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Lula en Finlandia
por Héctor Valle
hectorvalle@adinet.com.uy
Las
premisas del pensar crítico
Pensar el mundo desde
el lugar que uno habita. Y pensarlo, por tanto,
desde los pobres. Esto decía, y así nos enseñaba
desde un hacer coherente con su prédica, con su
pensamiento crítico, el geógrafo brasileño Milton
Santos, quizá el mayor geógrafo de toda América
Latina y ciertamente, pensador de primer nivel en el
mundo entero.
Asumir la condición
de nuestra circunstancia es un paso primero y
sustantivo para poder encarar, con verosimilitud, un
proyecto de crecimiento interno y expansión desde
una distribución más equitativa para con el otro del
lugar, sin que por ello deje de atenderse el respeto
por el otro, el tercero desconocido, en este mundo.
Esa también, estimo yo, sería la segunda gran
lección del querido maestro Milton Santos. Luchar,
con las armas de la razón y de la sensibilidad más
elevada, por una globalización diferente a la
versión dogmática que impera y que ya va mostrando
importantes zonas oscuras en su despliegue.
En este orden, ser
consciente del lugar, como en el otro, pensar una
globalización que atienda mejor y más profundamente
lo humano bien como el cuidado expreso para que se
de un desarrollo limpio, desde el punto de vista
climático, son dos de las herramientas principales
que el presidente brasileño Inácio Lula da Silva
viene desplegando a lo largo y a lo ancho de este
mundo.
Lula en Finlandia
El primer mandatario
del Brasil inició en Finlandia su visita que lo
llevaría a los cuatro países nórdicos (Finlandia,
Suecia, Dinamarca y Noruega), más España, con
diversos objetivos globales y particulares.
Biocombustibles, Naciones Unidas, en el primer
caso, comercio bilateral, nuevos emprendimientos en
diversas áreas e inversiones, en el segundo.
La llegada a
Finlandia, en retribución de la visita que le
hiciera la presidenta finlandesa Tarja Halonen, en
el año 2003, fue además de inaugural en lo
específico de la gira, en la gira, de especial
relevancia para el Brasil, como por derrame para
toda la América del Sur, en la toma de posición en
el escenario global, en tres de sus principales
vertientes:
a)
En lo estratégico: al
promover y lograr, ya en Finlandia, el apoyo expreso
de esta nación para que el Brasil pueda ocupar un
puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas (ONU). Aspecto de singular
importancia, tanto para con el propio Brasil como
para con el resto de las naciones mercosurianas. Y
así, digámoslo, para con toda la América del Sur,
pudiendo entonces concentrar esfuerzos en un
candidato con posibilidades reales de acceder a
dicho lugar y con esto promover visiones globales
consensuadas, desde círculos que partiendo de lo
peculiar de nuestra circunstancia de vida (el
MERCOSUR, la América del Sur), lleven a nuestras
pueblos a mejores estadios de concreciones en lo
regional, continental y mundial (tanto bloque a
bloque, como en los diferentes grupos de países en
que el Brasil juega un rol protagónico, como en los
que los demás países sudamericanos también
integramos, pudiendo sumar así una presencia en lo
global, pujante y con una importante proyección
tanto a mediano como a largo plazo);
b)
En lo comercial, y
luego que en el período 2003-2006, el intercambio
haya aumentado un 120 % (lo que expresado en
números, refiere a casi 4 mil millones de dólares),
con la presencia en el Brasil de 43 grupos
finlandeses con inversiones en esta nación. Sectores
como el papel y la celulosa, singularmente, pero
también el de telefonía celular, marcan una fase de
desarrollo intenso. Digamos, en este sentido que la
empresa Nokia produce sus aparatos en Manaus, a la
vez que tiene un centro de tecnología en Brasilia. Y
son dos sectores, en otros muchos que preanuncian
mejoras y profundizaciones en el relacionamiento
comercial, tecnológico y hasta cultural (vale
recordar que hace ya cien años se instalaron en el
Brasil los primeros inmigrantes finlandeses);
c)
En lo medioambiental,
desde una concepción que, partiendo desde el Sur,
promueve la salvaguarda del ecosistema a la vez que
brega por una producción que amplíe, por
diversificarla y dotarla de mejores oportunidades
para el resto de las naciones del Tercer Mundo, de
posibilidades reales de crecimiento productivo. A
tales efectos, el presidente brasileño firmó con su
par finlandesa, un acuerdo de cooperación para la
reducción de las emisiones de gases causantes del
efecto invernadero.
Así, entonces, la
visita inaugural del recorrido del primer mandatario
brasileño a tierras nórdicas, tuvo en Finlandia su
primer paso trascendente. Paso que, convengamos
dista de ser el primero y que viene de un entramado
de acciones y concertaciones que no sólo comenzaron
en el año 2003, año singularmente activo para la
nación finlandesa en tierras sudamericanas, sino
que, felizmente, han ido evolucionando en los
diversos niveles aquí indicados, para bien de los
dos países involucrados como en las respectivas
comarcas que cada quien ocupa y busca converjan
hacia mejores estadios de realización.
Poco podemos agregar
a lo que aquí consignamos. A veces, creo yo, la mera
indicación de una acción, habla por sí misma. Máxime
en este mundo donde aun impera la otra
globalización, aquella en que la mucha información a
veces se traduce en silencio de radio y ausencia de
imágenes.
Digo: en los medios
de información masiva, tanto los secretarios de
redacción de diarios, como los jefes de
informativos, sea de radio como de televisión,
abierta y cerrada, reciben a la vez que están en
posición de captar, ingentes flujos de información
que, muchas veces y quizá este sea uno de esos
casos- las políticas de sus respectivos medios,
hagan con que la información sea obviada en
beneficio de otros aspectos, más triviales y
aparentemente de mayor impacto, que pasos como el
aquí consignado.
Es por eso que la
otra globalización, por la que propugnara Milton
Santos y que hoy tiene en muchos pero especialmente
en el presidente brasileño Inácio Lula da Silva,
un protagonista global de primer nivel, pretenda ser
silenciada, salteada.
Cuando lo vano ocupa
el hacer de tantos, quiere decir que lo que busca
ser silenciado ha comenzado a gestar un cambio
profundo, en clave democrática y republicana, para
la mejor suerte de los pueblos que comprenden su
circunstancia de vida.
Es hora, entonces,
que estos pueblos, los nuestros, nosotros por caso,
asumamos este momento y hagamos lo necesario por
participar desde esta hora y en el futuro inmediato
en pro de un nuevo modo de hacer el mundo: pensarlo
desde los pobres.
Del otro lado,
podemos ver hoy, cómo comienza a resquebrajarse la
falacia que sirviera como catecismo a tantos durante
tanto tiempo y que ahora comenzamos a ver, no sin
cierta perplejidad, cómo comienzan a vaciarse sus
templos de feligreses, al constatar la precariedad
sobre la que armaron sus negocios, desconociendo
casi en absoluto el debido control a operaciones
financieras y hasta comerciales.
La visita de Lula a
Finlandia, entonces, tiene una trascendencia y
proyección muy superior al mero intercambio de
presencias y a la estimulación tanto del comercio
como en los diversos planos del quehacer de los
pueblos.
Tiene, así lo creo,
el que un estadista haya marcado, en su paso por
aquellas tierras, la huella profunda de un caminante
que desde el Sur, y en el respeto a lo diverso,
viene dando en el mundo, para la mejora del mismo,
desde su lugar de procedencia.
Comenzar a
acompañarle, cada quien desde su radio de acción,
sería antes que inteligente y pragmático, histórica
y geográficamente ineludible.
LA
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