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Mercosur ante el fracaso
de la Ronda de Doha
Prof. Bernardo Quagliotti de
Bellis
Cada
cinco años, los líderes políticos del mundo
desarrollado se reúnen en la Cumbre del Sur (G-77 y
China). Cada tres años lo hace el Movimiento de
Países No Alineados. En tanto
los primeros analizan un temario dedicado a
cuestiones económicas y sociales, los segundos
analizan asuntos políticos y de seguridad.
La Cumbre del Sur, adoptó dos importantes
documentos: la Declaración de
Doha de índole política y el Plan de acción de Doha
orientado a la estrategia a desarrollar, que
asegure espacio
político para los países en vías de desarrollo.
La Cumbre de Doha, a pesar de su fracaso,
fue un instrumento para el
intercambio de opiniones y experiencias, con el
propósito de encontrar coincidencias a volcar en la
reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas a
realizarse el próximo mes de setiembre.
Los documentos citados, aprobados en
la reunión celebrada en Doha (Qatar) en julio de
2005, destacan el concepto de espacio
político nacional que los países en vías
de desarrollo deben tener y, que sin embargo se ha
ido debilitando por las normas determinadas por el
OMC y las condiciones impuestas
por el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional en el otorgamiento de
préstamos , así como por
acuerdos comerciales bilaterales.
El Plan de
Acción de Doha
establece claras pautas para su seguimiento,
similares a los adoptados en la Primera Cumbre del
Sur celebrada en el 2000 en La Habana. El citado
Plan plantea posiciones que los países del Sur
deberían adoptar en la
OMC en diversos items:
comercio, propiedad intelectual, finanzas, productos
básicos, medicamentos y, en el tema
relaciones Norte-Sur, establecer medidas con
el fin de lograr un alivio de la
deuda externa, simultáneamente con una
ayuda al desarrollo y transferencia en el
campo de la tecnología. Como corolario final,
los líderes del G-77 se comprometieron
a convocar un Foro Cultural
como medio para
fortalecer la cooperación Sur-Sur.
MERCOSUR y la Ronda de Doha
El motivo de fondo que llevó a
realizar la Ronda de Doha, pareció estar vinculado
directamente a los requerimientos funcionales del
sistema económico internacional, particularmente a
la segmentación de los mercados altamente
disfuncional- por lo cual se
consideró analizar el efecto de supresión de medidas
que promovieron tal segmentación.
Hay que tener en cuenta que los
Países Miembros del Mercosur,
independientemente de la vigencia de un arancel
externo común (AEC), cada uno,
individualmente, ha ido
consolidando por separado sus propios aranceles en
la Organización Mundial de Comercio (OMC),
conjuntamente con las respectivas excepciones y la
utilización de subvenciones prohibidas.
En un exhaustivo análisis realizado
por el profesor e investigador argentino Marcelo
Halperin, que titulara Mercosur
y la rebelión de los hechos: la ronda de Doha: nueva
fuente de amenazas y oportunidades
[ii],
respecto al tema
subvenciones prohibidas considera que,
si bien la dificultad para armonizar los incentivos
en el Mercosur no tiene
visos de ser superada
-pues difícilmente unos Estados Partes estarán en
disposición y capacidad para financiar el desarrollo
de los demás- en cambio es
posible y justificada la expectativa de alinear sus
estrategias en el ámbito multilateral.
Es del caso considerar que lo
expresado por Halperin,
obligaría a los socios mayores
a revisar sus políticas actuales en la materia.
A Brasil
renunciar a la modalidad de dictar y gestionar
medidas y prácticas de fomento criticadas por sus
socios mercosurianos
ante la falta de transparencia y, a Argentina,
romper la tradición de asociar sus políticas
de promoción económica, escasamente articulada con
los supuestos objetivos del desarrollo nacional.
Es muy cierto que los países del
Mercosur,
particularmente los de bajo
perfil económico como lo son Paraguay y Uruguay,
necesitan cooperación y permisividad
internacional para alcanzar positivas mejoras
en la investigación tecnológica en varios niveles,
con el fin de sortear las exigencias que la
globalización exige en relación a la calidad y
seguridad en el escenario de la competitividad.
Respecto a los desafíos
multilaterales que afronta la
región, considero que Halperin,
acertadamente, introduce dos interrogantes oportunas:
¿Están
los países del MERCOSUR decididos a concertar
preferencias sub-regionales
significativas y hacerlas valer como tales ante la
comunidad económica internacional ? - ¿Están los
países del MERCOSUR decididos a concertar una
estrategia común y así obtener en la OMC el
reconocimiento de su derecho a promover las
inversiones y la producción industrial con el fin de
agregar valor a sus exportaciones al resto del
mundo?
