Luis Alberto Lacalle : “Yo me le animo a
Vázquez y me le animo al que sea”

Entrevista del periodista  José Correa al ex presidente Dr. Luis Alberto Lacalle, realizada en el programa Sexto Día de Televisión Nacional de Uruguay.

- El presidente Tabaré Vázquez se dirigió por radio y televisión a los ciudadanos, ¿cómo ha seguido Ud. este período de gobierno, al que hace unos días hacía referencia también en un artículo titulado Más Estado, publicado en el diario El País?

- El gobierno del Frente Amplio ha sido el primero en cuarenta años que tiene mayoría parlamentaria. Este detalle que puede parecer sin importancia, la tiene y mucha. Porque no necesita acordar con otras fuerzas para aprobar presupuestos, aprobar leyes… El primer año de gobierno es de oro, el segundo de plata, el tercero de bronce, el cuarto vamos a redondear y el quinto apagá que se acaba. A mí juicio, sobre todo teniendo el instrumento político necesario, el gran impulso de este gobierno debió haberse dado en el primer año, y esa no ha sido la utilización de los años de gobierno del Dr. Vázquez. Vázquez en su discurso decía quedan treinta meses, pero dentro de un año hay preocupaciones electorales, hay una distracción. Y en el año número cinco, donde es tan presidente como en el primero, ya hay cosas que no tienen oportunidad de hacerse. Entonces el comentario que haría sobre el trasfondo del discurso de Vázquez es que no se ha aprovechado en oportunidad y en cantidad suficiente el enorme poder que se tiene.

 

- ¿Este hecho puede mencionarse por la oposición que ha tenido el gobierno desde dentro de sus propias filas? ¿Eso no significa también que la oposición política no ha contado con un rol importante en este proceso?

- Por las circunstancias que mencionábamos, esta vez sí se puede hablar con propiedad acerca de la existencia de un gobierno y una oposición. Como se le dieron todas las llaves, todos los instrumentos a un solo sector político, hay una línea clara entre gobierno y oposición que en los gobiernos anteriores no la había. Creo que la complejidad de la composición del Frente, que fue muy buena en cuanto a la anchura de la convocatoria – no sé muy bien cuántos son los grupos que la integran pero son unos cuantos- y lo que fue muy bueno para la captación del electorado no ha sido tan bueno en otros aspectos porque no ha logrado una uniformidad de criterios. Y hay en muchos temas en los cuales no se ha podido avanzar. Hay allí un lastre que ha tenido el Frente Amplio.

 

- El Partido Nacional es una oposición diferente a la que representaba, por ejemplo, en la administración del Dr. Jorge Batlle.

- Bueno, en la gestión del Dr. Jorge Batlle había acuerdos para la integración de los organismos. Tenemos que recordar también que este gobierno no ha dado la participación que correspondía a la minoría en la administración autónoma: ANCAP, ANTEL, etc. El Partido Nacional lo que ha hecho es plantear a través de pedidos de informes, llamados a sala, llamados a comisión. Esta semana tuvimos un llamado a sala… Algunos amigos me decían para qué lo llama al Ministro Astori si saben que tiene asegurado los 17 votos que le dan la mayoría en el Senado. Con ese criterio no tendríamos Parlamento. Porque si hay mayoría absoluta del lado del Frente, llegaríamos a esa absurda conclusión.

 

- ¿No se ha insistido demasiado con el mecanismo de la interpelación?

- Lo ideal, lo que correspondía era que hubiera dos personas de la minoría donde empieza el tema. ¿Qué ocurre cuando usted oposición no tiene esas dos personas? Ocurre que son cinco o cuatro los que resuelven y cuando usted en el Parlamento, a través de la prensa se entera, ya el proceso empezó. Entonces usted no puede atajar la jugada cuando se inicia sino cuando está en el medio campo. El Partido Nacional y la oposición tienen que apelar a otros instrumentos. Tiene los pedidos de informes, que barato le salen si tiene respuesta al mes. En los otros mecanismos, como los llamados a comisión, usted lo llama y le dicen que van la semana que viene –en una facilitación ejecutiva- pero en el caso de una empresa como UTE, ANTEL o la que sea, se tomó la determinación y se empezaron a hacer las cosas. Por eso es que el aparente abuso de la interpelación, que habría que ver estadísticamente si es tal, es el único mecanismo que quedaba. Es lo que nos queda.

 

Cuando el presidente de la República anunció que no iba a ser candidato a la reelección, y dijo que había cerrado los ojos y se había imaginado a algunas figuras políticas suspirando con alivio por ese anuncio, ¿se sintió aludido?

 

Yo casi nunca he dependido de los demás en la vida política. No sé que quería decir el presidente, si yo me alivié… Yo me le animo a Vázquez y me le animo al que sea. Creo que he demostrado que la peleo en el fondo, en el medio de la cancha y en el área ajena. Me pareció que hizo lo correcto, eso sí. Yo tuve un suspiro de alivio, en todo caso, porque introducir la reelección en un país que es notoriamente anti reeleccionista, es lo menos que le deseo a mí país. Bastantes problemas tenemos como para agregar un problema si puede o no puede, si está haciendo propaganda para su candidatura o no está haciendo. Usted se imagina en esa discusión. Si yo tuve una sensación de alivio fue porque mi amigo el Dr. Vázquez, con quien tengo una muy buena relación personal, hizo lo que correspondía. Y en el discurso lo reiteró porque dijo “ni un día más”, sutilmente lo reafirmó y le puso un remache al tema. Pero alivio en cuanto a no enfrentarme al Dr. Vázquez… nosotros no decimos cosas de compadrada, el Partido Nacional se ha enfrentado a quien le ha tocado.

