A 25 años de la guerra de las Malvinas
Atlántico Sur: su relevancia económica,
geopolítica y geoestratégica
prof. Bernardo Quagliotti de Bellis

Referirnos al Atlántico Sur es abocarse a una de las problemáticas fundamentales de la  costa Este sudamericana  y  de la del Oeste africano. El inmenso océano baña las costas de tres países sudamericanos y 18 países africanos, ante lo cual la fuente de los infinitos recursos   que guarda en su seno, no es pertenencia  exclusiva de ninguna Nación, y menos si cualquier otra es ajena a tan importante espacio no sólo económico, sino, y fundamentalmente , para el desarrollo de una acción geopolítica y geoestratégica.

 

Factores económicos alimenticios

El Atlántico Sur está considerado en la actualidad, como una de las mayores fuentes de recursos económicos del mundo, tanto alimenticios como minerales. Ante el avance del grave problema alimentario mundial, los países en vías de desarrollo y los directamente subdesarrollados de ambos continentes marginales al Atlántico, están cobrando real importancia por ser productores y proveedores de elementos fundamentales como carne, cereales, oleaginosas, cultivos tropicales, etc. etc.

 

Dentro de la zona sudamericanas, la ganadería está fundamentalmente desarrollada, y sus principales productores y exportadores son Uruguay y Argentina, particularmente de ganado vacuno y ovino; además de los Estados del sur brasileño en el rubro porcino al igual que Paraguay y el oeste boliviano.

 

En relación a la zona sudatlántica africana, la ganadería está bien desarrollada solo en Sudáfrica y Nigeria. El resto de los países enumerados anteriormente, no poseen una producción suficiente ni para satisfacer las necesidades internas, aunque en las últimas décadas se han hecho esfuerzos con buenos resultados en Nigeria, Gabón, Camerún y Togo.(Anuario FAO de producción).

 

En relación a los recursos agrícolas más importantes que la zona sudamericana ofrece son leguminosas y oleaginosas, así como también productos típicos de zonas tropicales tales como el café ,cacao y otros, destacándose Brasil como importante exportador; y ciertos   países africanos, en lo que respecta a café, bananas y otros productos tropicales.

 

Recursos naturales de los fondos marinos       

El creciente desarrollo industrial mundial viene incrementado demanda de minerales esenciales para la fabricación de insumos de base. En relación a este tema, estudios fehacientemente realizados han determinado que  el espacio del Atlántico Sur  es uno de los más ricos del mundo en recursos minerales, especialmente estratégicos, tales como uranio, vanadio, antimonio, cromo, manganeso, etc., utilizados en energía nuclear, industria  aeronáutica espacial y electrónica.

 

En el rubro de  minería, países sudafricanos como Sudáfrica, Zaire y Ghana han alcanzo mayor desarrollo. En Bolivia y Brasil se ubican los yacimientos de hierro con mayores reservas mundiales.

 

Otro tema que asume gran importancia en estos últimos tiempos, se refiere a la creciente demanda mundial de petróleo ante la vulnerabilidad que vienen presentando países industriales, situación agravada por el conflicto que mantienen con países de la OPEP (Venezuela, Irán, Arabia Saudita, Rusia). El seno del océano Atlántico se viene presentando como un gran depósito a explorar, indicando ciertos estudios la existencia de importantes reservas petrolíferas y gasíferas.

 

En el plano estratégico

En el sur atlántico, Las Malvinas representan un estratégico vigilante de las rutas marítimas que permiten el paso hacia la Antártida y por el estrecho de Drake  o el de Magallanes hacia el Pacífico.

 

El Atlántico Sur es una subrregión que progresivamente está logrando una mejor inserción dentro del sistema internacional. El cambio de las reglas de juego dentro de la estructura interplanetaria, modifica el patrón de interacciones sin que  ello signifique  cambiar el sistema multipolarizado en lo económico y lo estratégico.

 

El 27 de octubre de 1986, el plenario de Naciones Unidas aprobó la Declaración 41/11 “Declaración de una zona de paz y cooperación del Atlántico Sur”, en una votación que dejó muy en claro la posición “imperial” de los Estados Unidos, patentizada cuatro años más tarde en el “Documento Santa Fe IV”. La citada Resolución se aprobó por 124 votos a favor; 1 en contra: Estados Unidos y 8 abstenciones: Bélgica, Francia, Holanda, Italia, Japón, Luxemburgo, Portugal y Alemania. Inglaterra no se molestó en votar pues  ya había ganado la guerra contra Argentina y desde 1833 considerándose el principal actor en el espacio suratlántico.

 

La cooperación como factor conducente hacia la paz

La Resolución 41/11, concretó un acto de voluntad de la diplomacia brasileña que buscaba  -a largo plazo-  la implantación de un sistema de cooperación horizontal que contribuyera al equilibrio y a la paz en la región.

 

La Resolución implica factores de territorialidad y factores de maritimidad, por lo cual para Argentina es importante  el tema Islas Malvinas como también  respecto a las Falklands  y las Orcadas  del Sur. Estas islas  -conjuntamente con Ascensión que depende de la soberanía inglesa sirviendo además de base aeronaval estadounidenses-  así como Santa Helena y Tristao da Cunha, son fundamentales desde el punto de vista estratégico, componente para formalizar creando el concepto de Estado Archipiélago  -mar archipiélago- donde geopolíticamente el mar se incorpora en cierta manera a la tierra .No se trata más de un límite, de un factor de aislamiento insular, sino por lo contrario , hay que considerarlo como una continuación del espacio terrestre nacional con evidentes potencialidades económicas inmediatas.

 

El mantenimiento de la paz y de la seguridad en el Atlántico Sur, privilegia la cooperación como camino seguro para sostener la consolidación de la comunidad de los  países ribereños sudamericanos como  africanos)

 

La zona de paz y de cooperación del Atlántico Sur

Esta moción, tal como fue propuesta por Brasil en la ONU , constituye un mecanismo regional destinado a fortalecer los principios básicos de las Naciones Unidas, de acuerdo con los reclamos de la comunidad internacional, aceptados y expuestos en todos los preámbulos de los principales documentos internacionales, pero lamentablemente tan poco cumplidos.      

 

Por todo ello, es importante la revalorización del Atlántico Sur, considerado como un espacio geopolítico y geoestratégico. El planteamiento de un pacto de seguridad sudatlántica  -manejado en varias oportunidades, incluso por la OTAN- debe ser considerado ante la vivencia del actual  sistema de poder mundial unilateral (Estados Unidos).  El concepto seguridad debe ser entendido como “necesidades básicas”.

 

En tal sentido y respetando las últimas informaciones de la FAO, que    indican  la disminución de cosechas de cereales a nivel mundial,  cambio de destino en el  aprovechamiento  de algunos productos del agro,   lo que me  lleva últimamente a interrogarme: ¿ combustible o comestibles? (etanol); situación que se ve muy agravada por el fuerte cambio climático que viene repercutiendo en importantes zonas de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y en países africanos con las grandes sequías del Sahel que afectan a Chad, Malí, Alto Volta y Níger –entre otras regiones, el recurso de bienes marinos se torna importante.

 

Los recursos biológicos del Atlántico Sur son de gran significación,   riqueza ictícola, algas, etc. de alto valor proteico. Por lo expuesto es de gran importancia la salvaguarda, control y administración racional de tales riquezas, evitando la explotación unilateral de las mismas, o por países ajenos a la región.

 

Una explotación óptima, controlada, debe extraer los recursos minerales y alimenticios sin comprometer el equilibrio ecológico. Quizás el futuro esté en el mar.

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