Argentina: el largo
camino hasta octubre
por Pablo Broder *

No acallados los ecos de las derrotas electorales del 24 de junio último (sorpresiva en Tierra del Fuego, dándole el triunfo a la candidata del partido de su acérrima enemiga Elisa Carrió) y apabullante en la Capital, que entronizó al candidato triunfante, Mauricio Macri, como virtual referente de la oposición a nivel nacional, de hecho el mandato del presidente Néstor Kirchner se puede dar por concluido, aun cuando finalizará sólo el 10 de diciembre próximo. Lo cierto es que Kirchner ya no hará en los próximos meses lo que no ha hecho hasta ahora, salvo su labor proselitista para asegurar el triunfo de su esposa. Difícilmente se lo encontrará gobernando, pues  gobernar significa tomar muchas decisiones que no siempre son populares.

 

No resulta ocioso recordar que a través de nuestros anteriores comentarios, hacíamos reiterada referencia a un múltiple frente de amenazas en la situación global del país, pese al panorama edénico que intentan tanto el Gobierno como sus comunicadores y la cohorte de medios cooptados, hacer creer a la población. La Argentina, según este mensaje, era poco menos que el paraíso. No obstante, la realidad aparece, en la actualidad con un semblante distinto al mito que se intenta describir.

 

Los principales interrogantes para el futuro argentino podrían sintetizarse en cuatro variables que tienen como común denominador una  letra. Se trata de las "4 I" (inflación, inversión, infraestructura e inclusión social), que   marcan las tareas pendientes para evitar que el actual modelo pueda ingresar en un terreno riesgoso.

 

Tiene que ver con ausencia de inversiones, en especial en el área de infraestructura  energética,  inflación reprimida y con una ficción en materia de sistema de precios, inmune a transmitir la realidad inflacionaria que se vive,  clima de inseguridad, traducido en incertidumbre respecto a la vigencia de elementales derechos ciudadanos, como asimismo expresado en un desaliento a la inversión de largo plazo, imprescindible para atender sostenidamente los frentes anteriores, y la persistencia de una gran desigualdad y falta de inclusión sociales .

 

Inversión
La inversión ha venido creciendo sistemáticamente en los últimos años, pero la mayoría de los analistas sostiene que el nivel actual es insuficiente para mantener en los próximos años el ritmo de crecimiento del PBI, aún con el favorable contexto externo.

 

Para agregar tres o cuatro puntos adicionales a la inversión, los especialistas señalan que no basta con la perspectiva de mayor facturación y rápido retorno del capital invertido. La certidumbre sobre la inflación, las políticas de precios y tarifas y las reglas de juego impositivas y laborales pasan a cobrar más importancia, lo mismo que la existencia de  mecanismos para facilitar el financiamiento de proyectos a largo plazo, la revitalización del mercado de capitales o medidas tributarias que incentiven la reinversión de utilidades.

 

Crisis energética: ¿qué crisis?

La situación más dramática, largamente anunciada, se manifiesta en estos días en la brecha creciente entre la demanda y la oferta de gas y electricidad. Se trata de un serio limitante para el crecimiento ya que en la industria muchos proyectos están supeditados a la certeza sobre el abastecimiento y los precios de la energía. Y aunque hay varias obras en marcha no alcanzan a compensar la parálisis de cuatro años de inversión.

 

Aunque la crisis energética es el cuello de botella más grave, también la infraestructura vial, portuaria y de transporte quedó chica frente al crecimiento de la economía y no hay políticas que definan su expansión.

La realidad indica que la crisis energética, sistemáticamente ocultada por el gobierno ( de lo que no se habla no existe según su teoría) convivirá con los argentinos por largo tiempo. Nada de lo que podría hacer Kirchner ahora le serviría para resolver tan pronto ese problema, incubado durante los últimos cinco años.

 

No obstante, el cuadro crítico de la realidad llevó al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a lanzar  un llamado a la población a fin de cuidar la luz y el gas, admitiendo una crisis largamente negada.

 

Acaso más elocuente resulte la curva que describe los cortes de luz en los hogares : desde 1993 venían cayendo ininterrumpidamente, pero por primera vez, tornaron a crecer  en 2005.

 

Precios e índices

La inflación real en la Argentina está instalada en una meseta de dos dígitos (en el orden del 14/ 17% anual) que la coloca como una de las más altas,  en un mundo de inflaciones bajas. A ello se agrega una creciente distorsión de precios relativos, a través de congelamientos tarifarios y subsidios que inducen a un mayor consumo.

 

Los cuestionados índices oficiales  agudizan esas distorsiones. Ni la evolución de los precios, ni de los salarios, ni de los índices de pobreza, son los que se anuncian.

