"La gran revolución de la era
digital fue liberarnos de Freud"
por Roy Ascote

Hace pocas semanas estuvo en Buenos Aires el profesor, investigador del fenómeno digital Roy Ascote. Este catedrático británico de la cibernética, de 73 años, fue entrevistado por el diario argentino

La Nación. Allí  dos de sus centros de atención  quedaron expresados con contundencia el psicoanálisis y la re-interpretación del yo

 

- Para entender esta nueva era, a usted le parece un gran error recurrir a Freud. ¿Por qué?

- La verdadera revolución de la era digital no es tanto la de la conectividad global -persona a persona, mente a mente- que nos libera de las ataduras del tiempo y el espacio, por más fabuloso que eso sea. No, la verdadera revolución de la era digital es el poder que nos da de liberarnos del ser, de esa temida idea de un ser unificado con el que Freud y su banda se hicieron ricos. La realidad es que absolutamente nadie jamás logró convertirse en un ser único, porque todos somos múltiples. La idea de convertirnos cada uno en un ser unificado, la idea de que, enterrado en el subconsciente, existe un ser verdadero es un truco de mentiras y un asalto a la naturaleza humana. Pensadores como el filósofo ruso de principios del siglo XX Peter Ouspensky, en cambio, estaban en lo correcto.

 

Estamos hechos de muchos seres, con acceso a distintos niveles de conciencia. En vez de necesitar ir a lo profundo de nuestro ser, tenemos que salir a explorar los distintos seres que nuestra creatividad innata fabrica. Aquí es donde viene la verdadera revolución que permite la era digital: con la capacidad telemática de estar en varios lugares al mismo tiempo, podemos ir desarrollando las distintas personas que somos. Esta, por supuesto, es la atracción de Second Life y de todos los programas que sirven para crear distintas identidades.

 

- ¿Quién entendió mejor que nadie al ser humano de la era digital?

-Si tuviera que nominar al precursor de esta condición cultural, alguien cuya significancia para entender al ser humano es infinitamente mayor que la de ese doctor vienés, diría que es el poeta portugués Fernando Pessoa. Sus heterónimos, los autores ficticios que creó, escribiendo una obra poética para cada uno y dotándolos de personalidades propias, son los precursores de los seres múltiples que celebramos en la Red hoy.

Entrevista completa

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital