Habla Danilo Astori en Sexto Día
“El MERCOSUR no es una estación terminal de vinculación al
mundo, sino una plataforma de lanzamiento”

El Ministro de Economía Danilo Astori evaluó en forma muy positiva los resultados comerciales, de inversiones y en materia de cooperación, obtenidos tras la gira, junto al presidente Tabaré Vázquez, por Nueva Zelanda, Malasia y Vietnam. Astori insistió en la necesidad de ubicar a Uruguay en el mundo, paralelo al reforzamiento del proyecto MERCOSUR y apostando a la flexibilidad. Además, anunció la producción en nuestro país de equipos celulares con inversión malaya. Y subrayó la oportunidad de estudiar la experiencia vietnamita de comercio con Estados Unidos.

 

- ¿Cuál es la evaluación que se hace de esta gira intensa por Nueva Zelanda, Malasia y Vietnam?

- El balance es altamente positivo. Estamos contentísimos con esta gira y con las que se realizaron anteriormente también. Creo que es un acierto del gobierno asumir la actitud proactiva de colocar al país en el exterior, en el mundo en su conjunto. Posicionar al país adecuadamente desde un punto de vista político. Pero además romper con una historia, a mi juicio muy equivocada, que fue la de esperar que el comercio y las inversiones llegaran al país por las propias virtudes de éste. La historia demuestra, hay una abundante evidencia, de que el comercio y las inversiones hay que salir a buscarlos, sobre todo en un mundo como el actual en que las oportunidades son muy intensas, muy numerosas. Un pequeño país como el Uruguay tiene que apostar al exterior y debe convencerse -a mi juicio lo hizo este gobierno- de que hay que salir a trabajar por ello. Reitero que los resultados obtenidos hasta el momento son altamente positivos en todas las giras. Esta en particular significó llegar a una región del mundo, Nueva Zelanda y el sudeste asiático, que se había subestimado históricamente, con un intenso dinamismo y un progreso en algunos casos asombroso. Los últimos veinte años en Malasia y en Vietnam han sido explosivos. Nueva Zelanda tiene una historia más larga y más compartida con nuestro país. Creo que, en primer lugar desde el punto de vista político, en segundo lugar desde el punto de vista del comercio, después desde el punto de vista de las inversiones y, finalmente, desde el punto de vista de la cooperación, la gira fue altamente positiva. ¿Por que lo inicio con el punto de vista político? Porque es muy importante que Uruguay vaya construyendo su lugar en el mundo. Y vaya consolidando lo que es una realidad, Uruguay es un país de muy buena reputación en el mundo. Así lo demostró el recibimiento que tuvo el presidente y su comitiva. En todos los casos, no sólo demostrando una hospitalidad muy cálida, sino también una jerarquía que tuvo el recibimiento de la delegación uruguaya y que a nosotros nos llenó de satisfacción. Uruguay está presente en el mundo y cada vez más es considerado con más seriedad.

 

 El presidente reiteró en todas sus intervenciones la necesidad de no estar solos en el mundo, refiriéndose a lo que son alianzas estratégicas-comerciales. ¿Cómo puede ser leído esto en relación con lo que es la integración regional? ¿Uruguay intenta un relacionamiento con el resto del mundo paralelo a lo que es el MERCOSUR?

- Para el Uruguay el MERCOSUR es un proyecto absolutamente estratégico. No es concebible el Uruguay fuera de la región o desintegrado de la región que naturalmente integramos con Argentina, Brasil y Paraguay y, en caso de concretarse, también con Venezuela, que aspira a estar como miembro pleno del proyecto del MERCOSUR. Uruguay tiene que seguir trabajando en el proyecto MERCOSUR con mucha intensidad porque también es cierto que el MERCOSUR tiene problemas elementales, profundos, básicos, de funcionamiento. Para empezar, el acceso al mercado ampliado presenta problemas. Tiene problemas de restricciones no arancelarias. Tiene problemas de políticas de incentivos que han puesto en práctica los países grandes y que perjudican a los países pequeños. Entonces, hay que trabajar, esto no nos puede llevar a un desaliento a un bajar los brazos, a decir no estamos bien en el MERCOSUR, y mucho menos a plantear el abandono de este proyecto de integración. Nos tiene que llevar a lo contrario, a reconocer que estos problemas existen y a trabajar para su superación. Pero Uruguay no puede limitarse a pensar y mucho menos a practicar que su proyecto de inserción internacional queda limitado en el MERCOSUR o queda finalizado en el MERCOSUR. El MERCOSUR para Uruguay no es una estación terminal de su vinculación al mundo, es más bien una plataforma de lanzamiento. Creemos como la ha dicho el presidente en reiteradas oportunidades y nosotros también que debemos practicar un regionalismo abierto. Una economía pequeña como la uruguaya tiene que diversificar todas sus posibilidades de inserción internacional. Por eso al tiempo de trabajar en el MERCOSUR para superar sus problemas, tiene que trabajar para mejorar su inserción fuera de la región. En esto se inscriben estas giras que estamos realizando. Así se inscribe la búsqueda de acuerdos como los que hemos procurado en este último viaje. Por ejemplo con el Grupo de los 4 (conformado por Chile, Nueva Zelanda, Brunei y Singapur) con quienes hemos iniciado la exploración de una relación, a mi juicio, muy interesante. Uruguay tiene que trabajar para proyectar su imagen fuera de la región.

