron dados de baja
como inválidos de guerra durante los casi cuatro
años que se prolongó la Gran Guerra Patria, nombre
con el que se conoce en Rusia la Segunda Guerra
Mundial, contra Alemania y sus aliados.
Son cifras oficiales
que han sido establecidas por un grupo de trabajo
especial
El general añadió que
durante los años de guerra 147.000 militares
soviéticos fueron condenados a fusilamiento por
diversos delitos, desde robo de comida hasta alta
traición, sentencias que fueron ejecutadas en
103.000 casos.
El jefe del CMM
calificó de infundadas las afirmaciones de
"algunos que se denominan historiadores" acerca
de que en la Segunda Guerra Mundial habrían muerto
entre 35 y 45 millones de soldados soviéticos.
Unos 26,6 millones de
soviéticos, en su inmensa mayoría civiles, murieron
durante el conflicto, según un estudio publicado por
el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de
Rusia a fines de la década de los 90. 147.000
militares soviéticos fueron condenados a
fusilamiento por diversos delitos.
Fuentes: Agencias y
diarios
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