“No es bueno dividir el país a la mitad,
y decir acá están los buenos
y acá están los malos”
Entrevista al doctor Pedro Bordaberry

Entrevista de José Correa al dirigente colorado Pedro Bordaberry, líder de Vamos Uruguay, emitida en el programa Sexto Día de Televisión Nacional de Uruguay, previo a la primera asamblea del sector realizada el sábado 6 de octubre en la ciudad de Canelones.

 

- ¿Cuál es la respuesta primaria que ha sentido en la gente en estos primeros recorridos?

- Parece que hace mucho que estamos pero en realidad hace sólo seis meses que resolvimos construir Vamos Uruguay. Nos habíamos fijado este año como un año de construir, de organizarnos y antes de que finalice ya estamos llegando a eso. El año que viene va a ser de mucho contenido, propuestas, formación. Realmente estamos muy contentos. En estos meses ya tenemos gente en todos los departamentos del país, cuatro o cinco grupos en algunos departamentos. En Montevideo también es muy fuerte. Así que estamos muy contentos con lo que está pasando.

 

- Después que usted abandonó el Ministerio de Turismo hubo una etapa en la que pareció lejano a la actividad política, ¿qué lo decidió a retornar a la misma?

- La gente. Es notorio que después de la candidatura a la intendencia de Montevideo estuve un poco alejado. Allá por diciembre del año pasado, enero de este, había decidido prácticamente alejarme de la actividad política, y un grupo de gente me empezó a llamar para decirme tenemos que armar algo nuevo, algo distinto, algo distinto de lo que es el sector tradicional del Partido Colorado, el Foro Batllista y la Lista 15. Pensé que no iba a andar mucho. Hicimos una primera reunión en Trinidad, en Flores, y pensé que iban a ir a 30 ó 40 personas, en cambio fueron 300. Y bueno vimos un entusiasmo bárbaro y nos largamos de vuelta.

 

- ¿Cómo es su relación con el ex presidente Jorge Batlle?

- Yo creo que es correcta. En realidad la última vez que estuve con él fue en un almuerzo al que vino el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. Pero es correcta.

 

- ¿Y con el resto de las figuras más emblemáticas del Partido Colorado?

Creo que tengo una relación correcta tanto con el Dr. (Julio María) Sanguinetti como con los demás miembros del Partido Colorado. Obviamente que estamos haciendo una cosa distinta de lo que es el Foro Batllista y la Lista 15, con todo respeto hacia ellos nosotros creemos que mejor, pero eso la va a definir la gente. Porque queremos presentarle a la gente una propuesta distinta de lo que es el sector tradicional. Creemos que el Partido Colorado lo necesita y que la propia política lo necesita.

 

- ¿Cuál es la estrategia para captar votos en un Partido Colorado que quedó tan golpeado después de la última elección nacional?

- A mí no me gusta hablar ya de estrategias para captar votos. Porque estamos construyendo un nuevo grupo y vamos a construir la propuesta. Creo que la mejor estrategia para captar votos es hacer las cosas bien, seriamente, fundadamente. Lo que sí estamos haciendo, en lo que se está sumando mucha gente, es algo muy participativo. La gente participa, opina, propone. Para aprobar el Código de Ética y la Declaración de Principios la repartimos un mes antes, la pusimos en internet, recibimos propuestas, la gente participa. Cambiar aquello de aquí está la propuesta, votá. Mucha gente está participando en todas nuestras reuniones, mucha gente valiosa. Estamos abiertos a la participación. Creo que es un valioso aporte que podemos hacer. Estamos abriendo las ventanas, las puertas y queremos que entre mucho aire dentro del Partido Colorado.

 

- ¿Tiene la percepción de que al Partido Colorado no le hizo bien ser gobierno por tanto tiempo y ha perdido ese contacto con la población?

- Solamente por eso no. Sí creo que perdió contacto con la población por muchos motivos, no es una crítica pero creo que lo perdió. En la casa del Partido Colorado está puesto en piedra que la historia de las asambleas es la historia de la libertad, y yo creo que el Partido Colorado es un partido de asambleas y se olvidó de eso. Se olvidó del contacto con la gente. Ahora estamos saliendo, más que a dar discursos a conversar con la gente. Es muy interesante escucharla, saber qué dice, qué es lo que preocupa. Ese deseo de participar nos ha pasado en todo el país eso y nos está pasando en Montevideo. Me parece que necesitábamos mucho de eso.

 

- ¿Cómo observa la incorporación de este grupo denominado Movimiento Plancha, que se ha acercado al Partido Colorado y ha sido un poco el fenómeno público de los últimos días?