 

- ¿Uno de los caminos para ello es la firma de Tratados de Libre Comercio entre un país y otro?

- La modalidad concreta me importa mucho menos que llegar a acuerdos concretos con países o conjunto de países.  

 

-¿Entiende que se lo pregunto porque decir TLC genera cierta rispidez en algunos sectores de la interna del Frente Amplio?

- Por eso, ya desde hace un buen tiempo a esta parte he planteado que más que preocuparnos de la modalidad concreta, nos ocupemos de mejorar nuestro acceso a los mercados del exterior. Nos preocupemos por procurar acuerdos que aseguren el flujo de inversiones hacia el país, generadoras de empleo, generadoras de ingresos, siempre cuidando el interés nacional. Más que importar la modalidad, que pueden ser tratados de Libre Comercio como el país tiene con México, que pueden incluir tratados de promoción de inversiones, que seguramente pueden incluir tratados para evitar la doble tributación, son herramientas, mecanismos que nuestro país debe emplear para diversificar su vinculación con el mundo y, al mismo tiempo, potenciar los resultados positivos internos. Hay algo que une nuestro trabajo en el MERCOSUR y nuestro trabajo fuera de la región: la necesidad de que Uruguay disponga de flexibilidades para poder negociar acuerdos fuera de la región. Debe haber alguna forma de compensar los perjuicios que Uruguay está sufriendo por las dificultades del MERCOSUR. A nuestro juicio, ese camino de compensación está en que a Uruguay se le permita flexiblemente avanzar en acuerdos fuera de la región. Creo que tiene que ser viable y que hay que trabajar por esa viabilidad. Ya en las últimas dos reuniones del Consejo del MERCOSUR, Brasil reconoció explícitamente que no es capaz de desactivar las políticas de incentivos que sus estados ponen en práctica y que perjudican notoriamente a las economías de Paraguay y Uruguay. Estamos dispuestos a reconocer esa suerte de impotencia de Brasil para resolver rápidamente ese tema, y a concederle tiempo para que pueda desactivar las políticas de incentivo que nos perjudican. A cambio de eso pedimos que se sea flexible con un país como Uruguay, que experimenta esos perjuicios, para negociar fuera de la región. Ese es el planteo que está haciendo Uruguay desde hace más de un año en el Consejo del MERCOSUR. Sobre ese camino seguiremos insistiendo. Este tema integra o articula la necesidad de seguir trabajando dentro de la región pero también la necesidad de seguir proyectándose fuera de ella.

 

- ¿Qué elementos concretos subrayaría de la gira que acaba de realizar? ¿Por qué le llamó tanto la atención la experiencia de Vietnam?

