Washington y el objetivo Mercosur,
reunión de Montevideo bajo sospecha
por Antonia Yáñez

El jueves 12 de julio estuvo en Uruguay el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson y mantuvo una reunión con cuatro ministros de economía sudamericanos. Previamente, el funcionario visitó al presidente Tabaré Vázquez al cual le informó de un mensaje de saludo de su colega estadounidense George W. Bush.

 

A la vez  encabezó un conclave donde estuvieron presentes el anfitrión uruguayo Danilo Astori y  los ministros de  economía  Agustín Carstens, de México, y Andrés Velasco, de Chile. Astori destacó la "importancia" del encuentro para "compartir las preocupaciones del impacto de la economía mundial en la región" y el papel de los bancos multilaterales de desarrollo y de financiamiento sobre "todo para los países de ingresos medios".

 

Paulson por su parte indicó: "El Tesoro de los Estados Unidos tiene la intención de colaborar y brindar su máximo apoyo para que estas ideas se vayan concretando para que el crecimiento económico, antes que nada, lleve a la prosperidad a la sociedad de esta región".

 

Diversos observadores relacionaron este cónclave con el reciente lanzamiento del Banco del Sur promovido por Venezuela. Llamó la atención que no participaran representantes de Argentina, Brasil y Paraguay, que con Uruguay forman parte del Mercosur; no se explicaron estas ausencias. Ante una pregunta de la prensa sobre si había relación entre este cónclave y la iniciativa del Banco del Sur, según la expresión de un periodista de Radio el Espectador de Montevideo, Paulson ensayo una repuesta “maradoniana”.

 

La visita de Henry Paulson estuvo precedida por la del secretario adjunto para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon y la de Nicholas Burns, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de la administración Bush. El semanario Búsqueda Nº 1.414, consigna que el martes 10 en una reunión con el canciller uruguayo Reinaldo Gargano y varios ministros del gabinete en la casa del embajador norteamericano en Montevideo, Frank Baxter, Burns “preguntó a los uruguayos cuál es la opinión del gobierno de Tabaré Vázquez sobre Cuba”.

 

“Gargano respondió inmediatamente que ese no era el  ámbito para discutir sobre ese asunto y que Uruguay se suscribe a la idea de no intervención”. “Segundos después de ese intercambio, los comensales cambiaron de tema.” El mismo semanario informa que el “gobierno uruguayo planea responder a los gestos que llegan desde el país norteamericano intentando aproximarse a las soluciones que implica un Tratado de Libre Comercio, pero a través del Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA), que ambos países firmaron”

 

La publicación digital argentina “Corrientes Noticias” analizó la reunión de Henry Paúlson en Montevideo: “Estados Unidos no da tregua. Tras las diferencias surgidas entre algunos socios del Mercado Común del Sur (Mercosur), el gobierno de Jorge W. Bush decidió incrementar sus operaciones diplomáticas para aprovechar las tensiones coyunturales y profundizar las divisiones del bloque. El punto elegido como cabeza de playa es nuevamente Uruguay, donde las autoridades locales ceden territorio en busca de una alianza estratégica con el país del Norte que aún no termina de definirse”.

 

“Estamos trabajando para llegar a concluir un acuerdo de marco que sería muy importante en términos de estructurar el diálogo económico con Uruguay, para determinar cómo podemos profundizar y mejorar nuestras relaciones comerciales. Al mismo tiempo, respetamos el contexto político en que nuestras relaciones comerciales ocurran dentro de Uruguay y dentro del Mercosur. Entonces, vamos a avanzar en nuestras relaciones comerciales. A la hora de velocidad que sea cómodo para Uruguay”, dijo Shannon al salir de la reunión con Vázquez

 

“El supuesto respeto al “contexto político” por parte de las autoridades estadounidenses no es más que una vuelta retórica que pretende instalar la idea de que Estados Unidos no tiene apuro en llegar al TLC con Uruguay y que, cuando lo haga, será ajustándose a las reglas del Mercosur. 

 

En este sentido, el más claro fue Nicholas Burns, quien aprovechando las tensiones generadas por las demoras parlamentarias de Brasil y Paraguay en la ratificación del ingreso pleno de Venezuela al Mercosur, acusó al gobierno bolivariano de tener una agenda separada de sus vecinos en puntos clave como “democracia”, “reducción de la pobreza” y “relaciones internacionales”. "Esa no es la agenda de (Hugo) Chávez, la agenda de Chávez es completamente distinta, es una agenda radical", sostuvo el alto funcionario estadounidense.

