La hora de los herederos
de Vázquez y Lacalle
por Raúl Legnani

Cuando la democracia retornó el 1º de marzo de 1985, con ella surgieron los mismos dirigentes que lideraban sus colectividades políticas antes del golpe de Estado.

 

Fue así que en el Partido Colorado reaparecieron Jorge Pacheco Areco, Jorge Batlle y Julio María Sanguinetti. Por el Partido Nacional estuvieron Wilson Ferreira Aldunate, Carlos Julio Pereyra, con la novedad – que tuvo corto vuelo - de Alberto Zumarán. En el Frente Amplio reaparecieron Líber Seregni y Juan José Crottogini.

 

En cinco años, entre 1985 y 1989, surgieron dos líderes nuevos: Luis Alberto Lacalle (PN), que gana la presidencia de la República en la segunda elección de la nueva democracia y Tabaré Vázquez (FA) que triunfa en el mismo año el departamento de Montevideo, ganando la Intendencia Municipal.

 

De ahí en más Lacalle y Vázquez se van transformando en los principales líderes de sus colectividades políticas, aunque el candidato frenteamplista recién gana las elecciones nacionales en octubre de 2004, asumiendo la presidencia de la República el 1º de marzo de 2005.

 

Los dos dirigentes se transformaron en la novedad política de la pos dictadura, cambiando lo que fue la estructura de liderazgo que venía de antes del golpe de Estado, a pesar de que entre Sanguinetti y Batlle ganaron tres elecciones nacionales.

 

El pasado 4 de junio el presidente Tabaré Vázquez anunció que no va a aceptar ser reelecto y que por eso no va a promover la reforma de la Constitución para habilitar su candidatura.

 

El 8 de junio, mediante una carta, Luis Alberto Lacalle le dijo a sus compañeros del Herrerismo que en las actuales circunstancias no se va a presentar como pre candidato a la presidencia de la República.

 

Con el paso al costado que ambos dirigentes políticos han dado, en el sistema político uruguayo comienza una nueva época, por lo menos en materia de liderazgos, más si tenemos en cuenta que Sanguinetti no va a participar de la contienda electoral, quedando solo el doctor Batlle como representante de una etapa del país que fue anterior al golpe de Estado.

La palabra ahora la tienen los herederos.

 

Vázquez no acepta

su reelección

“Un tema que quizás no interese a todos los uruguayos, sí a una buena parte de los uruguayos, es un tema que se viene manejando desde hace mucho tiempo, no desde ahora, pero últimamente se está manejando con mucha insistencia, es un tema que se manejó incluso antes que asumiera la Presidencia de la República, en el período de transición, cuando estábamos preparando el gobierno en el Hotel Presidente, me refiero al tema de la reelección, en aquel momento en el período de transición, dos prestigiosos periodistas, reconocidos periodistas uruguayos, me hicieron una entrevista y me preguntaron que pensaba sobre la reelección presidencial y ni siquiera había asumido la Presidencia de la República, y di una respuesta.

 

Claro que si los periodistas me lo preguntaron fue porque el tema en el ambiente estaba, y es curioso, el tema siguió en el tapete y es curioso, quienes más critican este gobierno, quienes más salen a decir que el gobierno es espantoso, es malo, son los que se muestran más preocupados y nerviosos por una eventual reelección.

 

Y es curioso los argumentos que utilizan, yo voy a dar alguno, por ejemplo, se dice, es bueno que haya rotación en el ejercicio del gobierno, por eso no tiene que haber reelección, tácitamente están reconociendo que si hay reelección no hay rotación en el ejercicio de gobierno, es decir están reconociendo que si hay reelección, va a ganar la reelección.

 

Otros utilizan argumentos jurídicos y legales y artículos de la Constitución en sus escritos, y citan todas las reformas constitucionales y el espíritu de aquellos constitucionalistas que hicieron, claro, plantearon la reforma como no reeleccionista y dicen que es imposible el camino de la reelección pero se preocupan por la reelección, si es imposible, para qué se preocupan, otros incluso llegan a decir que es mejor que haya reelección así ganan, pero están nerviosos por la reelección, muy preocupados, hacen seminarios, foros, le piden a eminentes periodistas extranjeros que escriban contra la reelección, traen cientistas políticos para hablar contra la reelección, están muy preocupados con la reelección y yo creo entenderlos.

 

El primero de marzo de 2005, ante la Magna Asamblea General del Poder Legislativo entre otras cosas dije una frase que más ó menos tenía este contenido: esta es la primera y seguramente la última vez que me presento ante todos ustedes, pero siguen nerviosos, y claro y están nerviosos porque cambia, en el mundo todo cambia, todo cambia, hay que reconocer, la verdad todo cambia.

 

El mundo del Siglo XXI no es lo mismo que el mundo del Siglo XX, ni del Siglo XV, ni del Siglo V, cambia, cambió, la vida cambia, la vida es un devenir de cambios, por la evolución se producen cambios y adaptación a las nuevas condiciones medioambientales. Cuando la vida cambia por mutación se hace más bruscamente el cambio y se produce una adaptación a las nuevas condiciones de vida. Todo cambia y entonces no es de extrañar que en política también todo cambie, está bien, es normal, es bueno además que se cambie, porque hay que adaptarse a las realidades del momento y es por eso que yo entiendo que están nerviosos y preocupados por el tema de la reelección.

 

Hoy 26 meses y 3 días después de aquella aseveración que hiciera ante la Asamblea General debo decir a toda la ciudadanía uruguaya que si tuviera el altísimo honor de que se me propusiera para ir a una eventual reelección, no lo aceptaría, no voy a aceptar ir a una reelección. Cierro los ojos y me parece ver algunos rostros exhalando un profundo suspiro de alivio. Señoras y señores, señoras y señores, esto es lo que quería informar a todos ustedes, agradezco que hayan concurrido, que estén aquí presentes, que nos hayan escuchado y será hasta la próxima oportunidad”. (Discurso pronunciado el 04/06/07).

 

La carta de renuncia

de Lacalle de Herrera

"Estimados compañeros:

Mediante la presente comunico a Uds. que en las actuales circunstancias he resuelto no comparecer como precandidato del Herrerismo en las elecciones internas del Partido Nacional a celebrarse en 2009.

 

Continuaré desempeñando todas mis responsabilidades partidarias con la dedicación habitual y ­ por supuesto­ estaré presente en las elecciones a celebrarse en el mismo año 2009, prestando mi fervoroso concurso la causa del Partido Nacional y contribuyendo, desde mis posibilidades, a su indispensable victoria.

 

La ocasión es propicia para que reitere mi opinión de que los tiempos electorales no deben de acelerarse teniendo en cuenta que aún faltan dos años para las elecciones, que el país tiene temas muchos más importantes que encarar y que la situación política es muy dinámica y cambiante.

 

Sin otro particular, les saludo con el afecto de siempre,

 

Luis Alberto Lacalle de Herrera.
Montevideo, 8 de junio de 2007".

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