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La genética se enfrenta a
una revolución en la transferencia
de sus aplicaciones y usos
Profesor Francis S. Collins
De visita a España el
científico norteamericano Francis S. Collins,
director del Instituto de Investigación del Genoma
Humano, afirmado que La genómica ayudará a
reprogramar el envejecimiento. Su nombre está
escrito con letras mayúsculas en la historia de la
ciencia por su protagonismo en el anuncio de la
secuenciación del genoma humano. Francis Collins,
Premio Príncipe de Asturias de Investigación
Científica y Técnica de 2001 en nombre del Consorcio
Internacional de Secuenciación del Genoma Humano,
Bethesda, Maryland (EEUU).
En dialogo con la prensa española
señalo que el Instituto Nacional de Investigación
que dirige en estos momentos está dando un paso más
subvencionando el desarrollo de nuevas técnicas de
secuenciación y que es probable que tal avance
revolucione la atención clínica Lo que sigue a
continuación es el diálogo que mantuvo con
periódicoEl Cultural- López Rejas.
(www.elcultural.es)
¿Qué significó para
usted la secuenciación del genoma humano?
El éxito del
programa internacional para secuenciar los 3.000
millones de letras de ADN presentes en el genoma
humano, es considerado por muchos expertos como uno
de los logros científicos más ambiciosos de todos
los tiempos, incluso comparado con la fisión del
átomo o la llegada a la Luna. Ese programa, conocido
como Human Genome Project, fue completado con éxito
en abril de 2003, antes de la fecha prevista y por
debajo del coste presupuestado.
¿Cuál es el reto a
partir de ahora? ¿Se están viendo ya consecuencias
del hito?
El conocimiento de
la secuencia completa de genoma humano es algo
similar a disponer de todas las páginas del manual
de instrucciones necesario para producir un cuerpo
humano. Pero si lo conocemos completo, ese manual de
instrucciones se puede convertir también en el libro
de medicina más potente imaginable. El reto consiste
ahora en aclarar la forma, cómo se debe leer el
contenido de todas esas páginas, y comprender
después el modo, cómo funcionan juntas las distintas
partes para causar la salud y la enfermedad humanas.
Su consecuencia más importante es que ha abierto la
puerta a un enorme y complejo paisaje biológico
nuevo. Su exploración necesitará pensamiento
creativo por parte de las nuevas generaciones de
científicos.
Desde su condición
de científico y médico, ¿cómo se ha beneficiado la
medicina clínica?
Desde las primeras
deliberaciones sobre el Human Genome Project hace
casi 20 años, he soñado con que un día los médicos
podrían aplicar los instrumentos de la genómica para
el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de
enfermedades comunes. Ahora, estamos presenciando el
amanecer de esa era. Se están haciendo progresos
rápidos en el nuevo campo de la farmacogenómica, que
implica el uso de la información sobre la
constitución genética de un paciente para elegir los
medicamentos más efectivos en su caso particular.
También se ha producido una explosión de pruebas
basadas en la genética para detectar trastornos
relativamente raros, y están empezando a
introducirse pruebas de base genética que pueden
ayudar a determinar el riesgo de sufrir enfermedades
más comunes.
Es importante
comprender que muchas veces se necesitan tiempo,
trabajo e inversiones considerables para pasar desde
el laboratorio científico hasta la clínica médica.
Por ejemplo, se estima que la mayoría de los nuevos
fármacos basados en la investigación genómica,
requerirán por lo menos 10 años de estudio después
de identificar el gen responsable de la enfermedad.
¿Qué falta para
llegar a realizar su sueño? ¿Cómo está
contribuyendo su institución?
Mire, para
comprender totalmente la promesa de la genómica en
la mejoría de la salud humana, necesitamos saltos
cuánticos en la velocidad y la eficacia de la
secuenciación del ADN.
¿Está el hombre a
punto de conocerse por completo a sí mismo? ¿Qué
iniciativas considera más relevantes en este
sentido?