- En Nueva Zelanda para mí el logro comercial más importante es el de haber conseguido, por ahora a nivel exploratorio, una vinculación con el Grupo de los 4. Una vinculación que puede tener a Uruguay como puerta de entrada al MERCOSUR y a Nueva Zelanda como puerta de entrada de una mejor vinculación de Uruguay con ese grupo. Quiero recordarles que estamos hablando de un grupo de un extraordinario dinamismo económico. La economía de Singapur está en un proceso de crecimiento espectacular. Chile ya sabemos lo que representa. Brunei es una pequeñísima economía pero de una gran importancia en el mundo de hoy porque es una economía petrolera. Y luego Nueva Zelanda que también sabemos lo que es. En el plano de las inversiones, Nueva Zelanda ya está presente en Uruguay. Inversores neocelandeses están desarrollando una experiencia de demostración de progreso tecnológico en materia de lechería que ojalá sea emulada por muchos productores uruguayos. Y luego convenios de cooperación muy importantes que permitirán la ampliación de la cobertura, prácticamente al doble, para que más estudiantes uruguayos estén en Nueva Zelanda. En Malasia nos hemos venido con resultados muy concretos, habrá una inversión de una importante firma en materia de producción de equipos de telefonía celular. Será la primera vez que se produzca equipo celular en Uruguay completando la cadena, hasta ahora sólo teníamos firmas que prestan el servicio de telefonía celular. Además en Malasia hemos constituido un grupo mixto de malayos y uruguayos para realizar un seguimiento para estudiar mejoras en el plano comercial. En Vietnam creo que el objetivo concreto y directo es aumentar nuestra relación comercial que, si bien creció muchísimo en los últimos tiempos, está en un nivel muy bajo en términos absolutos. Es muy importante trabajar para aumentar este intercambio de bienes y servicios desde el punto de vista comercial. Pero quiero hacer referencia a que Uruguay no puede dejar de estudiar la experiencia de Vietnam en materia comercial, sobre todo en lo que refiere al gran acuerdo comercial que hizo este país con Estados Unidos, y que es directo responsable de un crecimiento explosivo del comercio de Vietnam, de sus ingresos Vietnam, y en definitiva de su expansión económica. Uruguay tiene que estudiar esa posibilidad. El presidente Vázquez sugirió, y naturalmente fue aceptado, que en el marco de un amplio acuerdo de cooperación con el gobierno de Vietnam un grupo mixto pueda aprovechar para analizarla y ver qué podemos aprender de ella para aplicarla en el Uruguay.

 

- ¿Qué ocurre con el relacionamiento entre Uruguay y Estados Unidos? ¿Se queda en el TIFA o se avanza?

- El TIFA está para avanzar hacia metas más allá del propio TIFA. Algunas de éstas ya empezaron a concretarse a un nivel muy modesto, lo que se logró en materia de arándanos se logró en la mesa del TIFA. A nosotros naturalmente, para poner un ejemplo concreto, nos gustaría que a los arándanos siguiera la carne ovina. El TIFA está para analizar la mejora del acceso comercial de Uruguay a los mercados de los Estados Unidos, desde el punto de vista del interés uruguayo, y naturalmente a la búsqueda de opciones concretas en el marco del Tratado de Promoción de Inversiones que Uruguay tiene en vigencia con los Estados Unidos. El TIFA es típicamente un espacio de análisis para obtener resultados que están más allá.

 

- En nuestra última entrevista en este espacio usted decía que el modelo de conducción económica de este gobierno no era igual al de gobiernos anteriores. ¿Cuál es el modelo actual del Uruguay y en qué sentido es distinto al modelo neoliberal?

- En primer lugar, en el sentido de que hace reformas estructurales muy profundas. Reformas que distinguen esencialmente a este gobierno de los anteriores. Enumero algunas de ellas: Reformamos, y está en vigencia, la administración tributaria. Reformamos el sistema tributario y también está en vigencia. Acaba de ser sancionada una profunda reforma de la salud. Está en marcha el desarrollo y en proceso una reforma educativa. Está en marcha la reforma del sistema financiero en el Uruguay, empezando por el Banco Central. Está en marcha la ley de defensa de la competencia para luchar contra el abuso de posiciones dominantes en el mercado. Está en el parlamento la legislación más moderna que se ha presentado en el país sobre empresas en dificultades y que han tenido que aproximarse a la quiebra, buscando otras alternativas para preservar las fuentes de trabajo. Son algunos ejemplos que recuerdo en materia de reformas estructurales. De todas formas, prefiero hablar de políticas económicas y no de modelos, porque sí podemos comparar políticas económicas. Estas reformas son la primera razón por la que esta política económica es totalmente diferente a las anteriores. Y la segunda razón, que tiene una evidencia empírica, es la composición del gasto público. Ha habido cambios sustanciales en la composición del gasto. Este es un gobierno que está dando absoluta prioridad al gasto social, como nunca se le dio en el país. Las principales prioridades son educación, salud, también seguridad pública, infraestructura. Cuando uno estudia esta composición percibe que el gasto social ha aumentado en menos de tres años nueve puntos su participación en el gasto público total. Y en esos mismos nueve puntos ha caído la carga de la deuda pública.  Esa es la demostración de que esta política es totalmente diferente a la anterior. Sea que lo enfoquemos de una perspectiva estructural, las reformas. Sea que lo enfoquemos desde el punto de vista de la composición del gasto y también de la composición de los ingresos, porque el nuevo sistema tributario desvía la carga relativa hacia los sectores que están en mejores condiciones de soportarlo y alivia la carga tributaria a los sectores que están en menos condiciones de pagar impuestos. Entonces tanto desde el punto de vista del gasto como desde el punto de vista de los ingresos esta política se diferencia profundamente de las anteriores.

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