 

Respecto al sistema general de precios, por fuera de una declamada inflación mínima, que nadie cree, surgen algunas evidencias: Mientras el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) publica que en los primeros 5 meses los alimentos crecieron en sus precios un 3.4%, un insospechable estudio privado, evalúa para la misma canasta un alza del 15.4%.

 

Para las mismas fechas de publicación de ambos informes, los colegios privados aumentaron entre un 20 y un 35%, el pan creció en pocos días un 15% y los empleados del Indec en una declaración pública expresaron que no se hacen responsables por la elaboración del índice de precios, atento al manipuleo de la información y la intervención que sufriera el organismo tras el relevo de sus anteriores autoridades, renuentes a prestarse a distorsiones orientadas a minimizar los aumentos.

 

Inclusión
La reducción de los todavía altos niveles de pobreza depende básicamente de una fuerte baja del empleo en negro, que afecta al 41,6% de los asalariados. La agenda en este terreno debería incluir una reforma que abarate y simplifique al máximo el sistema de aportes previsionales y de salud, especialmente para las empresas más pequeñas, con un aporte único y fácil de fiscalizar. Una reforma en esta dirección sería mucho más eficaz que centenares de discursos vacíos sobre inclusión social .

 

Corrupción

Una serie de hechos concluyentes, complican aún más el nuboso panorama preelectoral argentino, pese a la complacencia con que un sector mayoritario de los medios de comunicación tratan una  serie de denuncias y hechos, casi irrefutables. A la ministra de Economía, Felisa Miceli, le descubren una bolsa de dinero en el baño. Al cabo de 15 días, ella no puede dar una explicación satisfactoria. Apenas intenta hacerlo, se descubre otro escándalo. La secretaria de Medio Ambiente, ampliamente conocida en los cortes de Gualeguaychú, Romina Picolotti, viene realizando desde hace meses contrataciones dispendiosas aparentemente sin justificación.

 

En torno del caso Skanska, el juez federal Guillermo Montenegro procesará, seguramente, a dos ex funcionarios,  uno  ex presidente del Enargas, y el restante, ex administrador de Nación Fideicomiso, ambos  citados a declaración indagatoria por el magistrado.

 

A su vez, un ex kirchnerista el ex gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo acusó al ministro de Planificación, Julio De Vido, de participar de “un negociado” relacionado con la prórroga de concesiones petroleras en Santa Cruz y dijo que el presidente Néstor Kirchner “está profundizando la matriz económica menemista”. (1)

 

La provincia otorgó a Pan American una prórroga de las concesiones que la empresa tiene en las áreas hidrocarburíferas Piedra Clavada, Koluel Kaike y en la superficie del área Cerro Dragón.

 

El contrato establece, 10 años antes de su vencimiento original, que éstos serán ampliados hasta el 2027 con posibilidad de prorrogarse por otros 20 años.
Desde distintos sectores de la oposición,  se cuestiona que se renegocie el área 10 años antes del vencimiento, que las condiciones de regalías sean del 12% cuando es práctica común aplicar el 50%,  y que la renegociación evite toda compulsa pública y se adjudique el área de manera directa, sin consideraciones sobre las inversiones para mitigar el impacto ambiental.

 

A su vez mueve a suspicacias que esta decisión se tome a pocos meses de una elección que podría modificar el esquema de poder tanto a nivel nacional como provincial.

 “La responsabilidad política, la decisión de que así sea, la tomó el Presidente. Fue él quien negoció con Pan American, …” señaló Acevedo. (2)

 

¿Cómo nos ve el mundo?

A despecho de la dificultad para que la realidad se cuele, salvo excepciones aún minoritarias, a través de los medios masivos de comunicación locales, en el orden internacional la percepción es más crítica: Asi, la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condolezza Rice, insta  al país a evitar las “soluciones de corto plazo para problemas de largo plazo”, porque, más temprano o más tarde, esos problemas “siempre vuelven para atormentar”, señalando que los  Estados Unidos, mantiene “excelentes” relaciones con México, Brasil, Uruguay y Chile; malas o nulas con Venezuela y Cuba, y ciertas “diferencias” con la Argentina. (3)
 

Por su parte,  Anne Krueger, la ex número dos del FMI, reiteró  sus prevenciones respecto a la economía argentina, al decir que el Gobierno debe dejar de manipular el índice de inflación, actualizar las tarifas, negociar con los bonistas en default y hacer reformas estructurales. “Creo que hasta algún momento de septiembre de 2001, la crisis argentina podría haberse evitado, si se hubiesen hecho acciones fuertes. Ahora pienso que ( en la actualidad una nueva crisis)  no es inevitable… Podría ocurrir,  y evitarla requerirá algunos cambios en las políticas oficiales… Y lo otro es que uno de estos días bajarán los precios de los commodities , se lo garantizo, y me preocupa cuando eso ocurra” (4)