Dadas todas las
dimensiones del ser humano, que incluyen aspectos
tanto materiales como espirituales, creo que nunca
nos conoceremos totalmente a nosotros mismos. Sin
embargo, en las décadas próximas aprenderemos mucho
sobre nuestras propiedades biológicas. Para
profundizar nuestro conocimiento de la biología
humana, hemos puesto en marcha varias iniciativas
que utilizan los instrumentos y las tecnologías
creados por el Human Genome Project. Un proyecto,
conocido como International HapMap Project, ha
producido un mapa exhaustivo de la variación
genética humana.
Ese mapa ya está
acelerando la búsqueda de genes participantes en
enfermedades complejas comunes, como la cardiopatía,
la diabetes y la enfermedad mental. Otro proyecto
nuevo y audaz es The Cancer Genome Atlas, destinado
al desarrollo y comprobación de métodos para la
exploración completa del universo de cambios
genéticos y epigenéticos participantes en el cáncer.
Nuestro objetivo es usar esa información para la
creación de técnicas de ataque más precisas contra
muchos tipos comunes de cáncer.
¿Puede el
conocimiento del genoma de otros animales ayudar a
entender mejor el humano?
La genómica
comparativa es un campo interesante en el que los
investigadores comparan las secuencias de los
genomas de diferentes especies ser humano,
chimpancé, perro, ratón, gusano y una amplia
variedad de otros organismos. Ya se han estudiado
las secuencias de más de una docena de vertebrados.
Al comparar el genoma humano con los genomas de
otros organismos, los investigadores pueden
identificar regiones de semejanzas y diferencias.
Esa información puede contribuir a que los
científicos comprendan mejor la estructura y la
función de los genes humanos, y de ese modo,
facilita el desarrollo de nuevas estrategias para
combatir la enfermedad de las personas.
La genómica
comparativa proporciona también un instrumento
potente para el estudio de los cambios evolutivos en
los organismos. Tal investigación contribuye a
identificar los genes conservados entre las
especies, así como los genes que proporcionan a cada
organismo sus características exclusivas. Es
imposible señalar el genoma de un animal particular
como el más importante para comprender el genoma
humano. Pero si yo tuviese que elegir a un grupo de
animales, probablemente elegiría a los primates. Es
probable que el conocimiento más profundo de
nuestros parientes más cercanos chimpancés,
orangutanes, monos rhesus y otros primates no
humanos proporcione luz considerable sobre lo que
convierte en únicos a los seres humanos.
A la luz de los
nuevos hallazgos, ¿qué enfermedades podrán ser
erradicadas en el futuro?
Prácticamente todas
las dolencias humanas tienen alguna base en nuestros
genes. Hasta hace poco tiempo, los médicos sólo
podían considerar el estudio de los genes, o
genética, en casos de defectos congénitos y en un
grupo limitado de otras enfermedades. Existen
trastornos, como la anemia drepanocítica, con
patrones de herencia simples y predecibles, debido a
que están causados por un cambio en un solo gen.
Gracias a la
información generada por la secuenciación del genoma
humano y a los proyectos relacionados, ahora
contamos con instrumentos mucho más potentes para
estudiar el papel que interpretan los factores
genéticos en enfermedades más complejas, como el
cáncer, la diabetes y la cardiopatía, e incluso, en
la susceptibilidad a enfermedades infecciosas como
el sida. Pero conviene resaltar que los genes no
actúan en el vacío; existen otros factores
importantes que influencian el riesgo de desarrollar
la mayoría de las enfermedades comunes.
Los factores
relacionados con la forma de vida, como dieta,
ejercicio y tabaco, y los factores medioambientales,
como la exposición a sustancias químicas,
intervienen en muchos procesos patológicos. Así
pues, a menos que consigamos introducir cambios
dramáticos en nuestra forma de vida o en nuestro
medio ambiente, no creo que en el futuro se puedan
erradicar todas las enfermedades. A pesar de todo,
la investigación genómica debe contribuir mucho a
disminuir la carga global de dolor y sufrimiento. El
conocimiento más profundo de la genética nos ayudará
a desarrollar estrategias más efectivas y más
individualizadas para la detección, el tratamiento y
la prevención de la mayoría de las enfermedades.