 

- A los pocos días usted anunció en un comunicado que no estaban dadas las circunstancias para ser precandidato presidencial, ¿eso ha cambiado?

- Las circunstancias no han cambiado. Yo he sido una persona que ha tenido una larga actuación, siempre me la he jugado, siempre he estado en el área chica, por eso a veces tengo las canillas marcadas por los tapones. Me ha gustado la lucha política, he tratado de ser positivo. Nunca en la lucha interna de partido he descalificado a nadie. He tratado de ser mejor. Me ha tocado ganar y me ha tocado perder. Y voy a seguir en la actividad política. Ahí que nadie suspire de alivio si creen que dejo. Voy a estar en la vida política. A cuatro meses de distancia del comunicado, porque eso fue en mayo, sigo creyendo que las circunstancias no son electorales. Creo que estamos adelantado los temas electorales cuando faltan dos años para las elecciones, y por eso simplemente me abstengo de participar en esa condición de precandidato en esas circunstancias.

 

- ¿Cómo observa la interna del Partido Nacional? ¿Se han zanjado diferencias que había en el pasado?

- Notoriamente en el Partido Nacional ha habido dos actitudes y eso todo el mundo lo reconoce. Cuando se hace la primera interna en el mecanismo actual, en el año 1999 yo la gané y nadie fue al día siguiente a decirme que me iba a acompañar, ni nadie acompañó. Cuando me tocó perder con el Dr. Larrañaga demoré 15 minutos en ir de la esquina de Vázquez y 18 de julio al directorio del partido a decir ¡Viva Jorge Larrañaga candidato único del Partido Nacional!, y trabajar por él. Hicimos 174 asambleas. En ese sentido sí he tratado que se admitiera en el partido que a este mecanismo de las internas hay entrar con claridad y con honestidad intelectual, si se ingresa a una interna es para aceptar su resultado. Si se ingresa diciendo sirve si gano yo, entonces me parece que no tenemos un partido. Creo que esa etapa pasó, gracias a que cuando a mí lamentablemente me tocó ser minoría –mire que no fue una experiencia que hubiera deseado- decidí acompañar. Por eso creo que en el Partido Nacional ahora está enraizado.

 

- ¿Ve en el Herrerismo figuras como para enfrentar al Dr. Jorge Larrañaga en la competencia preelectoral interna?

- Sí, seguramente.

 

- ¿Puede ser un heredero político suyo el senador Luis Alberto Heber?

- Mire, yo herederos tengo a Pilar, Luis Alberto y Juan José que son mis hijos. No existen las herencias políticas. Hoy existen mecanismos que no había cuando empecé mi carrera a la presidencia, las encuestas eran muy primitivas, hoy los muchachos están muy jugados a lo que dicen las encuestas. Vamos a ver qué dicen. Insisto en que es un tiempo demasiado apresurado. Aquí tenemos que ver muchas cosas que van a ocurrir. Tenemos en el poder a una fuera política muy distinta, es un poco partido, un poco fuerza sindical, un poco fuerza cultural, no es un partido político como los otros. Creo que desde mi experiencia era una oportunidad para esperar, para jugar más de pie que de mano, pero seguramente el Partido Nacional que sin lugar a dudas es la gran alternativa, va a tener no sólo buenos candidatos, sino una propuesta atractiva para los dueños de la elección –cuando digo los dueños es entre comillas-. ¿Quiénes son los que definen en el Uruguay de hoy? Definen 300 o 350 mil personas que son los que no tienen inconvenientes de moverse horizontalmente, y a los que hay que atraer con propuestas, no hablándole del pasado, ni de las figuras, ni de las tradiciones. Gente que con toda serenidad va a elegir en el verdadero sentido de la palabra. No a va ver ni el color, ni la etiqueta, va a ver el producto, qué propone esta gente en seguridad, en empleo, en política exterior. Y cuando aprecie que la propuesta es válida va a acompañar. Entonces mi partido, que es el Partido Nacional, no el Partido Blanco, tiene que hacer hincapié en esa propuesta atractiva a quienes no van a llegar por el camino de la tradición, a quienes no van a llegar por otro camino que la calidad de la propuesta y la verosimilitud. Esa es la gran tarea de los partidos. Esos 300 mil van a seguir decidiendo.

 

- ¿Cree que lo ha perjudicado al Partido Nacional que una porción del electorado lo identifique como una propuesta muy similar o que puede llegar a votar nuevamente en conjunto con el Partido Colorado?

- Lo que tenemos con el Partido Colorado son casi 171 años de estar. De analizar una misma realidad. El Partido Colorado y el Partido Nacional caminan por una misma huella y tratan un mismo tema desde hace 171 años.

 

- ¿Son lo mismo?

- No. Déjeme terminar… No son lo mismo. Ocurre, y voy a aplicar a medias una fórmula matemática que dice dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí. Yo digo: dos cosas parecidas o que tratan una tercera se parecen, pero no son lo mismo. No es lo mismo el Partido Nacional y su actitud ante el Estado, no es lo mismo el Partido Nacional y su actitud frente a la política internacional, no es lo mismo el Partido Nacional en muchísimos ítems que nos han separado. Lo que sucede es que estamos en este país desde hace mucho tiempo en el que nos hemos aproximado, hemos acordado… Yo respeto a los colorados, respeto a los frentistas, tengo amigos en ambos, pero integro el Partido Nacional y lo siento como un camino distinto. Un camino para mi mejor.

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