Cocina electoral (1)
Verano de aprontes…
por Félix Duarte

El tiempo estival, sol playa y vacaciones, nos hablan un idioma de receso y como dice la gente, durará hasta que llegue el último ciclista de la Vuelta. Obligaciones al cajón. Rutina y horario serán non gratos hasta nuevo aviso. Sin embargo hay compatriotas –diría un ex Consejero de Estado– que de short, remera y piel tostada, deberán trabajar porque…”a tararira que se duerme se la lleva la corriente” no la Wilsonista sino la otra, la de la Historia. Se sabe desde vieja data, que año antes del año de comicios se empieza a sacudir el tapete verde y se arma la mesa de juego.

 

El 2008 llega en pocos días. En el 2009 ya se vota. La democracia es un escenario  con  votantes y candidatos. Los votantes, que son la gente –tantas veces invocada– en el tiempo electoral será sujeto de interés. Para un  candidato la gente le puede deparar el agua o la sed.  Se gastan cantidad de millones para convencer a la gente, aunque se cuidan más los pesos al atender necesidades legítimas de la comunidad. Y en ese tiempo hasta el día de las urnas, bajo el mismo techo estará el ángel y el demonio, la verdad y la mentira, lo valiente y lo cobarde, etc. Todito junto.

 

Como el año por venir y después del pan dulce y la sidra…perdón y el champán se empieza a sacar  punta al lápiz electoral, se pueden ver en las diversas tiendas ya sea el movimiento abierto, a toda prensa, o el amague, rumor o trascendido y el que más –o la que más–  busca donde habrá más sol o el árbol que debería dar más sombra. Cuestión de estar lo mejor ubicado posible, porque todos saben que de aquí a unos meses, cuando a toda lonja arranquen las llamadas, la cosa no va a ser “a primera sangre”. Va a ser  “de puñalada hasta la cruz” Las traperas y…las otras.

 

Porque hablando claro –que es la mejor forma de hablar– la cosa va a reeditar algo que ya ocurrió: la confrontación de dos modelos de país. Y esta vez con mucha más presión, para las dos fuerzas políticas enfrentadas. Porque serán dos. Y si en una de las partes figuran dos partidos, en lo conceptual y por el “pacto de sangre” va a latir un corazón. Y tendremos una campaña en el terreno del “vale todo” donde la fuerza política que es gobierno, modestamente, pensamos que tiene mucho que aprender. No para usar el golpe bajo. Para saber como defenderse y contraatacar.

 

Alguien bien ha dicho que...”una buena defensa es el mejor ataque…” y tema nada menor es que el FA perdió la pelota en varias jugadas. ¿Ejemplo?– Las auditorias. Punto fuerte en la campaña. Prioridad prometida el 1º de marzo. Tener esos datos, completos y en la mano, sería una herramienta brutal. Con lo poco que se hizo, varios pesos pesados y referentes de gobiernos fueron a la Justicia. Si eso se hubiera completado –más allá de cuantos culpables– como antecedente para demostrar y desnudar la corrupción en los otros partidos, hoy eso no tendría precio.

 

Sin embargo, como bien repite el “Nato” Eleuterio, la burocracia –donde predominan los partidos tradicionales– resulta ser el verdadero Poder en este país. Otro flanco vulnerable es mantener vivo el síndrome de la discusión por la discusión misma, esa búsqueda del sexo de los ángeles, ese procrear comisiones o cosas afines. Porque sí y sin saber para qué.     Pronto se van a explicitar muchos de los “matices” citados, y lo veremos apenas se empiece a “conversar” sobre la presidencia del Frente. ¿Por qué no creceremos y así nos hacemos grandes?

 

Metidos en esta nota, nos percatamos que la bolsa no alcanza para el material y se nos escabullen trozos de realidad por todos lados. Porque la realidad es ladina y es rápida y le gusta ser como el camaleón. Por eso, para terminar por hoy, vamos a referir algo –bastante conocido– sobre “los dos proyectos” que vuelven a estar en la pista. Esta el clásico, el que viene de casi 200 años atrás. El que engordó a costa de lo que le falto a los más. Que hizo del país un coto privado de caza. Que legisló para su interés. Que hizo de la pobreza, una base de la riqueza de los dueños del Poder.

 

Y está el otro proyecto, en el que nos queremos detener. Es lo nuevo. Que llegó tras una larga marcha de lucha, con costos muy altos. Yen esa perspectiva de entrar a una campaña de cancha embarrada, con calumnias, mentiras y mucho más, en un repertorio extenso –de lo que es tibio ejemplo el affaire Nin– es el más expuesto de los dos contendientes. Es el más vulnerable, si no usa el tiempo que viene para bajar la pelota al piso y prepararse para esa “cancha embarrada” que sin ninguna duda lo va a estar esperando. Porque en ese terreno el otro jugador, es más fuerte.

 

¿Por qué es más fuerte el proyecto que viene de 200 años atrás? ¿Por qué el proyecto que hoy gobierna es débil? ¿Por qué no tiene razones? Absolutamente NO. Ni es débil. Ni carece de razones. De repente no corresponde usar lo de “más fuerte” para el otro proyecto, porque eso induce lo “débil” para el de ahora. Son otros elementos que intentaremos empezar a comentar la semana próxima. Son cosas que de pronto se descuidaron, en el contexto de tener que gobernar, pero a la vez aprendiendo a gobernar, que no es fácil. De esas y otras cosas intentaremos hablar.

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