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La fiebre del etanol
recorre el mundo
por el profesor Bernardo
Quagliotti de Bellis *
En la gira que realizara el presidente Bush meses
atrás por Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y
México, uno de los puntos de su agenda se centró en
incentivar en dichos países, la producción y el
comercio de etanol (alcohol carburante sustituto de
la gasolina), según manifestara Gregory Manuel
-consejero especial para asuntos energéticos del
Departamento de Estado estadounidense. En tanto,
para su par venezolano -Alfredo Michelena- una
OPEP del etanol es imposible, porque ese combustible
nunca podrá ser sustituto del petróleo.
A
juicio del citado especialista venezolano
(Michelena), la Casa Blanca vende la idea de
que los países latinoamericanos podrían incorporarse
a la producción de etanol para abastecer al Norte,
con la ventaja de que llegarán inversiones y
tecnología para impulsar la agricultura y millones
de personas podrán salir de la pobreza.
Brasil
es el mayor productor mundial de etanol, obtenido
por la explotación de caña de azúcar ( 600.000
barriles diarios), logrando a su vez desarrollar
producción de biodiésel a partir de oleaginosas con
el fin de mezclar o sustituir el combustible fósil
de los motores diésel. Estados Unidos, en tanto,
lo logra como derivado de la fermentación de maíz,
aunque con una capacidad menor (300.000 barriles
diarios) , un 25% de las aproximadamente 280.000
toneladas de maíz que produce al año.
Las
repercusiones de la sociedad Brasil-USA en
referencia a la producción de etanol, no tardaron
en manifestarse en la geopolítica latinoamericana.
Hay que tener en cuenta que antes de la última
visita de Bush a Brasil, los presidentes Chávez y
Lula habían anunciado la construcción de 11 usinas
de etanol en Venezuela y la plantación de 280.000
hectáreas de caña de azúcar teniendo como base la
experiencia cubana . Ello motivó al presidente
venezolano a plantear severas observaciones respecto
a los biocombustibles en el documento final de la
Cumbre Energética Sudamericana, las que no fueron de
recibo ante la presión geopolítica que hiciera
Brasil.
En su
reciente visita (la 8ª) a Uruguay, es de interés de
Chávez participar en el paquete accionario del
ingenio de Bella Unión, que además de azúcar,
procesará etanol. Mantiene la ayuda económica para
la transformación de la planta de ANCAP, aunque el
petróleo que ha vendido a Uruguay tiene dificultades
técnicas en su refinación.
Brasil-USA y la diplomacia del etanol
El
interés internacional por el etanol apunta para un
mercado -en el 2020- calculado en 150.000 millones
de litros anuales, cifra tres veces superior al
actual consumo mundial. Brasil y Estados Unidos,
por ahora detentan juntos, el 72% de la producción.
Conforme
a datos suministrados por el Centro de Comercio del
Estado de San Pablo, Brasil -líder en
exportación del producto- vende 3.200 millones de
litros de etanol, producidos en 325 usinas que
procesan 6, 5 millones de hectáreas de caña de
azúcar. Todo comenzó en 1975, a raíz de la primera
crisis mundial de petróleo, cuando el gobierno
nacional creó el Programa Nacional del Alcohol (Proálcool).
El producto comenzó a ser mezclado con la gasolina,
obteniendo fuerza protagónica con el lanzamiento de
automóviles y camiones bicombustibles, que probaron
la viabilidad del etanol como alternativa para la
flota automotriz.
Las
desventajas competitivas del alcohol de maíz frente
al de la caña de azúcar, ayudan a explicar el cambio
de postura del gobierno de Estados Unidos en procura
de establecer una sociedad con Brasil en el negocio.
Es evidente que la diplomacia del etanol
que viene orquestando la Casa Blanca, puede
considerarse justificada, ante las nada optimistas
perspectivas de pacificación en el convulsionado
Medio Oriente, área que guarda más del 60% de las
reservas mundiales de petróleo.
