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Ultimas copas
por Darío Maucione
Agosto
vino con cultura en los boliches, lecturas
protagonizadas por sus autores, performances
y música en vivo.
El Ministerio de
Educación y Cultura (MEC) junto a la Intendencia
Municipal de Montevideo (IMM) y el Centro de
almaceneros minoristas, baristas, autoservicistas y
afines del Uruguay (CAMBADU) vienen llevando
adelante desde 2002 un proyecto llamado Cafés y
Bares de Montevideo mediante el que se han
registrado clásicos bares montevideanos y se han
organizado actividades que cumplen una doble
función, la resignificación del lugar y la promoción
cultural.
Actualmente se viene
presentando Boliches en agosto, todos los viernes.
Una
propuesta que ya se había realizado el año pasado
pero con menor trascendencia al contar con menos
artistas. En esta oportunidad se suman 15 bares
montevideanos. Los boliches integrados son aquellos
por los que han pasado algunos de los mejores
músicos y escritores uruguayos, bares testigos de
nuestra historia. El MEC plantea que el objetivo es
la puesta en valor del boliche como lugar histórico
de encuentro, motivando a una relectura de espacios
no convencionales para albergar espectáculos
artísticos de carácter interdisciplinario. Una
propuesta muy interesante que realmente logra una
relectura de los espacios que se ven invadidos por
personas que, en muchos casos, ni siquiera conocían
el lugar. Atraídas por la presencia de algún
escritor, actor o músico llegan decenas de personas
para dar vida a boliches clásicos de la ciudad.
Cada viernes 3 bares,
simultáneamente, presentan a las 20 hs. propuestas
diferentes.
En la mayoría de los casos son 3 ofertas artísticas
por boliche lo que suma una totalidad de 45
espectáculos en vivo y alrededor de 100 artistas en
escena a lo largo del mes.
La edición 2007 comenzó el
viernes 3 y
hasta el momento se ha podido presenciar, por
ejemplo, la actuación de Fernando Cabrera en el
Tasende (Ciudadela y San José) que comenzó su
espectáculo fusionando Morir en la capital de
Pablo Estramín con El instrumento de Eduardo
Darnauchans, dos músicos populares fallecidos este
año. Luego siguió intercalando temas de su útlimo
disco, Bardo, con canciones clásicas. Como en
todas sus presentaciones cambió acordes, rediseñó
sus composiciones y reinterpretó originalmente sus
letras. También se pudo disfrutar de las lecturas de
la escritora Andrea Blanqué y la música de Dino (ícono de la canción popular
uruguaya) en Bar Fun Fun (Ciudadela 1229,
Mercado Central); Gabriel Richieri leyendo
enérgicamente alguno de sus textos y la dulzura
natural de Ana Prada en Bar Rondeau (Rondeau
y Gral. Aguilar ); la integración de estilos
musicales de Edú Pitufo Lombardo en Tranquilo
Bar (21 de
setiembre 3000.esq. Roque Graseras); las ideas que
flotan en la mente de Alejandro Ferreiro y la música
de Ruben Olivera en
Mincho Bar
(Yi
entre 18 de Julio y Colonia); y diversas
performances.
Las últimas copas (con escritores,
actores y músicos) se sirven el viernes 31
con Ernesto
Rizzo y Verónica D´Auria en la lectura de sus
textos, Marcos Ibarra con una performance y
Fabián Marquisio con su
música en UniBar (Eduardo Acevedo y
Guayabos). El Café Brasilero (Ituzaingó
y 25 de mayo) cerrará con el Sexteto La Mufa luego
de una performance
de Carolina
Besuvievski y algunos textos de Fermín Hontou y
Teresa Amy.
Giralda (Bvar. Artigas y Francisco Canaro) cerrará con el cuarteto
vocal La Dulce luego de haber presenciado a
Lucía Ponce de León con una performance y a
Alicia Migdal y Luis Fernando Iglesias con textos
literarios.
Un viernes más,
última posibilidad de disfrutar algo de lo mejor de
nuestra cultura.
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