Las remesas de los emigrados: un eje
de cooperación público/privada
por Javier Santiso

La emigración latinoamericana es sujeto de análisis de diversos especialistas  dado el impacto de estos fenómenos que involucra a millones de personas radicada especialmente EEUU. y Europa. Lo que sigue es el análisis del economista Javier Santiso para el portal Infolatam, publicado el último 22 de septiembre sobre el envió de dinero que realizan los emigrantes hacia su país de origen.

 

"... Favorecer una formalización de estos flujos en los países de envíos (y por supuesto también en los países de recepción) es por lo tanto otro eje de reflexión y cooperación interesante entre los actores públicos y privados. En este sentido el acuerdo logrado a principios de 2007, entre los bancos y cajas y la administración española, mediante los Ministerios de Trabajo y Exteriores, es un paso importante este sentido. Esperemos que muchos otros les puedan seguir".

 

España se ha convertido en la segunda fuente de remesas para América Latina, detrás los Estados Unidos. Así, en 2006, según los datos del BID, los inmigrantes latinoamericanos enviaron unos 3.700 millones de euros a sus países de origen (el total asciende a 6.800 mil millones de euros), un volumen superior a la ayuda oficial al desarrollo española o a las inversiones directas de las empresas ibéricas. Con estas cifras España es hoy en día el segundo país emisor, después de EEUU, de las remesas enviadas hacia la región, que ascendieron a un total de casi 46 mil millones de euros.

 

Estos flujos se han convertido por lo tanto en el principal eje de enlace económico entre España y América latina. Son de hecho uno de los mayores ejes de vinculación económica entre los países en desarrollo y los países desarrollados. En 2005, por ejemplo, las remesas globales constituyeron 30% de los flujos financieros a los países en desarrollo. La evolución de los montos fue explosiva, pasando de apenas 30 mil millones de dólares a cerca de 180 mil millones de dólares según el banco Mundial. Superan ahora con creces toda la ayuda oficial al desarrollo y representan cerca de 80% del total de la inversión directa (IED) recibida por los países emergentes (en algunos de ellos como México por ejemplo son ahora regularmente superiores a la IED que entra en el país).

 

España es un país emisor de remesas de primera importancia, el quinto en el mundo según el Banco Mundial, justo por detrás de Estados Unidos, Arabia Saudí, Suiza y Alemania. América latina es la primera región receptora, siendo Colombia, Ecuador y Bolivia los tres principales destinos. En países como Bolivia y Ecuador, las remesas recibidas desde España representan respectivamente 8,5% y 3,6% del PIB. Estos flujos siguen ascendiendo y aunque topen probablemente pronto con un techo este podría situarse en cifras todavía más elevadas que las señaladas al inicio de este artículo, ya que las remesas saliendo de España podrían superar los 7.000 millones de euros en 2007, según las proyecciones del Banco de España.

 

Tanto en España como en América latina, estos flujos se han convertido en un mercado emergente que ha captado la atención e interés de los bancos, cómo en su día captó la atención las remesas de los emigrantes españoles residentes en Europa (recordemos así que hace solamente dos años, concretamente desde 2005, que los envíos al exterior superaron a las remesas de emigrantes españoles desde el extranjero, que supusieron 4 300 millones de euros). No sólo las poblaciones con relativamente numerosas. En España hay algo más de 3,4 millones de inmigrantes (extranjeros ex comunitarios UE15). De estos más de 1,6 millones proceden de América latina. Además es una población con un índice de bancarización en pleno auge (alcanzó, en 2006, el 70% en España para el total de los inmigrantes y 82,5% para los inmigrantes laborales). Las tasas de natalidad es también de las más dinámicas del país.

 

No es de sorprender que los bancos y las cajas hayan desplegado un creciente esfuerzo para captar estos nuevos clientes, ofreciéndoles no sólo servicios financieros sino también asesorías, ayudas y productos de todo tipo desde el locutorio a internet, pasando por recargas de tarjetas móviles, bolsa de trabajo, paquetería o viajes. En BBVA, por ejemplo, se creó en España, una filial enteramente dedicada a este segmento, Dinero Express, en el año 2002. Ésta cuenta ahora con más 120 oficinas empleado en ellas inmigrantes de más de 20 nacionalidades diferentes, muchos de ellos procedentes de América latina. Desde 1995, su filial, Bancomer Transfer Service (BTS) se ha convertido en el líder del mercado en remesas entre EEUU y México con una cuota del 40%.