El
fracaso del G-4 en Postdam
El G-4, integrado por Estados
Unidos, la Unión Europea, Brasil e India, se
reunieron en la ciudad alemana de
Postdam con el propósito
de destrabar las negociaciones en la
denominada Ronda de Doha de la OMC , que
comenzó en 2001 y debería haber
culminado , conforme a lo
planificado, en 2004.
La urgencia del encuentro se debió a que a
partir del 1º del presente mes de julio, expiraba
la Autoridad de Promoción Comercial (TPA o fast
track), licencia que la
presidencia de EE.UU. tenía para establecer tratados
comerciales con el resto del mundo.
El punto más neurálgico en la
controversia concierne al rechazo de algunos países
industrializados a reducir las grandes subvenciones
estatales a la exportación de productos agrarios
propios. El encuentro era considerado por los
negociadores del G-4 como la oportunidad para
determinar si Doha podía concertar objetivos
consensuados. Más aún, cuando en la Cumbre del G-8
(realizada en Heiligendamm)
, sus integrantes -los
países más ricos del mundo-
hicieron un llamamiento para sacar adelante la
Cumbre de Doha. (ver
CRÓNICAS, 15/junio/2007)
Como adelantó
Actualidades de
Ginebra de 3/abril/2007,
el fracaso de las
negociaciones , podría congelar por un tiempo
quizás por años- el programa de
trabajo de Doha. En
Postdam, las mismas
fracasaron La gran interrogante se manifiesta
en saber quién bloqueó las negociaciones sobre todos
los actores de la misma. Conforme a lo expresado por
el presidente del Consejo de la Unión Europea
Michael Glos,
la UE no está dentro del grupo de quienes están
bloqueando el proceso de liberalización del comercio
mundial .
Un documento del Parlamento Europeo
señala , por primera vez,
que el aparente alejamiento de la UE respecto
del proceso multilateral de Doha, se debe a
un nuevo objetivo: un acuerdo con la
Comunidad Andina.
¿Qué
estrategia seguirá el MERCOSUR?
En caso que exista consenso entre
los países integrantes del
Mercosur, -que la
realidad indica claramente que no existe-
¿qué estrategia seguirá el bloque
regional ?
La reciente 33º cumbre realizada
en Asunción del Paraguay, dio muestras de
las discrepancias existentes entre los
actores políticos sudamericanos: la ausencia del
presidente Hugo Chávez (a quien el
viejo Mercosur
no le satisface y los
parlamentarios brasileños son loros de Washington)
falta de un confiable entendimiento respecto a
diversos temas importantes (medio ambiente, energía,
servicios) (para el presidente
Kirchner el diferendo con Uruguay es
causa nacional)
; la no concurrencia de los mandatarios
Alán García de
Perú y Álvaro Uribe de Colombia;
se suman a las claras
señales de
desavenencias regionales.
En tanto, Brasil , firmó en Lisboa
-el pasado 5 de julio-
una alianza
estratégica
con la Unión
Europea que lo sitúa al mismo nivel que
China, Rusia y la India en el diálogo bilateral;
reunión desarrollada al más alto
nivel, a la cual participaron el
primer ministro portugués José Sócrates, el
presidente de la Comisión Europa José M.
Durâo Barroso, el primer
ministro de Eslovenia Janez
Jansa y,
fuera del esquema habitual de las cumbres
comunitarias, contó con la presencia de Rodríguez
Zapatero, Prodi y
Sarkozy. En opinión de
José Sócrates
Lo que estamos haciendo es reavivar una asociación
histórica, respondiendo Lula
El
mundo de hoy es totalmente diferente al de la década
de los años 40, refiriéndose a la
necesidad de impulsar la reforma del Consejo de
Seguridad de la ONU, donde Brasilia aspira obtener
un cargo permanente.
Volver al diálogo con la Unión
Europea, permitirá impulsar las relaciones entre
ésta con el MERCOSUR, negociaciones suspendidas
esperando lograr decisiones justas y favorables de
la OMC en cuanto a subsidios y aranceles en el
sector agrícola.
Otra alternativa ante el fracaso de
la Ronda de Doha, podría ser el
insistir ante otros países en vías de desarrollo,
respecto a concluir en el correr del presente
año, una negociación Sur-Sur, tema que también,
quizás por distracción, se viene postergando.
[i]
Secretario Gral. Asociación Sudamericana de
Geopolítica y Asuntos Internacionales.
[ii]
Universidad Nacional de la Plata
(Argentina)
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