¿Podremos comer a la
carta?
Si entiendo
correctamente su pregunta, usted desea saber si la
información genómica será usada para ayudar a que
las personas elijan mejor los alimentos que comen.
Este campo de estudio con crecimiento rápido, se
conoce como nutrigenómica. En el futuro, es posible
que los suministradores de atención sanitaria puedan
adaptar sus recomendaciones dietéticas a la
constitución genética única de cada persona. Pero
por ahora, excepto en las circunstancias especiales
de una enfermedad metabólica, no sabemos bastante
sobre los genes y sus interacciones con los
alimentos, como para poder hacer recomendaciones
específicas basadas en la genética sobre lo que una
persona debe o no debe comer.
¿Será posible
controlar y regular el envejecimiento?
Con el tiempo, la
investigación genómica nos ayudará a comprender y
quizás incluso a reprogramar los mecanismos
moleculares que conducen al envejecimiento. Dentro
de algunas décadas, la cuestión más urgente a
resolver por los humanos quizás no sea ¿cuánto
podemos vivir?, sino ¿cuánto tiempo queremos
vivir?. Dejaré que cada uno de ustedes responda a
esa pregunta.
¿Qué piensa usted
sobre la ciencia española?
Existen varios
científicos españoles distinguidos que están
haciendo contribuciones significativas en el campo
de la genómica, como los profesores Roderic Guigo y
Xavier Estivill en Barcelona, internacionalmente
conocidos. Pero la inversión española en la
investigación sobre este tema sólo ha sido modesta
hasta la fecha, y la ausencia de grandes centros
dedicados a la investigación del genoma ha situado a
los científicos españoles en una posición de
desventaja respecto a sus colegas de Estados Unidos,
Reino Unido, Canadá, China o Japón.
¿Qué líneas de
investigación están siguiendo ustedes en el National
Human Genome Research Institute?
Además de dirigir el
National Human Genome Research Institute, tengo mi
propio laboratorio de investigación pequeño en los
National Institutes of Health. Los miembros de mi
laboratorio están intentando identificar y estudiar
los genes participantes en una gama de enfermedades
humanas. Por ejemplo, un proyecto significativo
estudia el síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford,
un trastorno genético raro, caracterizado por
envejecimiento prematuro rápido. Nuestro grupo
identificó la mutación genética responsable de la
enfermedad, que en los casos típicos produce la
muerte durante la segunda década de la vida. La
información sobre la mutación genética ha sugerido
la posibilidad de usar determinados fármacos, que
ahora están siendo sometidos a prueba para ver si
pueden frenar o detener la progresión de la
enfermedad.
También estamos
aprendiendo que el estudio de esta enfermedad rara
puede arrojar luz importante sobre el proceso de
envejecimiento normal. Más recientemente, tomamos
parte en un trabajo de colaboración que identificó
cuatro variantes genéticas nuevas asociadas con
aumento del riesgo de diabetes tipo 2, y confirmó la
existencia de otras seis. Los resultados constituyen
un hito importante en los esfuerzos para conocer esa
enfermedad, que afecta a más de 200 millones de
personas en todo el mundo. Aunque queda más trabajo
por hacer, esperamos que las variantes genéticas
identificadas recientemente puedan indicarnos nuevas
dianas farmacológicas valiosas para la prevención o
el tratamiento de la diabetes tipo 2.
¿Necesita la ciencia
actual el trabajo en equipo más que nunca?
Creo que el trabajo
en equipo es absolutamente esencial para la ciencia
moderna. Tradicionalmente, la investigación
biológica ha sido un campo muy individualista. Pero
debido a la enorme magnitud de los objetivos, el
Human Genome Project y la investigación relacionada
han sido realizados por equipos de colaboración a
gran escala, con participación de muchas
instituciones y frecuentemente, de distintas
naciones. Así pues, ha llegado la era de la
investigación en equipo dentro de la biología,
aunque todavía queda mucho espacio para el
pensamiento y la creatividad individuales.
LA
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