A ello
se debe sumar las inestabilidad de los precios del oro
negro que amenaza a una confiable oferta al
mundo occidental , ante lo cual el pasado mes de
enero el presidente Bush propuso una reducción de
un 20% de gasolina por diez años, un desafío que
abre posibilidades al uso de etanol.
El
físico estadounidense, en su disertación ante el
Instituto de Energía de la Universidad de San Pablo
manifestó: A los Estados Unidos le interesa
expandir la producción de etanol en América Central
y del Sur como en los países caribeños, con el
propósito de diversificar las fuentes de producción
y disminuir, por tanto, la vulnerabilidad externa en
relación a la importación de petróleo.
Japón
y Unión Europea apuestan por biocombustibles
El real
interés de Europa por el etanol fue puesto a prueba
en la reciente conferencia de la UE (5-6 julio/07),
que contó con la presencia del presidente de Brasil
- Luiz U. Lula- del ministro de agricultura de
Argentina -Javier de Urquiza- y el de Relaciones
Exteriores de República Dominicana Carlos M.
Troncoso. El tema se centró en encontrar
alternativas a la dependencia de la CE con el
petróleo, y cumplir con lo acordado en marzo 2007:
reducir hacia el 2020, un 10% la gasolina y
el diesel, reemplazándoselos por biocombustibles
(etanol, biodiésel, biogas). Debate que los
gobiernos europeos continuarán el próximo mes de
octubre en la ronda de conversaciones llevará a
cabo en Panamá en el Seminario América Latina UE
sobre energía renovable.
Se sabe
que en la actualidad en la UE se utiliza más
biodiesel que etanol, a excepción de Suecia. Francia
adicionan a la gasolina, porcentajes irrisorios de
alcohol de remolacha, que resulta más caro que el de
maíz, según confirman los expertos. Que en España
(Castilla y León SA) levantan la primera planta de
etanol en el continente europeo.
En la
conferencia de julio pasado, Brasil y la UE firmaron
un acuerdo de diálogo permanente ,
que colocó al gigante sudamericano en una situación
privilegiada, similar a la que Bruselas mantiene con
sus principales suministradores energéticos: Rusia,
Ucrania y Argelia; es decir, un protagonista clave
en la política energética de la Unión Europea.
Por su
parte Japón pretende usar etanol en termoeléctricas
y comenzar a la mezcla de dicho producto con la
gasolina, por lo cual viene firmando acuerdos con
Brasil a través de Petrobras. Esta empresa
dispuesta a liderar las ventas de etanol al
exterior- ha proyectado un alcooducto
-.extendido desde los Estados Centro-Oeste hacia el
puerto de San Sebastián para el almacenamiento de
etanol, que además de dicha red de ductos, operará a
través de un sistema de transporte del producto en
barcazas por la hidrovía Paraná-Tieté.
¿El
combustible del futuro?
La
producción de biocombustibles es un tema dominante
en nuestros tiempos. A juicio del director de
Energías renovables del Departamento de Energía de
Estados Unidos, el etanol representa el
combustible del futuro. Para Irani Varela
-empresa Petrobras- tiene también un contenido
social pues supone ampliación de mano de obra y de
las fuentes de riqueza del campo.
La
posibilidad de crear una organización similar a la
OPEP, referida al etanol como fuente renovable de
energía, tuvo alta resonancia en el Foro
Internacional de Biocombustibles, creado
recientemente por China, India Sudáfrica y la Unión
Europea. Es que la mayor parte de África, América
Latina y Oceanía tienen posibilidades de producir
etanol a partir de la caña de azúcar. Sin embargo,
esta revolución energética, presenta muchas
cuestiones aún por resolver.
Entre
muchas otras, se hace necesario establecer reglas y
normas técnicas para su explotación y posterior
oferta; armoniosa cooperación e intercambio de
tecnologías; y, fundamentalmente, juzgar con
equilibrio y sensatez lo íntimamente relacionado
entre explotación de recursos para la alimentación y
para la energía, sin dañar al planeta tierra ni al
deteriorado entorno climático.
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