- Creo que cualquiera que tenga inquietud de participar en la política es bueno que lo haga. Y más algún sector que parezca como dejado de lado, es bueno que elija participar de modo formal en la política. Me parece que es muy bueno. Yo a este muchacho (José) Valdez lo conozco porque es un dirigente que ya trabajaba con la edil Cristina Ferro y conoce mucho lo que son los asentamientos y ese tipo de cosas, de manera que no hay mejor forma que integrarlo. Sí me preocupó algo que ya rectificó, y me alegro que lo haya hecho, que fue esa suerte de decir queremos volver a los viejos códigos de la delincuencia cuando no se robaba en el barrio, en la escuela, ni en la iglesia. Él reconoció su error, utilizando otras palabras, pero me parece bueno que rápidamente lo haya reconocido. Si se va a incorporar en la parte formal, con respeto a la ley y ese tipo de cosas, está bárbaro. Está bárbaro que todos los integrantes de la sociedad participen en la política y busquen hacerlo. Obviamente que sin reivindicar ese tipo de códigos de delincuencia.

 

- ¿Qué siente cuando dicen que usted es la nueva figura joven de la derecha uruguaya?

- Mire, leía un artículo de Felipe González, una conferencia que dio en Guatemala la semana pasada. González decía que el problema de los que se autodefinen de izquierda y los que se autodefinen de derecha en América Latina es que el que se autodefine de izquierda se ocupa exclusivamente de la distribución de la riqueza y se olvida de la creación de la riqueza, y el que se autodefine de derecha se ocupa exclusivamente de la creación de la riqueza y no de la distribución. Yo quiero ocuparme de la creación y la distribución de la riqueza. Con lo cual ese encasillamiento que ponen algunos entre izquierdas y derechas es antiguo. Sí me identifico con gente como Gordon Brown, (Nicolas) Sarkozy o el mismo (Mauricio) Macri aquí más cerca, en cuanto a que es gente que está hablando de hacer cosas, traer una cultura del resultado, de revalorización del trabajo.

 

- ¿Cree que a este gobierno le falta pragmatismo?

- Creo sin lugar a dudas que sí. A veces no se puede desprender de la ideología. Si la realidad le dice una cosa distinta a la ideología es peor para la realidad. Me parece que ese es un error. Le pongo un ejemplo, el tren con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. El ministro (Danilo) Astori sabe lo que es mejor para el país, el doctor (Tabaré) Vázquez sabe lo que es mejor para el país, pero la ideología del ministro de Relaciones Exteriores no permitió que el país se tomara ese tren que era muy bueno para él.

 

- ¿Cuál cree usted que son los puntos más negativos o críticos de este gobierno?

- A mí me gusta hablar primero bien del gobierno. Creo que el gobierno hay cosas que las está haciendo bien.

 

- ¿Cómo cuáles?

- El ministro (Víctor) Rossi, que se fue recién (N. de R.: Rossi había sido el entrevistado anterior en esta edición de Sexto Día), creo que en materia de Obras Públicas está haciendo cosas muy buenas. Está terminando la Ruta 21 que es esencial para todo lo que es la hidrovía y el puerto de Nueva Palmira, está metiéndole como loco a la Ruta 1, tiene el proyecto de la perimetral de Montevideo que es una obra impostergable para la capital y el Uruguay. No coincido con él y creo que es para criticarlo en el tema de Pluna, porque no me parece que el Estado uruguayo tenga que afianzar 250 millones de dólares del negocio de un privado. Es notorio que con la propuesta del Nunca Más del doctor (Tabaré) Vázquez yo estoy de acuerdo, por eso fui y lo apoyé públicamente.

 

- ¿Qué sintió ese día cuando el presidente, rompiendo con el protocolo se acercó a usted y le dio un abrazo?

- Creo que debe ser lo mismo que sintió él, los dos entendíamos lo que estaba haciendo el otro. Se puede imaginar que para mí no fue una decisión fácil ir a la Plaza Independencia ese día, pero fue una decisión que tomamos entre todos los de Vamos Uruguay porque nos pareció que era lo mejor para el país. Sentí que el presidente había entendido que estaba haciendo lo que creí mejor para el país, como lo estaba haciendo el presidente.

 

- ¿Cree que está bien que se continúe con esa fecha de recordación?

- Yo soy muy artiguista, me gustan mucho las cosas que hacía Artigas, creo mucho en el pensamiento artiguista. Por lo que no me gusta confundir su natalicio con otra fecha, pero es bueno que los uruguayos tengamos un día de reflexión para que nunca más haya violencia en el país, nunca más nadie se alce en armas como en el ’60, que nunca más tengamos dictadura. Quizá podría ser otro día. Pero el que manda en esto, obviamente es el Presidente de la República.

