En clave de análisis
El controvertible tablero
político de Chávez
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

El impromptu del rey Juan Carlos  “¿Por  qué  no  te callas”? descolocó al presidente  Chávez en la Cumbre Iberoamericana.. Simultáneamente, su intromisión inoportuna respecto al diferendo Chile - Bolivia  por la salida al  mar, molestó  seriamente a la presidente  Bachelet. El mandatario colombiano  Uribe  dio por terminada la mediación  que  Chávez venía realizando con la FARC. La reacción inmediata  fue  el anuncio de   que  Venezuela no integrará la Comunidad Andina. A todo ello, por ahora, se suma el factor Irán y las amenazas  de  Chávez , no compartidas por socios de la OPEP, respecto a  una  presión política con el petróleo.

 

El presidente venezolano Hugo Chávez Frías ha acelerado con gran descuido el accionar político de su gobierno. El resultado del plebiscito a la reforma constitucional que ha propuesto, dirá si sus  recientes jugadas, tanto en el tablero interno como en el internacional, son acertadas y compartidas por el pueblo venezolano.

 

A partir de su retorno al gobierno, luego del fracasado movimiento de derecha  que lo destituyó momentáneamente, Chávez intensificó su presencia internacional en el ámbito sudamericano aprovechando las discrepancias que muchos gobiernos de la región aun mantienen con la administración Bush. Todo en base a los privilegios que le permite el poder petrolero de su país y permitir a Venezuela liderar  Petroamérica, Petrocaribe,   Petrosur y  -con tropiezos-  el proyecto Petroandina.

           

Una alianza estratégica con Brasil  que encaraba  la explotación de los importantes recursos petrolíferos y gasíferos  de la cuenca del Orinoco, ha quedado  recientemente suspendida por el gobierno del presidente Lula. 

           

A la geopolítica del petróleo, Chávez sumó la diplomacia financiera. Ayudó a la Argentina  comprándole a la administración de Néstor Kirchner una importante suma de sus bonos. La presidente electa  -su esposa Cristina- con su primera visita al exterior dio claras señales de su intención en potencializar las relaciones bilaterales con Brasil  más que con Venezuela. 

 

El gobierno de Caracas invirtió en Bolivia, Ecuador, como en Uruguay en diferentes proyectos, proponiendo la creación del “Banco del Sur” al cual  su gobierno  aportaría varios miles de millones de dólares.

           

La reacción de la Casa Blanca no se hizo esperar, aunque en la  35ª cumbre  de este organismo realizada en junio de 2005 en Fort Lauderdale, fracasó en sus intentos de aislar a Venezuela en  la Organización de Estados Americanos (OEA),  lo que dio lugar a un bochornoso traspiés  del Departamento de Estado nunca vivido anteriormente. La  respuesta inmediata fue declarar  al gobierno de Chávez como “una amenaza emergente no convencional”,  calificada como “populismo radical”  .

             

Al hacer pública la alianza estratégica con Irán, algunos gobiernos que  venían navegando a dos aguas –como Argentina y Brasil- cautelosamente  comenzaron a dar  un paso al costado, más aun cuando el pasado 14 de noviembre el presidente venezolano anunciara la congelación de las relaciones entre Venezuela y España, manifestando “Eso significa que las empresas españolas van a tener que empezar a rendir más cuentas. Yo voy a meterles el ojo a ver qué es lo que están haciendo aquí”.

 

Chávez en la cumbre de la OPEP

            En la reciente Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno  de  la OPEP  realizada en Arabia Saudita  -la tercera en los 47 años de historia de esta organización-  Chávez entregó la presidencia rotativa de dicha organización al  rey Abdulla Bien Abdulaziz.  En dicha ocasión  -en un  breve exposición  -con su característico énfasis -  solicitó a las potencias mundiales, en especial a Estados Unidos, respeto para los países de la OPEP debiendo cesar  las agresiones a algunas naciones, advirtiendo que “éstas suministran petróleo seguro, siempre y cuando no se menoscabe la soberanía de los países que la integran”. “La OPEP es una organización con objetivos políticos”  recordando que en la II Cumbre realizada en setiembre de 2000, recibió la presidencia con el barril de crudo a 15 dólares y ahora la entrega al rey Abdullah con el petróleo a 100 dólares.

           

“Si Estados Unidos comete la locura de atacar a Irán o agredir a Venezuela, el precio del barril de crudo podría llegar a los 150 e incluso 200 dólares”. “La base para todas las agresiones es el petróleo. Esa es la razón subyacente” , ante lo cual Chávez hizo un llamamiento a la unidad en el seno de la OPEP, invocando razones geopolíticas.

           

Tales afirmaciones fueron balanceadas por el rey de Arabia Saudita  -país anfitrión, el mayor productor de petróleo del planeta y un gran aliado de Estados Unidos. “El petróleo no debe ser una fuente de conflicto, sino un instrumento para el desarrollo. Aquellos que quieren que la OPEP saque partido de su posición, olvidan que esta organización actuó siempre de manera sabia y moderada”.

 

La declaración de RIAD

            Actualmente la OPEP está integrada por cinco países fundadores (Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait y Venezuela) a los que sumaron siete miembros más (Argelia, Angola, Nigeria, Emirato Árabes Unidos, Indonesia, Libia, Qatar, y Ecuador que se reincorporó luego de su abandono en 1992. Otros países productores de petróleo son observadores (Sudán, México, Noruega, Rusia, Kazakhstán, Omán, Egipto).

           

Gran parte de la desconfianza que el mundo industrializado le tiene a la OPEP tuvo comienzo  en 1973, cuando la escasez de petróleo provocada por el embargo de los países árabes a raíz de la guerra de Yom Kippur, lo que generó una crisis en la economía mundial.

            Ésta III Cumbre de la OPEP, ignorando los postulados de Chávez-  en su Declaración Final, adoptó el compromiso de garantizar un suministro adecuado al mercado internacional de  petróleo y mitigar el cambio climático, así como proveer energía para un desarrollo sustentable.

           

El punto polémico del encuentro estuvo relacionado a la situación actual del dólar en la plaza internacional.  Venezuela e Irán querían incluir una cláusula  con el fin de instruir a los ministros de Economía de los países Miembros que estudien los efectos negativos que tiene la depreciación del dólar en sus economías.

           

Mientras el presidente de Ecuador  -Rafael Correa-  sostenía que debe comercializarse en una moneda dura, “pues la OPEP necesita una visión política para administrar un recurso estratégico” ;  el presidente Chávez enfatizaba que “la caída del dólar es  la caída del imperio. Tenemos que estar preparados para eso”.  Por su parte, el presidente de Irán  -Mahmud  Ahmadineyad-  declaraba,  “Afortunadamente somos testigos de la caída del sistema de la arrogancia y las continuas victorias de los pueblos”, cifrando en 20.000 millones de dólares el alcance de los acuerdos de cooperación firmados entre Irán y Venezuela, “en una gran alianza estratégica”,  entre los que se destaca un “cartel” para  en la explotación de gas natural.

 

Al cierre de la Cumbre,  (15/noviembre/2007) el precio del crudo había cerrado al alza por encima de los 95 dólares el barril en Nueva York, al tiempo que la moneda estadounidense  experimentaba un nuevo descenso frente al euro. “El tiempo es como un gentil  hombre”, decía el Dr. Echegoyen.

 

[1] Secretario Gral. Asociación Sudamericana de Geopolítica

Presidente Academia Uruguaya de Geopolítica

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