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167 mil dólares por hora
por Félix Duarte
En
la semana pasada tuvo una presencia notoria en los
medios de prensa y en espacios de opinión el tema
de los precios, de productos que consume la gente
cuando se ocupa en la tarea de parar la olla
según ese dicho tan común. Y en el ir y venir de las
palabras estaba que la inflación sí o que la
inflación no. O eran situaciones coyunturales o
por ahí se atribuía especulación. O bien empujaban
los precios generando carestía para desestabilizar
al gobierno, etc. Mientras el Pepe en su batalla
puntual abría la consigna dePollo patodos o
pollo panadie
Como el
aguacero que en crueles jornadas de verano llega
traído por una nube para aliviar agobiante canícula,
a tres días de terminar setiembre, se conoce que el
índice de precios fue de 0,41%. Y de paso,
completando las buenas noticias, al día siguiente el
INE divulga que al cierre del mes de agosto, el
índice del desempleo se sitúa en 8,5 %. Según el
Instituto, en ese mes de agosto 17 mil uruguayos
pudieron encontrar trabajo. Y por el guarismo
informado se podía determinar que aun restan 119 mil
compatriotas, ocupados en la búsqueda de una tarea
remunerada.
Hasta
aquí los técnicos y los números que exponen sus
certezas. Referentes del gobierno, en distintos
ámbitos expresaron complacencia. La inflación se
controló. El desempleo está en un guarismo que no se
ve desde hace más de una década. No vamos a
cuestionar ni los números ni la técnica que los
generó. Pero en la calle hay una vida que anda, que
si trabaja cobra poco y cada vez puede comprar
menos. Y tal vez no lea diarios ni escuche radio,
pero sabe que cada día hay algo que ayer podía
comprar, pero que hoy no puede. Y sabe que deberá
borrar eso de su lista...
La
uruguaya y el uruguayo de a pié, sabe de una
realidad que no hace liga con los números oficiales
y no los entiende. A veces sueña que pudo adquirir
un trozo de queso. Un queso sándwich de oferta
hace un mes costaba $8 y hoy $14 los 100 gramos. Un
queso más o menos de $90 pasó a $190 el kilo y uno
mejor, ayer estaba a $336. ¿Yogurt? Entró al nivel
del caviar, como la miel. Los chiquilines ya
olvidaron cuando tenían un paquete de galletitas o
un alfajor, para el recreo. El paquete de galletitas
comunes, un mes atrás estaba a $8. y hoy andan por
los $15.
La
pregunta que surge: ¿Es un lujo pensar en un
refuerzo de fiambre y queso o en un alfajor para la
escuela? Tal vez se deba optar por un litro de
leche. Que de $10 se fue a $15. El Ministro Bonomi,
en La República del 4 dijo que
el salario
mínimo cuando ganamos las elecciones estaba en 1.380
pesos y hoy está en 3.300 pesos, entonces el poder
adquisitivo, sobre todo de los salarios más
sumergidos, ha aumentado un 150%.. El tema es:
¿Puede ser salario para un trabajador $1.380 o aun
$3.300? Dicho esto sin desmerecer la evolución de
ese salario mínimo.
El 27 de
febrero de este año, el MTSS celebró un convenio con
la Oficina Subregional de la OIT referido a impulsar
el
trabajo decente que se ha transformado en un
objetivo estratégico de la OIT según se expresó
allí y se definieron aspectos de ese tipo de tareas,
que omitimos por el espacio. Uruguay Ortiz, uno de
los asistentes al acto, dijo que...Quienes
tenemos contacto diario con trabajadores, podemos
comprobar que los abusos se siguen dando respecto a
los que necesitan de un empleo (cualquier empleo)
para conseguir subsistir
Se
explicó que con los técnicos de la OIT, el
Gobierno
elaboró una agenda de programa de Trabajo
Decente
y se agrega que
fortaleciendo la
institucionalidad gubernamental y se trata de
considerar las áreas del Ministerio... y seria
largo seguir con los varios párrafos de muy buenas
intenciones organizativas...y el punto es una sola
duda razonable: ¿Algo de todo eso tan bien
fundamentado pudo salir del laberinto de tantos
recovecos de la burocracia institucionalizada? ¿Pudo
llegar el programa a meterse en el barro donde está
el trabajo que no es decente?
No hace
mucho, el Instituto Cuesta Duarte, en un informe
donde se refería al aumento que hubo en los puestos
de trabajo, expresaba que
la mayoría se trata de
empleos de muy baja calidad y tres de cada 10 están
en la informalidad
y al decir eso de
baja calidad se refiere al salario mínimo, o
$3.500 o $4.000 (como algo bueno) que por lo general
es lo que se ofrece. Un aviso en el Gallito
origina esas colas de los lunes que se ven por la
ciudad, desde la madrugada. Quien puso el aviso
ofrece poco y no se preocupa. La necesidad le
acercará candidatos.
La
nuestra es una sociedad fracturada y de eso tenemos
que tener conciencia y lo principal es que tenga
conciencia también el sistema político. Este es un
país con una realidad etaria que le complica el
futuro, donde va a tener necesidad ineludible de la
juventud que se halla en la diáspora. Y de la
juventud que está en el país y una parte importante
de la cual se está malogrando, al integrar ese
millón de uruguayos en emergencia social, que existe
y que es una realidad que la vemos apenas nos
alejamos del centro de Montevideo o del centro de
una capital departamental..
Y
también es una sociedad fracturada, porque el
Uruguay, entre la deuda externa y la seguridad
social debe insumir la mayor parte de lo que recibe
el país. El tema de la Seguridad Social es uno de
los más graves de esta sociedad. Todos a través del
IVA costean la mitad de lo que paga el BPS, mucho
más de la mitad de los Retiros militares y
policiales. Y costean con el IVA al BPS cientos de
miles de uruguayas y uruguayos que nunca se van a
poder jubilar. El Dr. Jorge Bruni ha dicho que si
esto no cambia, solo se podrá jubilar entre un 15%
y un 17% de los trabajadores de hoy.
El
déficit de la seguridad social oficial en este país,
hace unos tres años era de unos cuatro millones de
dólares por cada día. O sean 167.000 dólares por
hora. Por eso al ir al super y mirar el tique, buena
parte de eso que dice IVA lleva ese destino. Y eso
no es culpa de los jubilados. Por favor, que nadie
piense eso. Es una larga historia, pero no es tema
hoy aquí. Es una de las asignaturas pendientes. No
hace mucho hubo el inicio de un Dialogo nacional.
Estuvo el Presidente y habló. Pero no se supo más
de eso. Andará por ese camino largo de las buenas
intenciones.
Con las
hojas de los árboles y los primeros días cálidos, a
los grupos del Frente les entró el acné de
encuentros, congresos y conclaves. Y queda patente
que los muchachos compañeros se salen de la vaina
por la cosa electoral. Por ahí Nin que se reforme la
Constitución, por allá tal y a la vuelta el otro
Y
a nadie se le ocurre poner el ojo en la deuda social
que existe en una parte importante de la gente.
Deuda que no se va a saldar ni en un periodo (del
que va la mitad) ni juntando otro período. Hay
carritos de hurgadores que siguen con la banderita,
puesta en el 2004.
Está
bárbaro todo eso de la macro. Las giras para abrir
Uruguay al mundo. Los balances ante el prócer Don
José, sol naciente presidencial al fondo. Pero no
todo anda como los números que muestran la
felicidad. Entre número y número se cuela vida de
mucha gente que esta sola y espera. Se han empezado
a hacer algunas cosas y se deben continuar. Algunas
se deberán mejorar. Para todo eso se deberá cuidar
el rancho y a nuestra gente y si eso no se hace,
aprovecha el contrario. A diferencia de lo que
muchos creen, el contrario también juega. Cosa vieja
como el tiempo. La moraleja es primero afirmar bien
el rancho
después que tiren piedras
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