Cartas

No aclares que oscurece

Cuando uno piensa el rol que juegan las empresas públicas con una visión de desarrollar un país productivo pueden haber muchas visiones pero en lo que si se ha coincidid es en desarrollar políticas que trasciendan el período del Gobierno de Turno entonces todos, partidos, actores políticos, Sindicatos, etc., hablamos de aplicar políticas de estado.

 

Parece raro e incomprensible que recién a dos años y medio de instalado el gobierno algunos directores se den cuenta (ante el verticalazo del Poder Ejecutivo) que existen muchos gerentes, que hay que agilizar la estructura del Estado, desburocratizar las mismas, lo que más asombra fue la lentitud con que se actuó, teniendo en cuenta no solo la “idoneidad” de los directores, sino la trayectoria funcional de muchos de ellos en la empresa que hoy dirigen.

 

Es difícil pensar en políticas de Estado cuando algunos actores políticos plantean que los cargos Ejecutivos deben de ser renovados de acuerdo a los cambios políticos que existan o eventualmente del directorio o los directores designados por el parlamento.

   

No tengo dudas que sobran gerentes, sub-gerentes y jefes, en las diferentes empresas pero no es lo mejor andar a los bastonazos de ciegos o actuando al grito de no se quién.

   

Tuve la suerte, el orgullo y el honor de presidir el sindicato de U.T.E. durante 12 años acompañado por muchos compañeros de mi lista y otras, que supimos sortear momentos muy difíciles; muchas veces en coincidencia con directores enfrentados al gobierno otras veces en coincidencia con gerentes enfrentados al gobierno y directorio y otras( quizás las más) en soledad.

   

Voy a resaltar algunas acciones que tuve que jugar y lo hablo a título personal a pesar que hubo más gente atrás mío, junto con el contador Pombo, hoy gerente general cesante de U.T.E..

   

En el año 96, ya habíamos vivido la crisis del 89, donde se construyó la Central de La Tablada “dicho por algún experto”, referente de algún actor político una Central para no usarse, el informe que realiza la Gerencia General de U.T.E., es de desarrollar rápido inversiones en materia de generación, es así que se empieza a hacer un estudio de la ubicación de la misma con la desgracia de que un Director era de Salto y otro de Río Negro y a pesar del informe que la Central había que construirla al Sur del Río Negro, se determinó ni Salto ni Río Negro, Casablanca Departamento de Paysandú.

   

No se tuvo en cuenta el informe de los Técnicos de U.T.E., a esto se le puede sumar la decisión del gobierno colorado de construir dos gasoductos para que ANCAP y UTE compitieran entre sí (Estado Vs. Estado).

 

En el año 2001 se aproxima un empresario argentino vinculado al  grupo Yabrán a ofrecer centrales a cambio de no sé qué, el gerente General no solo no atiende al mismo sino que se recomienda no tener en cuenta dicha oferta.

 

En el año 2002 se propone por un integrante del directorio comprar centrales usadas a unos empresarios rusos a cambio de carne y trigo, sin duda un negocio muy raro. Se desestima por el informe realizado por los Técnicos de UTE supervisados por el Gerente General.

 

En el mismo año 2002 en el medio de la crisis el Ministro de Turno, ante la desesperación que se instalen privados sugiere cambiar el pliego de la licitación, exigencia de los oferentes  para presentarse. Los técnicos de UTE encabezados por la Gerencia General, informan negativamente y evitan que se genere una estafa al país.

 

Si a todo esto le sumamos las declaraciones del actual Directorio que el gerente general cesante va a continuar con lo que estaba: Interconexión de extra alta tensión con Brasil, coordinar la inversión de una Central a carbón al Sur del Brasil, efectivizar junto con ANCAP la regacificadora asociados con Argentina, coordinar el intercambio eléctrico regional, representar a UTE en la CIER, y si le sumamos que se le reconoce la labor realizada para instalar 300 MW  en Colonia Wilson y haber sido un pilar en la concientización del ahorro energético; no se entiende su remoción.

    

Es raro que se aduzca un tema simplemente generacional por dos razones:  1) Para jubilarte tenés que ser mayor de 65 años. 2) La mayoría por no decir todos los ministros tienen más años que el señor contador POMBO.

   

Voy a dejar por acá porqué no quiero defender a nadie sino reconocer a un ser humano intachable sin desmedro de que con la actual designación, eso está garantizado; reafirmo lo del título para quien le quepa el sayo, NO ACLARES QUE OSCURECE”.

Julio Cesar García Segovia

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