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Venezuela es un proceso
para mirar con atención
por Jorge García Alberti
Esta
semana el Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela, Hugo Chávez, hará una incursión relámpago
por Uruguay, donde permanecerá algunas horas.
Razones de trabajo me
llevaron la semana pasada a visitar por tres días la
ciudad de Caracas, capital de la nueva Venezuela. La
primera impresión que uno se lleva al llegar al país
caribeño es la absoluta desinformación o
manipulación de la información que existe por estos
lares de lo que allá ocurre.
Cuando alguien llega
por primera vez a una ciudad en calidad de turista,
apela a la observación de la realidad directa y a
dialogar con los trabajadores que, por distintas
razones, brindan sus servicios, taxistas, empleados
del hotel, comerciantes, entre otros.
Y la primera
impresión que uno se lleva es que Venezuela vive en
plena democracia, existe la más amplia posibilidad
de informarse a favor y en contra de lo que ocurre
en el país. Es cierto que se vive un profundo
proceso de cambio político y económico al que Chávez
ha denominado socialismo petrolero, que cuenta con
un respaldo de la ciudadanía por encima del 70%.
No es cierto que eso
se haga a espaldas del pueblo. Cualquiera de
nosotros de podría preguntar ¿ por qué esto es así
?.La respuesta la da el propio ciudadano venezolano
que explica que el mayor cambio que ha producido el
gobierno de Chávez es que la mayoría de la población
ha tenido sustantivas mejoras.
Existe el crédito a
largo plazo otorgado a los campesinos para la
adquisición de tierras o equipamiento agropecuario,
lo cual ha reducido al mínimo la emigración del
campo a la ciudad. Varios millones de niños y
adultos, por primera vez, han tenido acceso a la
escuela. La salud también ha llegado a la población
de menores recursos. En números globales la pobreza
se redujo del 42,8% al 33, 9% entre 1999 y 2005. El
consumo de la población aumenta en el orden del 18%
anual. Se le han reconocido los derechos a más de
cinco millones de indígenas, hasta ahora marginados.
Veamos algunos datos
significativos extraídos de las conversaciones con
la gente: para adquirir un automóvil cero kilómetro
hay que dejar una seña y esperar ocho meses para
hacerse con el vehículo, por la alta demanda que
existe. Otro dato curioso, el gobierno ha decidido
eliminar los peajes de las rutas, lo cual ha
beneficiado a todos, pero, además, las carreteras
hoy están mejor que en períodos anteriores. También
se ha facilitado el crédito para la compra de
vivienda o directamente se le han proporcionado
viviendas subvencionadas a centenares de miles de
personas. La protesta es porque las casas se
construyen en los alrededores de Caracas y no en la
capital misma, donde ya no cabe más gente.
Hay otro aspecto
interesante, que puede compararse con Montevideo.
Tras una recorrida por distintos barrios de Caracas,
incluido el centro histórico, no vi un solo niño
pidiendo limosna o un joven limpiando vidrios en las
esquinas pese a que hay millones de autos
circulando, durante algunas horas a paso de hombre
por el intenso tráfico que existe.
También visité el
Parlamento, donde la oposición no tiene
representación. Cabe resaltar que no existen
legisladores opositores por una decisión propia de
los partidos de la oposición de no presentarse a
las elecciones.
La sesión
parlamentaria, además de realizar un homenaje al
general Liber Seregni en el tercer aniversario de su
muerte, trató temas vinculados con la mejora del
transporte público o la seguridad, este sí uno de
los asuntos preocupantes para el ciudadano común.
En Venezuela, los
meses de julio y agosto equivalen a nuestro
diciembre y enero por lo cual los estudiantes se
encuentran en el período de vacaciones. No obstante,
traté de conocer las cifras de estudiantes
universitarios que tiene el país. Pude saber que se
acerca a un millón y ante la pregunta de cuántos de
ellos se habían manifestado cuando el gobierno
decidió no renovar la licencia a RCTV, me dijeron
que no habían superado los treinta mil.
Otro punto
interesante para comparar es el aeropuerto
internacional. Aquí, cuando vamos a Carrasco, cada
día podemos ver decenas de familias llorando porque
algún familiar deja el país para siempre. En
Caracas, la vida en los alrededores y dentro del
aeropuerto es absolutamente normal. No hay decenas
de personas intentando abandonar su tierra.
Y la oposición
¿existe?. Se estima que es el 30% de la población y
concentra, en buena parte, a quienes antes usurpaban
espacios de poder en beneficio propio. Por supuesto,
no están conformes con lo que está sucediendo y no
escatiman epítetos para referirse al Presidente
Chávez. Lo curioso es que les cuesta entender que
eso es la democracia, el gobierno de la mayoría y
que para revertir lo que está pasando deberán
presentar un candidato que la población acepte y que
pueda competir. No de los tradicionales partidos
venezolanos, porque la mayoría los asocia con la
corrupción que existió por décadas.
Por lo tanto, asombra
ver como algunos medios de comunicación,
legisladores o formadores de opinión, en numerosas
oportunidades, expresan desde aquí con tanta
liviandad juicios de valor sobre una realidad
desconocida pero que se debería comenzar a mirar con
mayor atención.
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