 

- ¿Las personas que se le acercan le preguntan sobre el pasado que lo puede ligar a su padre?

- No, me preguntan ustedes los periodistas. Lógicamente algunos me preguntan, otros no.

 

- ¿Y cómo explica ese pasado histórico, por ejemplo el período en el que su padre estuvo en la presidencia?

- Bueno, cuidado, yo tenía 10 años en ese entonces. Yo lo miro en perspectiva, a partir de la historia, lo que estudié, lo que escuché. Siempre tengo un cristal parcializado por cómo lo miro. Entonces cuando yo miro para atrás, tengo la sensación de que en ese entonces la Unión Soviética y los Estados Unidos decidieron pelearse, y se pelearon en Vietnam, se pelearon en Corea, se pelearon en el África, se pelearon en muchos lugares… se pelearon en el Uruguay. Y pasaron muchos años, después se cayó el muro, se cayó la cortina de acero, se cayó la Unión Soviética, ya no hay más discusión en el mundo si comunismo sí, capitalismo puro tampoco. Se acabó esa discusión y nosotros nos quedamos con los dolores, haciendo nuestra una guerra que era de otros. Hoy vemos que hay en el mundo una guerra de fundamentalismo religioso, por suerte para nosotros bien lejos de acá. No tomemos partido por esa guerra. No tomemos, los uruguayos, partido por guerras de otros. Conversemos, discutamos, no nos peleemos, busquemos juntos la solución. Llegó el momento de que lo empecemos a hacer.

 

- ¿Usted defiende a su padre como hijo o como político?

- Yo hago lo que creo que tiene que hacer un hijo. Le confieso que pensé que quizá había gente que no lo iba a entender. La realidad me ha demostrado lo contrario. Mucha gente, cuando salgo, me felicita por haber defendido a mi padre como lo defendí. Yo lo hice pensando que se me acababa la carrera política, directamente. Pensé que la gente no lo iba a entender, pero creo que es lo que cualquier hijo debe hacer por su padre. Y obviamente lo volvería a hacer.

 

- ¿Se cuestiona hoy la ausencia de su apellido en la campaña por su candidatura a la Intendencia de Montevideo?

- Es un cuestionamiento muy especial. Sería muy ingenuo pensar que yo puedo ocultar mi apellido. Es un elefante de grande. Que alguien pensara que podría cambiar mi apellido u ocultarlo para que la gente no sepa que soy Bordaberry, sería ingenuo. Lo que sucedió es que los muchachos dijeron en ese momento, mirá cuando converso contigo sos un tipo muy cercano y queremos presentar esa misma cercanía a la gente, de la misma forma que el doctor Vázquez es Tabaré y fue Tabaré en la campaña. De la misma en que el ministro (José) Mujica es Pepe y era Pepe, y a nadie se le ocurrió decir que se hacía llamar Pepe para esconder que era Mujica que anduvo a los tiros secuestrando gente. No fue así. Realmente son cuestiones de comunicación y así fue como se hizo la cosa.

 

- ¿Qué mensaje le da usted a la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos?

- Yo no creo que tengo que darle un mensaje. Ni soy quien para darle un mensaje. Si me preguntan sobre la Ley de Caducidad, creo que hay que cumplir con la Ley de Caducidad, en especial con el capítulo cuarto. ¿Qué más les puedo decir? Creo que lo que trabajó la Comisión para la Paz junto a ellos fue muy bueno. Creo que tenemos que buscar cosas que nos unan. En esos temas el Nunca Más del doctor Vázquez  a mí me pareció una buena cosa porque habíamos caído en el Uruguay en un callejón sin salida. Algunos decían pidan perdón, otros decían no pidan perdón ustedes que la empezaron, no pero primero vos pedí perdón que reprimiste. Iba a terminar, como decía el ministro Mujica, el día que reventemos todos. Creo que el presidente Vázquez hizo una cosa muy buena que fue buscar algo que nos una. Nunca Más a lo que sucedió en el Uruguay. ¿Alguien quiere que esto vuelva a ocurrir? No, entonces vamos a ponernos todos debajo. Lo mismo sucedió con la Comisión para la Paz. ¿Alguien puede no querer una comisión para la paz que ayude a encontrar a los desaparecidos? No, todos estamos de acuerdo. Lo mismo pasó con el cambio en paz que propuso el doctor Sanguinetti en el 85. ¿Alguien podía querer un cambio en violencia? No. Me parece que el Uruguay en estos temas tiene que trabajar más en las cosas que nos unen, y que nos pueden unir a todos como sociedad que en las que nos separan.

 

- Retomando el tema político, ¿cuáles son las propuestas de Vamos Uruguay de acuerdo a lo que ha ido recabando de parte de quienes se acercan al grupo?

