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Investigación: duelo- para
poder construir mejor el futuro
Entrevista a Gerardo Caetano y
Álvaro Rico
Entrevista de José Correa con los historiadores
Gerardo Caetano y Álvaro Rico, en el programa Sexto
Día de Televisión Nacional de Uruguay el viernes 24
de agosto.
En cumplimiento con el artículo 4º de
la 15.848, Ley de Caducidad, la Presidencia de la
República encomendó a Caetano y Rico, junto a José
Pedro Barrán, coordinar la realización de una
investigación histórica sobre los Detenidos
Desaparecidos. Desde diversos sectores, la propuesta
fue cuestionada por las dificultades que historiar
el pasado reciente podía presentar, Rico y Caetano
sostienen que el mejor argumento es la propia obra.
Agregan que la cercanía no oculta la crudeza de lo
que ocurrió, y que no se trata de ideologizar el
terrorismo de Estado porque las víctimas somos
todos.
- Caetano, ¿cómo ha
observado, como fenómeno sociológico, la reacción de
los uruguayos cuando desde el actual gobierno se han
impulsado las investigaciones en materia de derechos
humanos con algunos descubrimientos muy importantes?
- Gerardo Caetano:
Creo que hay muchas evidencias acumuladas en los
últimos años de la vida del país que estaban
indicando que este era un tema no saldado.
Resultaban imprescindibles gestiones vigorosas
para impulsar la investigación, el avance en el
esclarecimiento de situaciones particularmente
inadmisibles como es la desaparición forzada de
ciudadanos -entre ellos niños-, y la investigación
en cuanto a prácticas sistemáticas e institucionales
de terrorismo de Estado. Esta es una tarea que no
termina y no admite puntos finales. Creo que la
sociedad ahora está viviendo lo que algunos autores
han llamado un momento de verdad. Con todo lo
terrible y con todo lo absolutamente indispensable
que tiene un momento de verdad.
- En
su momento muchos sectores no tuvieron un
conocimiento de estos hechos en forma directa, ¿una
sociedad está preparada para vivir un proceso de
estas características? Si no lo está, ¿cómo lo hace?
- Gerardo Caetano: El
Uruguay vivió demasiado tiempo un momento de no
verdad. El problema es creer que la convivencia
pacífica de una sociedad, que la solidez del diálogo
democrático, que la solidez de las instituciones,
puede consolidarse sobre el olvido impuesto, sobre
una versión oficial. Con Álvaro (Rico) siempre hemos
coincidido a la inconveniencia radical de las
historias oficiales. Una historia oficial puede ser
una verdad establecida desde el Estado, pero también
puede ser concebida como historia oficial una no
verdad, un olvido impuesto. Una historia oficial
puede ser una página completada y establecida como
la verdad desde el Estado. Y esta investigación no
tiene nada que ver con eso. Pero una historia
oficial puede ser también una página vacía que se
supone que es el precio enorme que una sociedad
debe pagar para la paz. Creo que en este sentido
la sociedad uruguaya ha avanzado muchísimo, ha
avanzado desde bastante antes que se impulsara esta
investigación. Ha avanzado desde la acción de sus
instituciones, desde organizaciones como Madres y
Familiares de Detenidos Desaparecidos, desde la
Comisión para la Paz. Creemos que esta
investigación, junto con otras iniciativas de
carácter nacional, lleva a la sociedad uruguaya a
mirar con los ojos bien abiertos un pasado que
es muy doloroso, pero un pasado que hay que asumir,
que hay que elaborar como un duelo- para poder
construir mejor el futuro. Si alguna razón
fundamental tiene una investigación de este tipo,
tiene mucho más que ver con nuestros hijos que con
nuestros padres. Tiene mucho más que ver con el
futuro que con el pasado.
-
Rico, coincidió que el día del lanzamiento público
de esta investigación el Presidente de la República,
Tabaré Vázquez, anunció que no sería candidato a la
reelección, ¿de alguna forma esto soslayó su
publicación?
- Álvaro Rico: Entre
el anuncio del presidente, en su momento, y la
puesta en venta de los cinco ejemplares a cargo de
la Dirección de Impresión y Publicaciones
Oficiales- han pasado tres meses (lo que llevó
terminar la edición e impresión) pero finalmente el
aporte está y es de acceso público*. Los
coordinadores designados por la Presidencia de la
República para realizar esta investigación (Gerardo
Caetano, José Pedro Barrán y yo) proyectamos en un
principio ofrecer a través de ésta una visión de las
múltiples dimensiones del terrorismo de Estado, no
sólo del fenómeno de los detenidos desaparecidos. En
los catorce meses en que estuvimos trabajando -con
un equipo en el que alternaron 16 personas-
abordamos otras dimensiones como el caso de los
presos, de los exiliados, de los asesinados
políticos, las reestructuras estatales que
impulsó la dictadura, la institucionalidad, la
vigilancia a los partidos tradicionales, etc. De ese
cúmulo de documentos y de escritura que hicimos, la
Presidencia de la República decidió la publicación
de estos cinco tomos que refieren únicamente a los
detenidos desaparecidos. Entonces buscamos una forma
de organizarla que rescatara la dimensión personas
del detenido desaparecido. En función de esto
decidimos elaborar fichas personales de cada una de
esas personas detenidas desaparecidas que son el
contenido fundamental Tomo 2 y del Tomo 3. Estas
fichas recopilan datos de la detención, de la
desaparición, de las circunstancias, de los
antecedentes policiales y militares que pudimos
encontrar en los archivos, y lo que fueron las
etapas posteriores de denuncias hechas por los
familiares desde el momento inmediato a la
desaparición hasta el presente-. Creíamos que la
información no se agotaba en los datos de las
personas, sino que había que recomponer la lógica de
la represión. Los detenidos desaparecidos en el
Uruguay desaparecen en el marco de operativos
represivos a gran escala. Entonces, el Tomo 1 recoge
los sucesivos operativos contra distintas
organizaciones políticas de izquierda que se fueron
dando en el Uruguay y la región, contexto dentro del
cual desaparecen estas personas. En el que
desaparecen estas personas está la Operación Cóndor:
los centros tantos oficiales como clandestinos donde
estuvieron y cerca de 20 testimonios de personas que
convivieron en los centros de reclusión que vieron
cuando los detenidos desaparecidos ingresaron o que
vieron cuando fueron desalojados de allí.
- ¿Qué responden
ustedes cuando se dice que esta historia es sesgada
y que apunta a rescatar sólo una de las lecturas de
la realidad, cuestionamiento que ha sido reiterado
por la oposición política actual?
- Gerardo Caetano: La
respuesta es que se lea. Creo que una lectura
desapasionada echa por la borda esa objeción, fuimos
extremadamente cuidadosos. Barrán con respecto a
este punto, como historiador y como autoridad del
Consejo de Educación Pública, siempre ha tenido un
cuidado especial para que, en particular la
reconstrucción de la historia reciente, no tuviera
sesgos. Esta es una investigación serena, es una
investigación sobria. Se buscó que en el registro
hubiera más esclarecimiento, más narración que
interpretación, incluso expresamente se buscó una
escritura despojada, sin adjetivaciones, lo que no
es fácil con las situaciones terribles que aquí se
narran. Creo que la mejor prueba de que esta
investigación no tiene un sesgo que la oriente en
una perspectiva con preconceptos es el libro mismo.
Es una lectura que creo, provenga de donde provenga,
todo ciudadano debe dar. La mejor defensa que esta
investigación tiene es la lectura desapasionada,
profunda, detenida. Son 3.600 páginas en cinco tomos
de una lectura difícil porque los acontecimientos
que ahí se narran refieren a una práctica
institucional y sistemática de terrorismo de Estado.
Aquí no hay, como se ha dicho, acciones eventuales e
individuales de integrantes de las Fuerzas Armadas.
No, como lo señalaba Rico, en el Tomo 1 se analiza
el contexto de estas acciones represivas contra
distintas organizaciones políticas y se describe un
operativo claramente diseñado en clave regional que
involucraba a los gobiernos dictatoriales y a las
Fuerzas Armadas de varios países de América Latina.
Sin necesidad de adjetivaciones se prueba el
carácter institucional y sistemático de estas
prácticas del terrorismo de Estado. Tuvimos mucho
cuidado en retratar la dimensión humana de cada
detenido desaparecido, pero también la mirada del
Estado represor. Están las fichas patronímicas, los
prontuarios registrados desde los organismos de
represión nacionales y del extranjero a los que
pudimos acceder de Argentina, Chile, Paraguay y los
Estados Unidos. Estas dos claves: por un lado la
prueba de que aquí hubo prácticas sistemáticas e
institucionales de terrorismo de Estado; y por otro
lado, esa dimensión intransferible de tragedia
personal de cada caso, de cada historia, detrás de
las que está la búsqueda larga, muchas veces
infructuosa, de Familiares.
