Turquía – Ucrania:
¿cuál es la estrategia de Europa?
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

La complejidad del conflicto de Oriente Cercano  -continuidad del balcánico-  y en estos días con la amenaza de un accionar de Turquía  y su  intransigencia en reconocer el genocidio que realizara en Armenia, invita a reflexionar sobre los problemas ligados  a la evolución de los conceptos estratégicos que pueden condicionar el devenir político y militar del  continente europeo

Desde hace dos años atrás, en importantes círculos políticos, económicos y militares de la Comunidad Europea, se viene analizando cuáles son los factores más favorables a la incorporación a la misma, si la entrada de Ucrania que la de Turquía, a pesar de lo pactado en la Cumbre de Copenhague (2005) entre la Comunidad y este último país, además tan aliado de los Estados Unidos, aunque luego de la reciente decisión del Congreso estadounidense se haya provocado una cierta disonancia.

 

Hace más de tres décadas que Turquía es Miembro de la OTAN, aunque desde Bruselas no se han levantado voces auspiciosas para  aceptarla en el gran club europeo. En rechazo de dicha posibilidad, algunos países de la Comunidad, han recurrido a diversas observaciones: debilidad de su economía, mantenimiento de una burocracia ineficaz, intromisión de su ejército en la vida civil, extensión de la corrupción en la administración pública, violaciones a los derechos humanos y su enfrentamiento a Grecia (miembro pleno de la Unión Europea)  y a Chipre un punto geopolíticamente estratégico para Europa en el Mediterráneo donde la UE reconoce al gobierno de Nicosia como única autoridad legítima en la isla.  

           

Un análisis  objetivo de la  actuación en  política internacional del gobierno de Ankara lleva a reconocer que éste realizó diversas acciones para mejorar la criticada situación. Procuró mejorar  sus relaciones con el gobierno de Atenas; inició, simultáneamente,  un nuevo diálogo con la república greco-chipriota; retiró fuerzas de ocupación del Líbano y, entusiastamente  se alió  con Estados Unidos en la guerra contra “el mal terrorista”   -que por largos  períodos nubla el juicio del presidente Bush-  facilitando bases  a  Washington para su mejor actuar ante Irak.

           

Turquia, favorita del FMI.

Por el acuerdo de Estambul ( 14/diciembre/2004) que   lleva la firma del Director Gerente del FM  -Rodrigo Rato-  y el ministro de economía turco  -Alí Babacán-     el   organismo internacional otorgó a favor de una  Turquía europea, una línea de crédito por valor de 10.000 millones de dólares, a efectuarse en  el periodo 2005-2008, estableciéndose además la posibilidad de una cantidad similar para el siguiente cuatrienio (2009-2013. Tal decisión del cuestionado organismo  responde al acompasamiento que hubo entre el momento en que Turquía fue designada oficialmente como candidato a la Unión Europea (1999) y la coyuntura en que el FMI aceleró su política de ayudas, respondiendo éstas  al apoyo de Estados Unidos  y que, simultáneamente, no le vino mal a la Unión Europea.

             

Si los  famosos tratados de Maastrich y de Ámsterdam   previnieron  que la Unión Europea se dotase de un instrumento común de defensa, que aunque en condiciones superficiales actualmente está conformado por la UEO (Unión Europea Occidental)  -un actor suplente de la OTAN, aunque como organización distinta-  la realidad actual lleva a la interrogante: ¿qué papel se le asignará a Turquía, no solamente por razones estratégico-militares, sino ante los recursos energéticos que el área del Oriente Cercano guarda por unas décadas más?  ¿ Y a Ucrania?

 

Ucrania llave  geopolítica de Moscú

            No debe llamar a la sorpresa la reciente visita de Vladimir Putin a Irán. ¿Qué es lo que está en juego?  Considero que se trata de una hábil como prudente maniobra geopolítica del gobierno de Moscú, haciendo valer una activa  presencia en la conflictiva zona. Frente a Turquía, en la orilla norte del Mar Negro se encuentra Ucrania pieza clave en  la zona,    donde Rusia conserva en dicho mar  su gran base naval que la vincula al Mediterráneo.

           

Una situación de inestabilidad política en Ucrania podría dar lugar a una crisis muy similar a la sucedida hace unas décadas en los Balcanes, y que, conjuntamente con la tensión Irán-Estados Unidos, llevaría a ampliar el crítico escenario de Oriente Cercano, agravado en estos días ante la decisión de Turquía de realizar una intervención directa en Iraq.

           

Según el reconocido analista Peter Taylor  expresa en su obra “Geografía política” (1994), está surgiendo una nueva estructura social en el mundo. Dice: “El análisis de sistemas mundiales plantea loa cuestión de cómo conceptualizamos el cambio social. Los territorios viven en continua transformación, provocando crisis políticas y económicas”.

           

Si Ucrania es una pieza geopolítica clave para Rusia, otros analistas ven a ese país como un simple “pivote geopolítico” dada su estructura territorial con escasa importancia por si misma, sumándole el hecho que no representa una potencia real por su sensible situación geográfica y potencial vulnerabilidad. Ucrania  -a mi criterio-  es hoy como lo fue históricamente Uruguay, Bélgica, Pakistán y otros espacios geográficos: un clásico “Estado tampón”.

           

En la reunión de Raykjavick (13/mayo/2002) Ucrania solicitó su adhesión a las OTAN, decisión a la cual el gobierno de Putin se  opuso de inmediato. El análisis   geopolítico da razón a Brzezinski cuando manifestara: “Ucrania puede estar en Europa sin Rusia, pero Rusia no puede estar en Europa sin Ucrania”.

 

Turquía enfrenta al “Pkk” Kurdo

            En momentos de escribir estas líneas, el informativo anuncia la decisión de gabinete turco autorizando una intervención militar en la frontera sureste   con Irak, (provincia de Bingol) para combatir a   guerrilleros rebeldes del PKK kurdo irakí  que    día    han causado la muerte de una decena de soldados turcos.

           

El gobierno de Ankara  -presidido por el islamista Recep Tayyip Erdogan-  se encuentra bajo una fuerte presión de las fuerzas políticas de su país por hacer algo contra la creciente ofensiva del PKK, a lo su se suma el reciente voto del Congreso estadounidense calificando de “genocidio” las matanzas de armenios por el  Imperio Otomano durante la primera guerra mundial.

           

En tanto el vice-presidente iraquí  -Tariq Al Hashimi-  procura enfatizar un diálogo con acuerdo  diplomático, considerando que Bagdad considera al PKK como una organización terrorista, por lo cual “el gobierno iraquí está interesado en desactivar la crisis con Turquía, deseando la estabilidad y la seguridad de los Estados vecinos”.

           

Planteada la interrogante ¿Turquía o Ucrania, cuál es más favorable para la estrategia europea?  Es indudable que por diversas proyecciones geopolíticas,  geoeconómicas y geoestratégicas, el ingreso de Ucrania a la Unión Europea presenta menos problemas que la de Turquía actual, con un sinnúmero de problemas tanto internos como regionales, aunque es muy importante tener en cuenta que dicha incorporación significaría tener que enfrentar múltiples y complejos desafíos en el campo de las relaciones Comunidad Europea-Rusia.

                       

 [1] Secretario General Asociación Sudamericana Geopolítica

Presidente Academia Uruguaya de Geopolítica

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