- Sobre todo queremos poner el énfasis en proponer y no en destruir. Nosotros somos de propuesta y no de protesta. Eso es lo primero. Somos constructores y no destructores. En segundo lugar, queremos proponer una nueva forma de hacer política, que si alguien hace algo bien por más que no sea de mi sector, de mi partido, lo vamos a decir. Y que alguien hace algo mal lo vamos a decir también, pero siempre proponiendo lo que habría que hacer. Llamar a las cosas por su nombre y todo el tiempo tratar de construir. En segundo lugar, nos identificamos con una generación de hacer. Somos menos del gran discurso, de hablar dos horas y elevar la voz para que nos aplaudan, somos más de hacer. Realmente nos parece que llegó el momento de hacer las cosas y no quedarse en el mero discurso. Sobre todo somos modernos, queremos adaptarnos al mundo actual, poner el país al día. Somos participativos, abiertos a que nos convenzan, como esperamos que el que habla con nosotros esté abierto a que lo podamos convencer.

 

- Quizá muchos televidentes que nos estén siguiendo vean al Partido Colorado y al Partido Nacional como una misma cosa, en tiempos donde esto se discute, porque incluso el ex presidente Jorge Batlle  en una entrevista al que realicé hace algunos días aquí, y lo ratificó en un almuerzo de ADM, lo ha planteado, ¿qué piensa al respecto?

- No estoy de acuerdo con eso. Me parece que no es bueno. Me parece que el Partido Blanco y el Partido Colorado tienen sí cosas en común, como también tienen cosas en común con algunos sectores del Frente Amplio. Por ejemplo si yo le hablo de inserción internacional usted verá que la posición de Asamblea Uruguay y del ministro  Astori es la misma posición del Partido Colorado. Abrirnos al mundo, insertarnos en el mundo, hacer un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. ¿Y por eso Astori o Asamblea Uruguay es lo mismo que el Partido Colorado? No. Creo que tenemos identidades distintas, propuestas distintas. El doctor (Jorge) Larrañaga es claramente quien hoy lidera el Partido Nacional y representa una suerte de neowilsonismo, que es distinto de lo nuestro. El Partido Colorado tiene más una visión de inserción en el mundo, de generación de riquezas y de distribución más en lo social. Me parece que somos distintos. Es bueno que lo seamos y que el país tenga distintas opciones para presentarse. Y no es bueno dividir el país a la mitad, y decir acá están los buenos y acá están los malos. Me parece que sería casi, casi como atentar contra la comprensión de la gente.

 

- ¿Qué figuras nombraría como renovación del Partido Colorado? ¿Hay una renovación real?

- Queda mal hablar de nosotros… Creo que no solamente hay que renovar en nombres. Es equivocado decir entonces que se corran los que están y ponemos nombres nuevos.

 

- ¿Se precisan liderazgos, no?

 - Se precisan liderazgos. Se precisan ideas y se precisan formas de actuar. Le diría que para mí, mirándolo desde afuera en el Frente Amplio fue más renovación Mujica, por su forma de actuar, que quizá alguien que apareció más tarde y que pueda ser joven, (Luis) Rosadilla póngale. Creo que en el Partido Colorado lo que está empezando a aparecer es gente que diga cosas distintas. Eso lleva a que algunos del sector tradicional se  pregunte qué está pasando. Estamos proponiendo una nueva forma de hacer política dentro del Partido Colorado.

 

- Usted habló de aspectos positivos de este gobierno, ¿hay figuras que usted llevaría a un eventual gobierno del Partido Colorado?

- No me gusta jugar al futuro. Yo llevaría a los mejores siempre. Este muchacho que está en el puerto, el presidente de la Administración de Puertos le sigo lo que está haciendo y es muy bueno. Pero lo que hay que hacer siempre es poner el mejor, no decir ¿a ver a quién tenemos para mandar a tal lado? Nosotros el año que viene vamos a dedicarnos a la formación. No a decir bueno ahora llegamos al gobierno y vamos a ver quién puede ir a tal ministerio o a tal lado, sino a decir esta es la estrategia quién la puede cumplir, quién la trabajo. Así se trabaja seriamente en estos tiempos. Ojo que hay cosas de este gobierno que no me gustan, no vaya a creer… pero si este hombre (Fernando) Puntigliano hace un buen trabajo en el puerto hay que decirlo. Porque cuando decimos que el ministro Astori está aumentando el gasto público de una manera desmedida y esa es la verdadera causa del aumento de los precios, si uno dice lo que se hace mal pero también lo que se hace bien por lo menos demuestra honestidad intelectual en el análisis. Me parece que pasa por ahí.

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