- Álvaro Rico: Un
aspecto muy importante de la investigación que tiene
que ver con la dimensión humana y familiar, es el
esfuerzo por reconstruir los diecinueve casos de
niños y adolescentes nacidos en cautiverio, o
secuestrados con sus padres, que luego tuvieron un
avatar tremendo para la localización y recuperación
de su identidad muchísimos años después. Además, el
libro también lo traemos hasta hoy, en el sentido de
investigación realizada con perspectiva de país o
de nación, porque hicimos un gran esfuerzo por
recoger todo lo que el Estado uruguayo en
democracia, el sistema político y partidario, y
diferentes organizaciones de derechos humanos han
hecho por impulsar una legislación más
proteccionista y garantizadora de los derechos
inalienables de las personas. Entonces, el Tomo 4
recoge 17 leyes y decretos nacionales -algunos que
incorporan protocolos internacionales sobre
desaparición forzada de personas, crímenes de
guerra, etc.- mostrando la secuencia de la
legislación hasta hoy en día. Recogemos la labor de
las comisiones investigadoras, de los informes de
los distintos jefes de las Fuerzas Armadas. Y
también la dimensión simbólica, ¿cómo la sociedad
recuerda a las personas desaparecidas? Así nos damos
cuenta del fenómeno en su conjunto y de lo que la
sociedad ha avanzado para el Nunca Más.
- ¿La distancia
temporal de los hechos cuestiona la labor del
historiador y lo obliga a perfeccionar el proceso de
investigación, teniendo en cuenta la cercanía en
años de estos hechos?
-
Álvaro Rico: La cercanía no oculta la crudeza de lo
que ocurrió. En esa relación entre historia y
memoria, acá hay una investigación histórica que
intenta recoger no con la palabra de las víctimas,
no con su visión como había sido hasta ahora- de lo
que han sufrido por parte del terrorismo de Estado,
sino que intenta reconstruir mediante documentos
oficiales buena parte de lo que fuera esa historia
confidencial y secreta durante 20 años en
democracia. El mejor antídoto sobre esa polémica,
acerca de si la cercanía condiciona o no al
historiador, es aproximarse a la investigación.
Nosotros tenemos la conciencia muy tranquila que
desde el trabajo de reconstrucción está hecha con
una intención de objetividad y de búsqueda de
construir una verdad que durante estos años no hemos
podido transitar.
- Gerardo Caetano:
Este es un tema de la nación, un tema de la
república, no es un tema de ideología. Cuando una
sociedad vive la tragedia de prácticas
institucionales de terrorismo de Estado, cuando una
sociedad vive la tragedia de la desaparición forzada
de personas, no involucra sólo a una franja de la
sociedad. Todos estamos involucrados. No hay que
ideologizar lo que nos pasó. Las víctimas somos
todos. Y, en clave ciudadana, todos tenemos que
hacernos cargo de lo que nos pasó. El historiador
no administra verdades, el historiador presenta
documentos y plantea preguntas. Se puede ser muy
poco objetivo hablando de pasados remotos. Nuestro
modelo metodológico está siendo contrastado con
investigaciones en el resto del mundo. Por eso esta
investigación hay que tomarla con sentido de
república y de mundo. El pasado reciente es objeto
de investigaciones en toda América Latina donde en
tiempos aciagos se apeló a la violencia en la lucha
política. Hay diversos tipos de terrorismo, pero
ninguno más ilegítimo que el terrorismo de Estado
porque lo ejerce la institución cuya función primera
es ser garante de los derechos de los ciudadanos.
Cuando el Estado con los bienes del Estado viola los
derechos inalienables de los ciudadanos, como pasó
en Uruguay y en otros países de la región, nos debe
llevar al mayor esclarecimiento de los hechos. Por
eso, esta investigación no termina aquí y no cierra
nada.
(*)
Detenidos Desaparecidos. Los libros en formato
impreso o digital en CD se pueden adquirir en
oficinas de la Dirección de Imprenta y Publicaciones
Oficiales (IMPO). También se puede consultar su
contenido on line en la página web de la
Presidencia de la República www.presidencia.gub.uy
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