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Los medios de comunicación
en Venezuela
por Luis Britto
1) Venezuela es el
país donde hay más libertad de expresión en el
mundo. En ella el sector privado acumula 90
periódicos, 700 radioemisoras comerciales, 78% de
las televisoras VHF y 82% de las VHF. Salvo dos
diarios que guardan un cierto equilibrio
informativo, los medios privados predican el
derrocamiento violento del gobierno democrático y
divulgan falsedades y puntos de vista contrarios a
él sin que éste haya respondido jamás con medidas de
censura, cierre, suspensión ni confiscación de
ediciones.
2) Venezuela es el
país con menos libertad de expresión. Los medios
privados suplantan a los partidos políticos,
inventan partidos y dirigencias mediáticas, incitan
a la discriminación étnica y social, a la guerra
civil, al sabotaje de la industria petrolera y al
golpe de Estado, colaboran activamente en éste al
interferir las emisiones del gobierno democrático y
difundir falsa información, pactan con la dictadura
mediática, imponen un apagón comunicacional a favor
de ella, vetan medio millar de comunicadores y
mantienen un interdicto contra toda persona,
noticia o institución que no se ajuste a su línea
editorial. Decir que en Venezuela la telebasura
equivale a libertad de expresión es ser cómplice
de agresión contra ésta.
3) Para sostener que
las limitadas concesiones del espectro
radioeléctrico son propiedad absoluta y perpetua de
particulares y no del pueblo, las agencias
publicitarias que comandan la oposición presentan
la imagen de un maquillado opositor que se arrodilla
ante un policía que no le hace nada como si fuera
el estudiantado; y a éste como el país. Pero en
Venezuela no se han movilizado a favor de la
telebasura ni trabajadores ni empresarios ni
militares ni medios audiovisuales, salvo la
frenética Globovisión. Mucho menos el estudiantado.
El gobierno bolivariano ha incrementado del 3% al 9%
del PIB la inversión educativa. Para 1998, la
matrícula en educación media, diversificada y
profesional totalizaba 400.794 alumnos. Gracias
al proyecto bolivariano, para 2005 alcanza a
618.898, de los cuales sólo 172.711 están en
dependencias privadas. De éstos, se han movilizado
unos cuantos centenares de la Universidad Católica
Andrés Bello y de la Universidad Metropolitana, y
otros centenares de la Universidad Central de
Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la de los
Andes. Ni siquiera en ellas son mayoría los
opositores que estudian: en todas los bolivarianos
han realizado concentraciones contra la renovación
de concesión; en la Central, perdieron la Federación
de Centros porque concurrieron a las elecciones
divididos. Más que al síndrome de retiro de la
telebasura, los niños bien obedecen a su origen de
clase. En el Informe de la Defensoría del Pueblo
para 2005, Luis Fuenmayor Toro explica que desde
1989 los universitarios ingresan por vía de
mecanismos como pruebas internas, cursos
propedéuticos y lo que se conoce como acceso
discrecional es decir, por decisión del Decano.
Según la Defensoría, esta práctica ha traído como
efecto la exclusión sistemática de la población de
más bajos recursos de la educación superior. Los
opositores que estudian protestan contra la
posibilidad de que otros puedan seguir estudios.
4) Por la boca muere
el pez, y por la lengua quien defiende el
privilegio. El 7 de junio queda al desnudo la
inopia ideológica instilada por la telebasura.
Examinemos su Decálogo. Diez opositores que
estudian dicen no tener libertad de expresión,
exigen un debate en la Asamblea Nacional, y se les
otorga. (Primer Mandamiento: Concederás
cuanto se nos antoje). Cuando otros estudiantes
van a hablar, los opositores se marchan. (Segundo
Mandamiento: Nuestra libertad de expresión es
negársela a los demás). El documento que
reclama la confrontación demanda: "Solicitamos que
dicho debate sea difundido a través de todos los
Medios de Comunicación públicos y privados" (Tercer
Mandamiento: Sólo protestarás para las
cámaras). Al teledifundido debate acuden diez
oposicionistas y sólo habla uno (Cuarto
Mandamiento: Mi pluralidad será unanimidad).