 

Este auge representa igualmente un potencial de cooperación público-privada entre bancos y cajas, por un lado y gobiernos por el otro. España, desde este punto de vista, tiene una posición única en Europa de cara a América latina. La cooperación española, junto con los actores económicos españoles y latino-americanos más los gobiernos de la región, podría así liderar innovaciones que contribuyan a asentar el desarrollo. Un tema recurrente es el de la escasa bancarización en los países de origen. En una encuesta publicada por el FOMIN/BID y la consultora Bendixen, se resaltó así por ejemplo que de los 1 100 latino-americanos encuestados en España si bien 77% tienen cuentas bancarias en España, sólo 23% las tienen en sus países de origen.

 

Estos inmigrantes son además claros vectores e desarrollo en sus países de origen. Más de la mitad de los encuestados dijeron que quieren abrir sus propios negocios (29% en España y 25% en América Latina). Tres de cada 10 quieren comprar una casa en América Latina.

 

Este potencial emprendedor se podría consolidar y apoyar. Es, de hecho lo que, se ha buscado hacer en ocasiones un buen ejemplo de ello siendo el de Japón y Brasil que crearon un programa de cooperación para promover actividades empresariales entre los emigrantes brasileños en Japón (los cuales enviaron 2.200 millones de dólares en 2005) y para facilitarles la apertura de negocios a su regreso a Brasil. Cada año, un total 30.000 de brasileños que emigraron a Japón regresan a Brasil cada año, y un 75% de ellos se lanza activamente a la apertura de nuevos negocios o a la ampliación de pequeñas empresas existentes. Estos regresan a su país de hecho con ahorros relativamente elevados, oscilando entre 50.000 y 70.000 dólares después de tres años de estancia. Con el impulso del BID, se creó así el Fondo Dekassegui (en japonés significa partir para ganar dinero) con el fin dar apoyar estos emprendedores potenciales y facilitar sus iniciativas en Brasil.

 

Con la creciente competencia tanto en los países de envío como ahora cada vez más en los países de origen, el coste de los envíos ha caído rápidamente. Así el cargo promedio pasó de un 20% a principios de siglo a un 5,6% por envío en 2006, lo que ha supuesto un ahorro de unos 5.000 millones de dólares sobre una cifra total de remesas superior a 60.000 millones de dólares en 2006. El precio medio de una remesa de 150 euros desde España bajó hasta el 5,9%, a mediados de 2007, mientras que en marzo del 2006 era del 6,2% y en diciembre del 2005 era de más de 7%.

 

Los costes son incluso inferiores en particular cuando las remesas se realizan vía los bancos. En España, entidades financieras como el banco Santander, por ejemplo, incluso dejaron de cobrar, desde inicios del 2007, por los envíos considerando que este segmento es uno de los más prometedores del mercado y que la captación de estos clientes era lo prioritario.  En 2007, según la mencionada encuesta anteriormente, todavía más de 61% de los latino-americanos asentados en España enviaron sus remesas vías las compañías remesadoras y apenas 19% vía los bancos y 7% vía las cajas de ahorros. Las razones son múltiples para explicar esta asimetría y es de esperar que con el impulso de los actores bancarios y cajas se produzcan un reequilibrio pronto.

 

 Desde el punto de vista de los costes este parece ser en todo caso deseable para los inmigrantes: 96% de los que enviaron vía remesadoras pagaron entre 1 y 5 euros por envío (o más), el 35% no pagó nada cuando operó vía bancos o cajas y el 45% menos de 5 euros por envío.

 

Favorecer una formalización de estos flujos en los países de envíos (y por supuesto también en los países de recepción) es por lo tanto otro eje de reflexión y cooperación interesante entre los actores públicos y privados. En este sentido el acuerdo logrado a principios de 2007, entre los bancos y cajas y la administración española, mediante los Ministerios de Trabajo y Exteriores, es un paso importante este sentido. Esperemos que muchos otros les puedan seguir.

 

Fuente portal Infolatam

 

Javier Santiso es Economista Jefe y director adjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con sede en París (Francia). Es autor, entre otras obras, de "Latin America?s Political Economy of the Possible: Beyond Good Revolutionaries and Free Marketeers", Cambridge, Mass., MIT Press, 2006. Santiso fue economista jefe para América Latina y mercados emergentes del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria e investigador del Institut d'Etudes Politiques de París. Santiso también ha sido profesor de la Johns Hopkins University School of Advanced International Studies en Washington y miembro asociado del Latin American Centre en la Universidad de Oxford.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital