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China aumenta
presencia en África
Prof. Bernardo Quagliotti de
Bellis
China,
considerada la futura potencia económica más
relevante del mundo, desde hace unas décadas está
buscando proyectar su influencia en el continente
africano. Se pregunta el analista Alfonso Armada en
el periódico ABC de Madrid: Del matrimonio de
conveniencia entre el dragón chino y la jirafa
africana ¿ surgirá un monstruo de dos cabezas, una
nueva especia geopolítica sin cartografiar en los
anales, la superpotencia que dominará el
siglo XXI ? (La imagen de la jirafa,
responde al hecho que enviados de la dinastía Ming,
hace seis siglos, se llevaron una jirafa para
satisfacer la curiosidad de su emperador).
Un
tercio de las importaciones de petróleo por parte de
China procede del continente africano, donde Angola
se ha convertido en su primer administrador,
superando a Arabia Saudí. Además importa cobre,
madera, cobalto y ciertos alimentos, en un régimen
de cooperación.
Con
relación al comercio total chino-africano, creció
hasta llegar a 55.000 millones de dólares en el
2006, luego de haberse multiplicado por diez en la
década 1990-2000. A fines del 2006, con una
inversión calculada en 6.000 millones de dólares,
900 empresas chinas se habían instalado en países
africanos, participando más de 100.000 chinos en las
mismas. Tal realidad señala que el gigante
asiático va ganando presencia en África con una
velocidad vertiginosa, con una marcada tendencia a
convertirse en breve tiempo, en el socio comercial
número uno de un continente que fuera menospreciado
por las grandes metrópolis europeas, que con regla y
escuadra se lo habían dividido como colonias,
ciñéndose a desnudos intereses económicos,
disfrazados por un discurso retórico respecto a la
civilización.
Si bien
durante las décadas de los ´60 y ´70 del siglo
pasado, la estrategia china en África se basó en
implantar postulados ideológicos y revolucionarios,
en la actualidad su máximo interés es estrictamente
comercial , tal como quedó señalado en la tercera
Cumbre sino-africana realizada en Pekín en noviembre
de 2006, donde participaron 48 estados africanos,
reunión que a juicio del ministro chino de
Exterior -Liu Jianchao- la Cumbre de
Beijing del Foro de Cooperación de China-África es
la convención internacional más grande que jamás se
ha llevado a cabo en China.
En
búsqueda de materias primas
Sin
embargo tal relación está aún llena de luces y
sombras. Con la entrada de China en la Organización
Mundial del Comercio (OMC), el gigante asiático se
perfila como una superpotencia económica de
exportaciones producidas en serie y a bajo coste, lo
que no facilita la competencia africana, lo que ha
quedado patentizado en el sector textil y en otras
industrias que comenzaban a surgir en diversos
países africanos.
Analizando serenamente las conclusiones a las cuales
arribaron China y los estados africanos presentes
en el Foro de Beijing (que se realiza cada tres
años), el gigante asiático no está solo interesado
en ganar mercados de exportación en África, sino
que, dado que la superpotencia no dispone de muchos
recursos naturales haciendo que se sienta
dependiente de las importaciones de muchos recursos
estratégicos, la conexión entre África y China se
considera como factor decisivo para poder
disminuir la fuerte competencia que mantiene frente
a Estados Unidos y la Comunidad Europea.
Beijing
procura alcanzar acuerdos empresariales positivos ,
centrándose en el suministro de petróleo. Confía en
alcanzar prioridad respecto a la industria
petrolífera de Angola -hasta ahora dominada por
Estados Unidos- y conquistar las exportaciones de
petróleo de Guinea-Bissau, antes que lleguen
potencias occidentales.
Las
compañías estatales de petróleo chinas se están
extendiendo rápidamente por países africanos,
firmando recientemente, importantes acuerdos con
Nigeria y Sudan, China es el segundo consumidor
mundial de petróleo y sus importaciones de gas,
cobre, cobalto y otros recursos estratégicos, se
están incrementando hasta un 20% anual.
Los
críticos africanos, se vuelcan a favor de las
relaciones establecidas, y tal sentido le recuerdan
a las potencias del Grupo de los 7, que ninguna de
ellas, históricamente, se han presentado a favor de
un desarrollo social y económico en ninguno de los
Estados africanos, salvo África del Sur. Por tanto,
la activa presencia de China en África, ¿ se basa en
tratar de actuar sin caer en los errores que
cometió Occidente ? Y en tal caso, ¿podría servir
para que África comience a transitar por un camino
de desarrollo sostenido ?
África debate su futuro internacional
El
nigeriano Toyin Falola -profesor en la Universidad
de Texas- opina que el bilateralismo de
China en lo referente a África, podría minar las
instituciones regionales y continentales y caer en
una nueva división colonialista, dado que los
países africanos son demasiado pequeños para
negociar con la gigante China. Al analizar
el tenor de las políticas que ofrece la China
post-comunista en lo relacionado al enlace entre
gobierno-gobierno y empresa-gobierno, advierte: Este
es el principal desafío tanto para organizaciones
africanas de la sociedad civil, organizaciones no
gubernamentales, otras instituciones y la propia
China.
Salió de
inmediato la respuesta del presidente Hu Jintao,
quien aseguró que su gobierno está dispuesto
a proporcionar asistencia y apoyo a la población
africana en un esfuerzo por alcanzar un desarrollo
común ; expresando el primer
ministro Wen Jiabao en una de las sesiones de la
última Cumbre, que la asistencia china a
África es sincera, no egoísta y no tiene segundas
intenciones, esto último a raíz de
alusiones expresadas por grupos pro Derechos Humanos
y, desde el Banco Mundial por Paul Wolfowitz acusó a
los bancos chinos de ignorar no sólo tales derechos
sino también los estándares medio ambientales.
El
comercio entre China y los países africanos, en
continuo ascenso, ha llevado a que el gobierno de
Beijing se fijara como meta, superar los 100.000
millones para el 2020, instancia en que abriría su
mercado a más productos africanos que los que
actualmente se registran.
En un
concienzudo análisis del periodista Howard W. French
( New York Times en Shanghai), publicado en la
revista African Affairs, señaló que África podría
llegar a ser un espacio importante a tener muy en
cuenta en el proceso geopolítico mundial, indicando
que muchos en Occidente han menospreciado el propio
crecimiento chino, pero sería miope no tener
en cuenta que la implicación china en África puede
afectar de manera profunda, a toda la comunidad
internacional . Sirva un ejemplo: el
boom económico de Sudán no se explica sin la
intervención china, que controla el 40% de la
compañía Greater Nile Petroleum de ese país,
convirtiéndose el gigante asiático en el mejor socio
del país más grande de África.
China
actúa en diversos frentes
China
viene estableciendo presencia en varios frentes. En
Nigeria -país abundante en aceite- está
construyendo los ferrocarriles. En Rwanda, compañías
chinas han pavimentado más del 80% de los caminos
principales. En otros países actúa por su interés en
el aprovisionamiento de recursos estratégicos,
colaborando en ellos en diversas áreas: cultura,
tecnología, venta de armamentos, etc. Zambezia
atrae por su riqueza forestal. Zambia por su cobre.
La república Democrática del Congo con relación al
cobalto. Carbón y platino en Zimbabwe. Madera en
Gabón, Guinea Ecuatorial y Camerún.
El texto
de la contraportada del libro China en África,
¿ayuda o arrasa?, que compila trabajos de 13
analistas, editado en español en el presente mes,
se recogen opiniones africanas sobre el papel de
China en África y se interroga: ¿es otra forma
de neocolonialismo o estamos ante un ejemplo de
colaboración al margen de Occidente?.
Señala
Firoze Manji en el prefacio de la edición en
español: La mayoría de los análisis actuales
sobre el papel de China en África se centran, por un
lado, en cómo afectará esta relación a los intereses
occidentales y, por otro lado, denuncia prácticas
que durante mucho tiempo han sido, y continúan
siendo, la norma de los poderes europeos y
estadounidenses: apoyo a dictaduras, destrucción
masiva del medio ambiente, expolio de los recursos
naturales, violación a los derechos humanos.
Es evidente que la entrada de China
en África genera debate y confusión.
En realidad, aún la voz de los analistas, activistas
independientes y académicos africanos , si bien
están convencidos en cuanto se debe alcanzar y
aplicar justicia social, no han podido hasta la
fecha conformar una auténtica visión africana
homogénea y consensuada, sobre las relaciones entre
el dragón asiático y la
jirafa africana.
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