En la telegénica decena no se divisa una sola mujer,
un solo moreno, un solo indígena (Quinto
Mandamiento: El Club de Toby no acepta chicas
ni razas no arias, o por lo menos no deja que hablen).
En lugar de debatir, el portavoz lee un papel (Sexto
Mandamiento: No pensarás). La chuleta se
le queda y resulta estar redactada en papel con
membrete de la publicidad ARS (Séptimo
mandamiento: Permítanos pensar por usted).
El único fundamento que se alega para las protestas
es el interés de un cliente de publicidad ARS: Nos
encontramos en esta tribuna para manifestar nuestro
repudio al cierre arbitrario de RCTV
En un principio
nuestra movilización nace en respuesta a la medida
tomada de manera injusta contra RCTV
responde a la
apropiación indebida de las antenas de transmisión
de RCTV
La bandera de RCTV la mantendremos hasta
que la señal del Canal 2 vuelva a su legítima
frecuencia
No estamos luchando por los intereses de
un grupo empresarial (Octavo Mandamiento:
El cliente tiene siempre la razón). Tras
protestas políticas ante instituciones políticas,
informan que no estamos luchando en nombre de
intereses internacionales, no estamos luchando a
favor de una tendencia política, estamos en la calle
haciendo política sin los políticos tradicionales (Noveno
Mandamiento: Tirarás la piedra del golpe
suave y esconderás la mano antipolítica). El
publicitario documento no aduce razón alguna para
las protestas: También quisiéramos aclarar que no
venimos aquí a exponer nuestras tendencias políticas
y nuestro proyecto de país, simplemente porque como
colectivo aún estamos construyéndolo (Décimo
Mandamiento: No aclares, porque oscureces).
Sentenció Oscar Wilde que los periodistas ingleses
no tenían nada que decir, y lo decían. Los voceros
de la telebasura exigen el monopolio total de
medios e instituciones para expresar el cero. Llevan
cuatro décadas haciéndolo.
5) En reciente
artículo en Rebelión, Pascual Serrano
manifestó su asombro ante estudiantes que se
movilizan a favor de una marca de fábrica, hoy RCTV,
quizá mañana Coca Cola o CNN. Es la pesadilla de
Melanie Klein en No Logo: las ideas
sustituidas por marcas. Ni siquiera eso. En su
programa En confianza, de la televisión de
servicio público, Ernesto Villegas pregunta a
algunos defensores del canal cuya concesión caducó,
qué programas de él les gustaban. No recuerdan
ninguno. Apenas alguien contesta en las tardes,
Radio Rochela. Pero ésta no se transmitía en las
tardes, sino por la noche, una vez a la semana. El
dolor por el ingreso a la educación de los menos
favorecidos, más que la nostalgia de la telebasura,
detona la rabieta de los niños bien.
6) El derecho a que
los demás no tengan derechos es defendido por los
procedimientos que cabe esperar. La tarde del 27 de
mayo el país y el mundo vio por televisión que los
manifestantes reunidos ante la Comisión Nacional de
Telecomunicaciones embestían y desmantelaban la
cerca de protección de la Policía Metropolitana; que
impactos de bala dejaban huellas en paredes y postes
inmediatos a ésta; que ese día fueron heridos once
efectivos y ningún manifestante. Posteriormente otro
policía quedó parapléjico por un balazo en Mérida.
En la Universidad Católica Andrés Bello el 11 de
junio una multitud acosó al estudiante bolivariano
Robert Serra arrojándole latas, peroles y monedas.
Las autoridades confesionales de dicha casa de
estudios juegan a la picaresca académica eliminando
el examen final para promover automáticamente a
quienes manifiestan. En conversaciones telefónicas
grabadas y teledifundidas, políticos tradicionales
confiesan tener el control remoto de los
manifestantes, y añaden que no los acompañan para no
desacreditarlos. Abandonando la máscara, el
oposicionista que estudia Yon Goicoechea aparece en
las páginas sociales de El Nacional del 16 de
junio partiendo un confite con Marcel Granier y las
dirigencias golpistas del partido Primero Justicia.
En la misma fecha el diario Frontera de Mérida
informa sobre el desmantelamiento por los cuerpos de
seguridad de un complot para asesinar al presidente
Chávez. En la concentración apolítica frente a la
Defensoría del Pueblo, lucen pancartas del partido
Acción Democrática. En una de las marchas a favor de
RCTV desfila Rowen Rosten, director de la CIA para
América Latina. Los logos de quienes protestan lucen
el mismo puño del movimiento OTPOR, promotor de un
golpe dirigido por la CIA en Serbia. Las protestas
son pretextos de un golpismo suave que no se atreve
a decir su nombre y juega su única carta a la
intervención extranjera. De allí las pancartas
redactadas en inglés, los viajes de delegaciones de
opositores ante el Parlamento Europeo, ante la OEA,
ante Guillermo Endara, potentado de la banca
transnacional y ex presidente títere de un gobierno
de ocupación estadounidense en Panamá. .
7) A tales hechos,
tal falsificación mediática. Una vez más, los medios
retransmiten de manera continua una manifestación
aislada, para fingir que sucede en todo el país y
todo el tiempo, e ignoran las concentraciones
populares de apoyo a la no renovación de la
concesión. Tras el debate ante la Asamblea
Nacional, los opositores que estudian piden ser
protegidos en vehículos de los cuerpos de seguridad:
El Nacional y El Universal publican
fotografías y titulares mintiendo que han sido
detenidos. La página web de la oposición publica
fotos, nombres, teléfonos y direcciones de los
estudiantes bolivarianos que les respondieron,
invitando al acoso de idéntica manera que se hizo
con los directivos del Consejo Nacional Electoral.
Globovisión retransmite imágenes
de una protesta contra la reunión del G-8, mintiendo
que testimonian una supuesta manifestación ante la
embajada venezolana en España a favor de RCTV.
You Tube censura el espacio que le había
concedido a Luigino Brasci, y borra de él cerca de
cuatrocientos videos que defienden el proceso
bolivariano. Dos sicarios ultiman a una estudiante
de la UCAB, y los medios proclaman que ha sido
víctima de los chavistas, a pesar de que los
asesinos confiesan que han actuado por órdenes de la
heredera del grupo comunicacional De Armas. El
diario español El País corea la falsedad, y
se niega a desmentirla a pesar de repetidos
reclamos. El Nacional del 17 de junio
entrevista al estudiante bolivariano Héctor
Rodríguez y no encuentra dificultades para
categorizarlo: es un híbrido entre jugador de
basket y un modelo de Calvin Klein aunque no
pareciera ser el fenotipo lo que más le importa en
la vida; vale decir: el fenotipo moreno sólo debe
figurar en los roles que le autoriza el racismo
mediático: delincuentes, sirvientes, brujos o
deportistas. Cuando se agota el cuarto de hora de
celebridad de RCTV, los medios la sustituyen por el
tema de la libertad de expresión, luego por el de la
autonomía universitaria. Cuando resulta evidente que
las universidades privadas en las cuales estudian
los opositores son justamente las que carecen de
autonomía, cambian el disco por el de la
reconciliación. Por el prontuario anterior, es obvio
que, una vez más, la telebasura requiere de una
reconciliación urgente con la imparcialidad, con la
veracidad y sobre todo con la ética. Utilizar así la
libertad de expresión no es defenderla, sino
asesinarla.
8) Mientras los
voceros de la telebasura exponen libremente estas
perlas por todos los medios públicos y privados como
legitimación del golpe suave y escenifican protestas
que no se aventuran fuera de las zonas residenciales
de lujo, las dependencias oficiales o las
escalinatas eléctricas del Centro Comercial Sambil,
y en las cuales sólo salen heridos los policías, un
millón de venezolanos manifiesta en la avenida
Bolívar a favor de la no renovación de las
concesiones; el Tribunal Supremo de México anula por
inconstitucional una ley que pretendía hacerlas
perpetuas, y en Brasil se discute sobre la
renovación o no de concesiones a 28 televisoras y
153 radios. Venezuela reabre el debate entre pueblos
y medios, entre monopolio de la comunicación y
libertad de expresión, y la manipulación mediática
no hace más que avivarlo.
LA
ONDA®
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