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En el MoMA, arte latinoamericano
Torres García, experimento de
abstracción
El
Museo de Arte Moderno de Nueva York (el MoMA)
inauguró una importante exposición que presenta bajo
una nueva perspectiva la creación plástica
contemporánea de América Latina.
El museo cuenta con la
colección de arte latinoamericano más importante del
mundo, con más de 3.000 obras que comenzó a
reunir en 1930, y presenta ahora 240 de las 600
nuevas adquisiciones realizadas en la última década.
"Nuevas perspectivas en el arte latinoamericano,
1930-2006, selección de una década de adquisiciones"
propone al público hasta el 25 de febrero pinturas,
fotografías, grabados, esculturas, dibujos y libros
ilustrados.
Las obras, con especial énfasis
en los años 60 y 70, están organizadas por tema,
relaciones entre estilos y analogías visuales, y no
necesariamente por orden cronológico. La obra más
antigua (1930) es 'Estructura de color', del
uruguayo Joaquín Torres-García, y la más reciente
una serie de grabados del argentino Santiago Cucullu
(2006). Algunos artistas son desconocidos para los
norteamericanos.
Por primera vez en la historia
del museo, la gama completa de movimientos asociados
con la corriente constructivista y abstracta en
América latina está presentada a través de artistas
considerados como sus pilares esenciales. Incluyen a
Torres-García, Gyula Kosice (Argentina), Carmen
Herrera (Cuba), los brasileños Helio Oiticica, Lygia
Clark, Sergio Camargo y Willys de Castro, los
venezolanos Gego, Gerd Leufert, Alejandro Otero y
Jesús Rafael Soto.
"La presencia de pinturas,
esculturas, dibujos y grabados de esos artistas
marca un cambio claro en el enfoque del MoMA en sus
adquisiciones de arte latinoamericano", comentó el
comisario de la muestra, Luis Pérez-Oramas. Explicó
que la variedad creadora de la región impide "caer
en la trampa de las generalizaciones". Como fuente
seminal, otorga un lugar especial a Torres García
y su taller, como primer experimento de abstracción
en la región.
"Nadie puede negar que
Torres-García fue la figura pionera en América
Latina para esa tradición específica", dijo a la
prensa Pérez-Oramas tras comentar un 'Constructivo
en blanco y negro' realizado por el uruguayo en
1938. El MoMA destaca también el papel de Otero y
presenta la serie 'Ortogonales' (1951-52) del
venezolano como ejemplos precoces de abstracción.
De León Ferrari y sus
"reflexiones" de 1963 se insiste en su "abstracción
orgánica" como aporte universal del artista
argentino. El curador destaca como uno de los
aportes plásticos fundamentales de América Latina el
no haber dejado nunca "de crear objetos", aún
tratándose de obras conceptuales o abstractas. Según
Pérez-Oramas "no se trata de una perspectiva única
sino de varias distintas, necesarias para comprender
la complejidad de un arte que antes se menospreció
mediante los lugares comunes del exotismo o el
realismo político".
A través de la muestra, el MoMA
aspira a demostrar que acompaña la producción
plástica de la región y que permanece atento a su
dinamismo. La víspera de la inauguración de la
exposición concluyó exitosamente en Nueva York, a
unas treinta cuadras del MoMA, la primera feria de
arte latinoamericano, bautizada "Pinta".
Según uno de los directores de
Pinta, Mauro Herlitzka, el MoMA ya identificó una
selección de obras de la feria -que vendió obras por
un total de 5 millones de dólares en cinco días-
para comprar e integrar a su colección. Por otra
parte, la temporada de subastas de otoño de arte
latinoamericano de Christie's y Sotheby's arrancó el
lunes con viento en popa en Nueva York, con ventas
por varias decenas de millones de dólares.
LA
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