 

Mientras tanto, con el título "Corrupción en la Argentina. Más alboroto para el gobierno", la página web del prestigioso semanario británico The Economist publicó un duro informe ,  elaborado por la consultora del grupo, Economist intelligence Unit. "Luego de una sucesión de recientes acusaciones de corrupción, la administración Kirchner se ve afectada por un nuevo alboroto que rodea a su ministra de Economía, Felisa Miceli. El caso podría dañar la imagen del presidente y aumentar la percepción de que la corrupción tiene raíces profundas en su gobierno", agregando que "la administración se ha visto en dificultades" para contener la inflación…..afectada por la escasez de energía, que no sólo alimentará la insatisfacción popular, sino que también hará crecer las presiones inflacionarias".

En este punto, el artículo se muestra especialmente enfático: "La administración fue acusada de manipular datos sobre precios para ocultar la magnitud plena del problema de la inflación…mientras los datos oficiales hablan de una inflación anual del 9 por ciento, los críticos sostienen que es del 15 por ciento".
Además, acusa a Kirchner de "evitar tomar decisiones políticamente difíciles,….optando en su lugar por imponer pactos de precios, impuestos a la exportación, congelamiento de tarifas de servicios y otras soluciones fáciles, pero insostenibles." (6)

 

Chivos expiatorios

La búsqueda de un culpable para cada problema, que nunca puede ser el Gobierno, constituye un reiteradamente utilizado recurso  oficial, no enunciado, aun cuando  aplicado  en su momento (con escaso éxito) para camuflar el aumento de la inflación y ahora  extendido al sector energético.

 

La petrolera Shell lo experimentó con multas por la escasez de gasoil y también le tocó el turno a Metrogas con el insólito desplazamiento de su director general, tras un amago de intervención, por el corte de suministro a usuarios industriales.

El objetivo de esta estrategia es esencialmente distractivo: si hay empresas sancionadas por no abastecer la creciente demanda de energía, es más difícil que la opinión pública deduzca que el problema obedezca a un problema estructural de escasez de oferta. Y mucho menos que responda a la imprevisión o a la impericia oficial.

 

Sin embargo, estas últimas razones están mucho más cerca de la realidad que la primera. Hoy en la Argentina falta gas natural porque la producción está virtualmente estancada desde hace tres años  y el Gobierno ha hecho malabarismos, tratando de evitar un corte de suministro a los hogares, impopular y oneroso en término de votos,  sacrificando tanto los consumos de las industrias, como la provisión de gas natural comprimido a los automóviles, como también desatendiendo sus compromisos con el exterior.

La  clave: del universo de clientes de las empresas distribuidoras de gas, sólo 5% corresponde a usuarios industriales y el 95% restante a domiciliarios, que son los que votan.

No obstante, evitar este riesgo coyuntural puede generar costos aún más onerosos a largo plazo, en términos de desaliento acelerado a las   futuras decisiones de inversión por parte de las empresas.

 

Quizás sea por estas políticas, que la consultora de riesgos más grande del mundo, Eurasia Group, expuso que "una serie de desbalances están comenzando a generar problemas -inflación, falta de transparencia en los proyectos de inversión pública, las relaciones con los sindicatos-, que están afectando la fortaleza del Gobierno". Esa misma incertidumbre es la que llevó a dos bancos de Wall Street -Bear Stearns y Merrill Lynch- a recomendar a sus clientes que fueran prudentes para invertir en el país o que redujeran su exposición.

 

 Mientras tanto, las autoridades argentinas persisten en su discurso. Y en este sentido no debería sorprender que al conocerse los resultados de un  estudio presentado en el Foro Económico Mundial reunido en Santiago de Chile en abril de 2007, que relegaba a la Argentina a las últimas posiciones en cuanto a atracción de inversores, las autoridades nacionales no sólo cuestionaran la elaboración del ranking, sino que llegaron a sostener que ¡la Argentina no necesita inversiones! Vale reproducir aquí las remarcables expresiones de la ministra de Economía argentina: “Señores del Foro Económico Mundial, señores de Davos, realmente no nos interesan sus opiniones, no los necesitamos…” ¿Soberbia o autismo? ¿O, tal vez, se tratará de ambas?

* Economista argentino. Su último libro:”Dos años en la era K”. Editorial Planeta. Buenos Aires. 2005.

 

Referencias en el texto del diario LA NACION de Buenos Aires:

 

(1)  Junio 27 de 2007. (2) y (6) Julio 12 de 2007. (3) Julio 10 de 2007. (4) Julio 8 de 2007.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital