¿Y el planeta qué...?
Las glaciaciones y el origen
de la Laguna de los Patos y Merín
por Oscar Prieto y Beatriz Bustamante

Del  carácter universal de las glaciaciones, podemos decir que América no fue ajena a estos fenómenos geológicos. La última glaciación, en América del Norte, lleva el nombre de Wisconsin y en América del Sur ha sido denominada Atuel. En esta cuarta glaciación se produjo un máximo de congelación en los casquetes polares y gran parte de la tierra, debido a las bajas temperaturas y largos periodos de lluvia.

 

Esta glaciación absorbió y condenso grandes masas de agua y como consecuencia, los mares descendieron sensiblemente, por debajo del nivel actual. Entre 11.000 y 10. 000 años, la situación comienza a variar, lentamente, debido al calentamiento general de la Tierra y al descongelarse los hielos cambia la situación anterior.

 

Con el derretimiento de los hielos, las costas se modifican: las zonas que están alejadas de las aguas, tierra emergente, comienzan a ser cubiertas por la elevación de las aguas de los mares, modificando la franja oceánica. Esta elevación de los mares estuvo presente en los Departamentos de Rocha y Treinta y Tres, dejando como testimonio de su límite de ampliación-un borde formado por fósiles marinos, primera trasgresión del Holeoceno, distante, en la actualidad, 78 Kms. Del Océano- una altura de 3 ms. 72 sobre el 0 del Océano, con una extensión, en nuestra zona de estudio, de 64 kms. y 200 ms. en su parte más ancha, y una potencia de 1 m. 30, apoyado sobre un fondo compuesto por arenas finas arcillosas de color verde claro 

 

El geólogo brasileño López Valente estableció la presencia de este antiguo mar desde Castillos, Dpto. de Rocha, Uruguay, hasta Porto Alegre, Brasil. Lo establecido por dicho geólogo se comprobó, por los hallazgos de nuestra investigación: fósiles y terrazas de arena, visibles entre el Borde Marino y el Océano; el Loess, fino polvo impalpable, de color gris que cubre las llanuras del Este del Dpto. de Treinta y Tres, formación propia de las épocas interglaciares.

 

La regresión de este Mar Cuaternario dejó fosas marinas paralelas al Océano actual, formando, en su repliegue, las lagunas que se encuentran en Uruguay y Brasil, separadas del Océano por arenales de un fondo marino.

 

Tenemos como ejemplo la Laguna de los Patos y la Laguna Merín, que  conformaban una unidad hídrica y que por un proceso de sedimentación, muestran  una cuenca mucho menor que la de su formación anterior, habiendo sido estranguladas por los depósitos sedimentarios que formaron el canal San Gonzalo, hace menos  de 6000 años A.P.

 

La Laguna Merín, en la actualidad, tiene, aproximadamente, 180 Kms. de extensión y 37 Kms. de ancho, de los cuales el 25% está situado en territorio uruguayo. El Dpto. de Treinta y Tres tiene 68 Kms. de sus costas enmarcadas entre sus principales tributarios: al Norte, el Rió Tacuarí haciendo límite con el Dpto. de Cerro Largo y  al Sur, el Río Cebollatí que tiene limite con el Dpto. de Rocha. La Laguna  Merín presenta recursos hídricos de gran interés y rara belleza, de importante atracción turística, no explorados en su totalidad. La Laguna Merín con el sistema hidrológico del Taim son “unidades de conservación federadas” tomadas por UNESCO como reserva de Biosfera. Las aguas, represadas en los bañados, funcionan como viveros para peces, aves, mamíferos, batracios, insectos y plantas.

 

El perfil diagramático  del departamento de Treinta y Tres nos demuestra un departamento en bajada, desde la Cuchilla Grande hasta la Laguna Merín fig. 3.

Este “paraíso ecológico” corre el riesgo de transformarse en un desierto de finas arenas, debido a factores de origen geológico o naturales y de origen  humanos.

 

Los factores geológicos o naturales serian:

1)- La elevación de la Placa Continental del Hemisferio Sur.

 

2)- Los arrastres de arena y lodo que acarrean los cursos de agua, depositándolos en la Laguna Merín, rellenado cada vez más su fondo; esa acumulación sedimentaria sistemática va haciendo retroceder y elevar las aguas de la orilla opuesta y esa sería la causa de que la Laguna Merín sea más baja en la parte uruguaya y más profunda del lado brasileño. Ejemplo: desde la Barra o confluencia del Cebollatí, hasta la Barra del Tacuarí, para encontrar una profundidad de 2 y 3 ms., se debe entrar, laguna adentro, por lo menos una milla náutica, mientras que del lado brasileño, a menos de una milla náutica, la costa ya tiene 6 y 7 ms. de profundidad.

 

3) Los bancos de arena que se están acumulando dentro de la Laguna Merín, desde Punta Pelotas, Dto. de Rocha, hasta la margen izquierda del Río Tacuarí Dpto. de Cerro Largo; ubicado diez de estos bancos que se forman, todos, del lado uruguayo.

El de mayor incidencia es el Banco Muniz Punta Muniz, que atraviesa la Laguna Merín y que está próximo a unirse con el Puntal Santiago, en la costa brasilera. Esto traería, como consecuencia, la división de la Laguna Merín: caso anterior, el del Canal San Gonzalo cuando separó la Laguna Merín y la Laguna de los Patos.

 

4) Los fuertes vientos que soplan desde el Sur y Sureste en primavera y verano, y las altas temperaturas, influyen en la evaporación de la Laguna Merín y esteros, inmediatos, con un término medio de 85 a 100 mms. Por mes, reduciéndose su caudal de agua debido a cambios climáticos.

 

Los de origen humano serían:

1)     Disminución de agua en la Laguna Merín, por las presas construidas por los cultivadores de arroz y bombas de succión que colocan en ríos y arroyos. Las presas se construyen en ríos, arroyos, cañadas o terraplenes, entre dos lomas. Estos volúmenes de agua de lluvia, vertientes, etc., que por desnivel, tendrían un escurrimiento superficial para la Laguna Merín, quedan en el camino, retenidos por presas.

 

2)     El sector arrocero está causando graves trastornos al ecosistema por la polución química de los plaguicidas que contaminan el aire, el agua y los alimentos.

 

El Dr. Rodolfo Tálice dice: “La humanidad, compuesta por una sola especie, se comporta como suicida. Como disociada ante tales cruciales problemas de conservación en un planeta que está requiriendo, con urgencia la instalación de una conciencia planetaria en cada uno de los bípedos pensantes que pueblan actualmente la tierra”

 

La conclusión de nuestra investigación nos dice que la falta de una fiscalización y protección rigurosa de la Laguna Merín, podría causar un desastre ecológico de consecuencias imprevisibles.

 

* Foto: Oscar “Laucha” Prieto (Poeta, músico, investigador,

antropólogo) residente en Treinta y Tres.

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