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Giras de Chávez y Lula por tema
energético, disputa política sin resolver
por Ramón Ramos Trías *
Una
gira del presidente venezolano Hugo Chávez por
Argentina, Bolivia y Uruguay, de Lula por México y
países centroamericanos, pone aún más en evidencia
la dura realidad que envuelve por extensión a los
países sudamericanos, el tema de la energía.
Ningún otro tema determina tanto
el futuro de estos pueblos y Estados como las
dificultades para llegar a una realidad sustentable
en materia de energía. Las giras simultaneas de
Chávez y Lula por distintos países del continente,
muestra patéticamente una división en los objetivos
políticos para resolver el tema energético en el
continente.
El Presidente de Venezuela dijo
que firmó un "Tratado de Seguridad Energética" que
garantiza a Uruguay "todo el suministro de petróleo
y gas que necesite para los próximos 100 años. Luego
de la firma del convenio, Chávez destacó que PDVSA y
ANCAP, "ya realizan trabajos conjuntos" en la
denominada Faja del Orinoco para extraer petróleo
venezolano que después será enviado a Montevideo
para ser refinado y vendido. A esto se le suma que
Venezuela participará en la remodelación de la
refinería de La Teja- ANCAP, para que esta alcance
una capacidad de procesamiento de 50.000 a 60.000
barriles diarios de crudo.
En el cuadro sudamericano, de
carencias actuales y futuras para resolver la
cuestión energética, estos acuerdos de concretarse
para Uruguay se parecen, más a un regalo de la
providencia, que a un acuerdo entre Estados. La
mayoría
de los convenios firmados aún
necesitan varias instancias, técnicas, jurídicas y
políticas, para ser realidad.
El presidente Chávez se adelantó
ante una evidente interrogante para cualquier
mortal; no se trata de "un regalo", sino del
"esfuerzo conjunto de dos países por respaldarse
mutuamente", dijo Chávez, tras destacar la "enorme
colaboración" que están "recibiendo de Uruguay en
temas de genética ganadera, software y gestión
eléctrica.
Por su parte el presidente de
Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, realizó una gira
por México, Honduras, Nicaragua, Jamaica y Panamá
para promover los biocombustible. Más allá de que
reiteradamente Lula y Chávez proclaman que no están
dispuestos a pelarse, es evidente que construyen
caminos distintos y contrapuestos en materia
energética para toda la región. La iniciativa de los
biocombustible se convierte cada día más en un tema
político y no solo de viabilidad económica y
tecnológica.
El Mercosur tiene en estos
momentos dos conflictos latentes que lo paralizan,
la controversia entre Argentina y Uruguay por la
instalación de la papelera Botnia en el litoral del
Rió Uruguay y la diferencia entre Venezuela y Brasil
por la producción del Etanol. Son dos graves
fenómenos con raíces en la economía y la energía,
que trascienden a los actores en conflicto.
Venezuela avanzó también en la
concreción de un acuerdo tripartito con Argentina y
Bolivia por más de US$ 1.100 millones en el sector
energético boliviano.
Los presidentes Chávez, Morales y
Kirchner, convencidos de la gran potencialidad
energética de sus países, suscribieron en la ciudad
boliviana deTarija acuerdos a los que destinarán
inversiones millonarias, creando la Organización de
Países Exportadores y Productores de Gas de
Sudamérica (Opegasur), que integraran los tres
países.
También esta semana pasada
Bolivia y Venezuela firmaron un acuerdo para
invertir en una sociedad petrolera binacional,
Petroandina. Esta inversión alcanzara unos 600
millones de dólares y estará destinada esencialmente
a realizar exploraciones en la región amazónica
boliviana y en la zona petrolera tradicional del
Chaco al sureste de Bolivia.
Otro viaje con trasfondo
energético es el que concretara el Presidente Tabaré
Vázquez a Ecuador. Quinto productor sudamericano de
petróleo, Ecuador puede ser un socio activo del
Uruguay, que pretende venderle lácteos, software,
Productos farmacéuticos y en el campo del
mejoramiento genético ganadero.
Ninguno de estos múltiples
emprendimientos tendrán éxito sin que antes se
definan las estrategias políticas implícitas que los
comprenden, especialmente la que encarnan Brasil y
Venezuela. Sin olvidar a Washington
que juega en esto de la energía con equipo propio y
socios locales.
Uruguay como país y el Dr.
Tabaré Vázquez como primer mandatario es responsable
actualmente de la Presidencia protempore del
Mercosur, en este carácter Vázquez no sólo defendió
el ingreso venezolano al bloque, sino que aseguró
que trabajará sin pausas para acelerar su
concreción.
Un día después que el
presidente Tabaré Vázquez hizo esta encendida
defensa del ingreso de Venezuela al Mercosur, en
presencia de Hugo Chávez, su ministro de economía
Danilo Astori reprobó nuevamente el funcionamiento
del Mercosur y reclamó una oportunidad para que
Uruguay negocie acuerdos fuera de la región.
Con anterioridad, 15 días
atrás, Astori causó conmoción cuando primero en
Buenos Aires y luego en Montevideo, consideró que el
"estilo confrontativo" de Chávez era "negativo" para
el Mercosur y sus posibilidades de asociarse por
ejemplo con la Unión Europea.
*Politólogo
uruguayo
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