De México a España no
queda otra que desnudarse

 

Mas de 50 hombres  desnudos, ante la mirada de miles de automovilistas, son campesinos mexicanos de todas las edades protestan sin ser escuchados desde hace cinco años por la expropiación de sus tierras.

 

Patético, Cristina se desnuda en el centro de la capital de México tres veces al día.  Está con un hijo pequeño; los demás se quedaron con el padre en su pueblo de Álamo, en el norte del estado de Veracruz; buena parte de la familia "se ha ido al otro lado", Estados Unidos.

 

Ella sigue con la singular protesta del desnudo, junto a los 600 paisanos, mujeres y hombres, viejos y jóvenes, que cada día se quitan la ropa ante el Senado, otras sedes oficiales, o en su campamento, para reclamar que les devuelvan más de 2.000 hectáreas de tierras que el senador Dante Delgado les quitó cuando fue gobernador de Veracruz, entre 1988 y 1992, así como la liberación de 350 campesinos encarcelados. "Solo nos queda encuerarnos", dice la mujer.

 

 

Dante Delgado (gobernador del estado de Veracruz de 1988 a 1992). En menos de dos semanas arrasó 14 pueblos, casas, escuelas, iglesia, cultivos y encarceló a 500 personas", después de liberadas, denuncia Judith Romero, de 45 años de edad, portavoz del movimiento denominado Los 400 Pueblos.

 

"¿Por qué desnudarnos? Hasta ahora no hemos sido escuchados. No tenemos nada más que hacer que desnudarnos. Así nos dejó Dante, desnudos, pero no nos pudo quitar la dignidad", añade Judith Romero mientras aprieta el puño.

Unidos por "el mismo desalojo sufrido" en distintas aldeas, son "como una sola familia".

 

Por la mañana y al mediodía los hombres, por la tarde, las mujeres se despojan por completo de su ropa.  Mujeres y hombres se forman por separado para la protesta, "por pudor". Ellas insisten en que no se asoman al paseo de la Reforma "a mostrar las nalgas, sino a denunciar la represión y desnudar la justicia".

 "para vergüenza del Gobierno".

 

También en España no queda

otra que desnudarse
 


 

En España cerca de 1.500 personas convocadas por el colectivo Personas por el trato ético a los Animales (PETA) manifestaron en Pamplonan unos días antes del comienzo de las fiestas de San Fermín, en contra de los encierros y las corridas de toros.

 

Mientras hombres y mujeres españoles y de toda Europa protestaban totalmente o medio desnudos los agentes de la policía han actuado  como en anteriores ocasiones, de deslumbrados espectadores en primera fila de esta pintoresca protesta antitaurina organizada por el PETA.

 

 La organización pretende con esta movilización sensibilizar a la población y lograr que, como dice su lema (en la foto en catalán), se pongan en la piel del toro y acaben pidiendo que no haya más corridas.

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