 

En el mismo momento en que Burns descargaba sus dardos contra el presidente venezolano, desde Washington se difundía un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) –presentado ante el Comité de los Servicios Armados de la Cámara de Representantes- en el que se señala a Venezuela y Bolivia como los países latinoamericanos donde la “democracia” corre “mayor riesgo”.

 

El subdirector de la DNI, Thomas Fingar, explicó al Congreso estadounidense que los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales ``están sacando ventaja de su popularidad para debilitar a la oposición y eliminar cualquier control de su autoridad``. Al mismo tiempo, calificó a los mandatarios Rafael Correa (Ecuador) y Daniel Ortega (Nicaragua) como ``individuos que son críticos de la economía de libre mercado y tienen estrechas relaciones`` con el proceso bolivariano.

 

Este informe de inteligencia generó una justa y oportuna réplica por parte de Evo Morales. El presidente boliviano definió su contenido como "una verdadera intromisión” en los asuntos internos de países soberanos, donde “hay democracias liberadoras y no sometidas al imperio". Asimismo, se encargó de rebatir los fundamentos de la DNI: "Cómo es posible que esté en peligro la democracia sólo porque se desgasta la oposición. Si hay desgaste de este sector es porque el pueblo siente y quiere los procesos de cambios", aseguró Morales.

 

Shannon y Burns viajaron hacia Brasilia para seguir profundizando los lazos estratégicos con el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, especialmente en el tema de los agrocombustibles. Antes de partir de Montevideo hicieron la posta con el secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson, quien el miércoles 11/07 se reunió con Da Silva y el jueves con Tabaré Vázquez.

 

En Uruguay, Paulson también acompañó a Danilo Astori en un encuentro de ministros de Economía y Finanzas que se anunció como de carácter sudamericano, aunque estuvo signado por la exclusión –para nada casual- de tres países de la región (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y la inasistencia de los ministros de Brasil, Argentina y Colombia.

 

Lo cierto es que con estas giras latinoamericanas de altos funcionarios estadounidenses, Bush pretende darle continuidad a la estrategia desplegada durante su reciente visita a la región, no sólo para consolidar lazos comerciales con países aliados a su gobierno (Brasil, Uruguay y Chile), “sino para apropiarse del Mercosur y frenar cualquier posibilidad de cambio que no esté sometida a sus propias reglas de juego”.

 

Decir que en el seno del gobierno uruguayo existe una clara división de posturas sobre como encarar las relaciones bilaterales con los EEUU, es no agregar nada a la evidente realidad. Lo que sí parece un tema a desentrañar es el alcance que tienen los propósitos políticos del hoy ministro (mañana candidato presidencial) Astori, cuando se presta a estos “pequeños operativos políticos” del Departamento del Estado como es reunir a cuatro ministros sudamericanos para tratar las “iniciativas venezolanas”, llámese Banco del Sur u otras.

 

¿Cómo contextualizar estos “pequeños operativos políticos” con el hecho real que las compras de EEUU a Uruguay muestran un índice descendiente en el último periodo aún luego de la visita de Bush a Montevideo?. Thomas Shannon  dice "Vemos en Uruguay a un socio, a un amigo", mas allá de una retórica diplomática  archí-gastada. ¿Dónde están las evidencias de esta afirmación de propósitos?. Como desligar estas retóricas diplomáticas de las despiadadas  políticas de EEUU vía OMC, que sí nos impiden en profundidad y sin margen ninguno un comercio con todos.

 

La crisis del Mercosur hoy se llama controversia Argentina - Uruguay por la instalación de la papelera Botnia sobre el Río Uruguay. Por estos días Uruguay ejerce la Presidencia Protempore del bloque regional, es presidente y sede del novel Parlamento mercosuriano y malgasta sus tiempos políticos en “pequeños operativos políticos” del Departamento del Estado contra el Mercosur. El esperar que “pasen las elecciones argentinas” de octubre, o que la chimeneas de Botnia emitan humo como señal de que empezaron a producir, no es la solución a este conflicto que el presidente argentino eleva a categoría de “causa nacional”, más cuando esa misma presidencia se reproducirá  en poco tiempo “del mismo palo”.

 

Los “pequeños operativos políticos” norteamericanos en el sur, pueden tener dos señales, el ministro Astori emigra en agosto del 2008 de su cargo a la campaña electoral en busca de la presidencia, queda poco tiempo, necesita afianzar sus vínculos con Washington, que perfilen su propuesta de una futura economía uruguaya. Los secretarios de un presidente Bush erosionado y sin salida por la guerra en Irak, tejen dividiendo el Sur americano para un futuro sin Mercosur, que Astori comparte.

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