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La tortilla siempre se da vuelta
por Jorge García Alberti
Durante
los últimos años de la dictadura militar, cuando aún
estaba prohibido hablar de política y cualquier
crítica al régimen debía hacerse en forma
disimulada, los dirigentes políticos que no estaban
proscriptos trataban de utilizar los argumentos más
ingeniosos para burlar aquella medida.
Eso tuvo una especial
significación durante la campaña del plebiscito de
1980 entre los defensores del NO.
Se tornaba muy
difícil argumentar a favor del voto contra los
militares, que finalmente triunfó, y los escasos
actos políticos en Montevideo se convertían en una
reunión de amigos para hablar de cualquier cosa,
utilizando el doble sentido, para argumentar contra
el régimen vigente.
A Eduardo Pons
Etcheverry, un destacado dirigente del Partido
Nacional, quien enarboló la bandera del NO junto a
Enrique Tarigo, en un acto político que tuvo lugar
en un cine de la capital, se le ocurrió la brillante
idea de convertir aquello en una magistral clase de
cocina. Con el local abarrotado de público, Pons,
fue dando explicaciones sobre cómo preparar una
excelente tortilla a la española.
En resumen, dijo
aquella tarde que se debían pelar y cortar en
trocitos las papas, fritar cebolla y morrón,
condimentar, agregar huevos batidos para unir todas
las partes pero lo más importante, señalaba una y
otra vez, es que la tortilla siempre se da vuelta.
Recalcaba esto con énfasis y a buen entendedor
sobraban las palabras. El local estallaba cuando
hacía la sutil referencia y agregaba que la receta
la hacía de la forma más simple posible para que
todos pudieran entender pero lo fundamental, que no
podía olvidarse para obtener un resultado positivo,
era que la tortilla siempre se da vuelta. Estábamos
a pocos días del plebiscito y, finalmente, la
tortilla se dio vuelta.
La ciudadanía,
mediante el voto, dio un ejemplo al mundo.
Esta semana, tuvo
lugar un duro enfrentamiento político en la Cámara
de Senadores cuando se produjo la interpelación al
ministro de Economía, Danilo Astori.
Tratando de
defenderse del duro ataque del miembro interpelante,
el senador Luis Alberto Heber, encontramos a un
sólido Astori, que, años atrás, por mucho tiempo
ocupó una banca y supo interpelar a varios
ministros. Del otro lado, es decir ocupando hoy la
banca de senador por el Partido Colorado, también
estaba Isaac Alfie, responsable de la política
económica del último período de gobierno.
Fueron muchísimas
horas de discusión, de argumentos a favor y en
contra de la economía uruguaya, de hacía dónde
vamos, cómo y por qué se suceden las cosas, donde
todos participaron.
Y a la hora de las
conclusiones, ¿qué queda para el ciudadano común?.
Que se invirtieron
los roles, es decir que la tortilla se dio vuelta.
Los argumentos que
ayer utilizaba Astori para castigar al ministro de
turno eran utilizados ahora por la oposición en la
defensa de sus intereses . Por otro lado, el
ministro de Economía recurría a elementos que años
atrás criticaba, cuando otro jerarca le respondía.
La declaración final
de la bancada de senadores del Partido Nacional, si
se la dieran a leer a alguien que no supiera quien
la firma, resume conceptos que han sido vertidos
desde siempre por los integrantes del Frente Amplio
cuando eran oposición.
Allí se dice que
durante la comparecencia en el llamado a sala, el
ministro Astori no dio respuesta alguna a los
diversos cuestionamientos que se le efectuaron.
Agrega que el jerarca se refugió en un mero
razonamiento técnico que desconoce lo que en
realidad está pasando y le brindó la oportunidad al
miembro interpelante, acompañado por la bancada de
senadores del Partido Nacional, de constituirse en
la voz de la gente
..
Ahora, volvamos a la
imagen culinaria a la que hacíamos referencia al
principio. Durante un largo período de la historia
de este país, algunos políticos tuvieron la sartén
por el mango y poco hicieron. Ahora intentan volver
a hacer creíble su posición política.
Encuentran el
inconveniente que recién se está en la etapa de
cocción de los ingredientes de la nueva tortilla. El
tiempo y la ciudadanía dirá cuando vuelve a darse
vuelta.
LA
ONDA®
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