Eurasia y el poder nuclear
por el Prof. Bernardo Quagliotti de Bellis

En artículo publicado en La ONDA digital, el pasado martes, me referí a la posibilidad -que espero remota-  de surgimiento  de una “nueva guerra fría”, aunque los actores de la misma no serían  los mismos que la mantenida entre 1947-1990, aunque respecto a  su  tiempo de duración,  la historiografía no es unánime.

 

La realidad indica que desde los finales de 1989, comenzaron a adquirir protagonismo diversos países en distintos continentes, calificados “potencias emergentes” o de “segundo orden. y que la sociedad mundial viene presentando un cambio de valores negativo.

 

Se amplía en Cercano Oriente el poder nuclear

En las últimas décadas se han convertido en potencias nucleares   -o al menos van aceleradamente camino a ello-  países cuyo desarrollo social, político y económico no le correspondería situarse en tal categoría. En este momento nueve países poseen armamento nuclear y es muy probables que este número aumente sin pertenecer al Club Nuclear creado en la Guerra Fría, e integrado por los cinco Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: Estados Unidos, la ex Unión Soviética, Gran Bretaña, Francia y China, quienes suscribieron el Tratado de No Proliferación Nuclear el 1º de julio de 1968, suscribiéndolo posteriormente 188 Estados.

 

Estados Unidos fue el primer país en obtener y utilizar armamento atómico y, desde 1945 cuando realizara la primera explosión atómica controlada de plutonio  -a la que le siguieron 1.032 pruebas nucleares más- entre las utilizadas con fines bélicos fue ese mismo año contra Japón en Hiroshima y Nagashaki. En 1952,  comenzó a desarrollar   la bomba de hidrógeno..

 

La ex Unión Soviética probó su primer arma nuclear en 1949, pero su arsenal lo distribuyó entre cuatro de sus entonces repúblicas: Kaazajistán, Ucrania, Biolorrusia y Rusia.

 

La realidad actual indica que cada año el futuro del NPT (Tratado de No Proliferación nuclear se hace más incierto. En 1950 Israel  -que no firmó el NPT- con la ayuda de Francia comenzó su programa nuclear bélico, contando con la planta de Rehoboth y un año después otra en Dimonauna, reconocida oficialmente por el ex primer ministro Simón Peres. Gran Bretaña en 1952 realizó su primer ensayo atómico  y cinco años después con la bomba de hidrógeno. En 1960 Francia probó su arma nuclear y la de hidrógeno en 1968. En 1964 la República Popular China demostró que había alcanzado su programa nuclear y en 1967 probó su primera bomba atómica. En 1974, India  -que no había firmado el TNT y no integra el Consejo de Seguridad de ONU, probó lo que denomino “ dispositivo nuclear pacìfico” , contando con un poder nuclear mayor  que el de Inglaterra,, siguiéndole en la carrera Pakistán en 1972. En el 2003, Corea del Norte se retiró del Tratado y en octubre de 2006 realizó con éxito su primer ensayo nuclear.  El 7 de julio de 2004, en Teherán se mostró públicamente el misil de mediano alcance Shehab 3, aunque es de resaltar que Irán ha firmado en oportunidad el Tratado de No Poliferación Nuclear, y en el diferendo que mantiene con el gobierno de Washington, califica a su programa nuclear como de uso civil.

 

Eurasia, la variable oculta

En acertado análisis, la sociólogo mexicana Herminia Foo K. Dejo (CELA), ha realizado un destacado análisis de situación respecto a la actuación de Estados Unidos -como principal actor-  en el espacio de Oriente Cercano, señalando que Eurasia alberga a la mayoría de los Estados positivo y dinámicos, señalando que todos los aspirantes históricos a ser potencia  mundial tuvieron su origen en Eurasia, Es que allí se ubican los países más grandes en población como China e India, con pretensiones hegemónicas regionales, del mismo modo que los más importantes rivales de los Estados Unidos.

 

Eurasia es el supercontinente “eje del mundo”, como lo señalara el 25 de enero de 1904, el geógrafo inglés Halford Mackinder, quien acotara que una potencia que dominara Eurasia ejercería un influencia decisiva sobre dos de las tres regiones económicas más productivas del mundo: Europa Occidental y Asia Oriental. Evidentemente que también caerían en su órbita de influencia: Oriente Próximo y África.

 

Como ha sostenido Z. Brzezinski en su “profético” libro El gran tablero mundial: la supremacía estadounidense y sus imperativos estratégicos”:  “ya no basta con tener una política para Europa y otra para Asia. Lo que ocurra con la distribución de poder en la masa territorial euroasiática será decisiva importancia para la primacía mundial de Estados Unidos y su legado histórico”.

 

¿Y América Latina?

Los actuales geopolíticos estadounidenses -salvo la excepción de Phil Kelly y Lewis Tambs, los más destacados-  no hacen mención alguna a América Latina, salvo México y las islas del Caribe. Sus preocupaciones tienen que ver con el diseño del “nuevo orden mundial” en directa relación al reparto de áreas estratégicas de influencia en   el mundo. América Latina es el “patio trasero” que señalara la Doctrina Monroe hace cerca de dos siglos, donde el grupo dominante en Washington seguirá imponiendo sus programas conforme a   sus intereses.  (Plan Puebla-Panamá, Plan Colombia, puerta libre con tratados de libre comercio, Brasil el “key countrie”.)

 

El verdadero interés de Washington radica en mantener una fluida relación con los Estados europeos y éstos, luego de crear el Estado Mayor de la Unión Europea  ( 2002) se sienten más responsables y comprometidos en impulsar un desarrollo dinámico de la política europea de seguridad y defensa (PESD).

 

La estrategia que viene siendo diseñada por dicho Estado Mayor, enfoca y analiza las exigencias que se pueden ir presentando a Europa en los próximos años, como ser el terrorismo, las migraciones en masa, la competitividad comercial que le presentan  los mercados asiáticos, la colaboración con la Unión Africanana ;  desarrollo de los nuevos objetivos que   fueron planteados y aprobados en Helsinki en diciembre de 1999, luego de la experiencia sufrida por la inestabilidad de los Balcanes, fortalecimiento de la Alianza Atlántica; resurgimiento de Rusia y sus nuevas alianzas con Estados asiáticos.

 

¿Resurgirá el marxismo?

El Ministerio británico de Defensa, acaba esta semana  de elaborar un informe sobre amenazas futuras , publicado en el diario “The Guardian”, (www.guardian.uk/science/story/0.20533020,00.html

 

El texto de 90 páginas, firmado por el Almirante Chris Parry, Jeje del Centro de Desarrollo, Conceptos y Doctrina del Ministerio de Defensa, analiza asuntos conocidos como el crecimiento económico de países como India y China y otros como la militarización del espacio.

 

Pero, quizás, el informe  que más llama la atención es el  tecnológico, donde se prevée el uso de armas de neutrones que matan sin destruir infraestructuras y que podrían ser usadas para “limpiezas étnicas extremas en un mundo cada vez más poblado”.  

 

Prevé también una resurrección de ideologías como el marxismo  y el posible hecho que “las clase media podrían convertirse en revolucionaria, tomando el papel pronosticado por Marx”. La población será otro elemento de tensión, puesto que el crecimiento demográfico (hasta 8.500 millones de personas en el mundo del 2035), provocará impacto en el acceso a los recursos, sobre todo agua potable y el medio ambiente.

 

En el reciente discurso en la conferencia de Munich, Vladimir Putin inició un nuevo estilo de discurso político en el tema equilibrio de poder. Naciones Unidas se enfrenta a la gobernabilidad de un mundo en crisis.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital