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Planificación nuclear en un
inestable Medio Oriente
por el profesor Bernardo
Quagliotti de Bellis
En
el 5º debate del foro Oriente-Occidente realizado
en Londres, se analizó la situación de los países de
esa zona conflictiva, poseedores de armas nucleares.
En dicha reunión se aprobó el informe que se
comenta cuyas conclusiones fueron redactadas por el
Dr. Richard L. Russell, profesor asistente en el
Programa de Estudios de Seguridad
de
la Universidad de Georgetown.
Los
medios de comunicación ya están saturados de
noticias acerca de la crisis internacional
ocasionada por el presunto programa de armas
nucleares de varios países, fundamentalmente de
Oriente Cercano y Asia. Los noticieros
constantemente enfocan la atención al más reciente
incidente consistente en el ojo por ojo de un
ineficaz esfuerzo diplomático por parte del
Occidente para forzar a Irán a suspender el proceso
de enriquecimiento de uranio y otras supuestas
actividades nucleares. La obertura también ha
focalizado en la probabilidad de los Estados Unidos
tomando acción militar en contra de la
infraestructura de energía nuclear de Irán. Sin
embargo, los medios de prensa no han prestado un
suficiente nivel de atención en las consecuencias a
plazo largo de un Irán con armas nucleares.
Es fácil
imaginar a Irán empujándose hacia la obtención de
las capacidades para enriquecer grandes cantidades
de uranio así como la producción de existencias de
plutonio para armas nucleares bajo el amparo de
querer suministrar energía eléctrica para el consumo
civil.
Pero los
Estados Unidos de Norteamérica vacilan en
poder amenazar o emplear la fuerza militar para
castigar a Irán y obstruir su programa nuclear,
debido a que el capital político internacional de
Washington está desgastándose por causas de las
operaciones en Irak y Afganistán. Sin los Estados
Unidos, ni los europeos -ni lo israelíes, en
realidad- podrían ser capaces de proyectar el
necesario nivel de fuerza militar para abollar la
infraestructura nuclear del geográficamente remoto y
disperso Irán.
Entre
los próximo 10 a 25 años, Irán podría ser capaz de
acumular grandes existencias de material físil,
factible de ser colocado en ojivas, e incorporando
las mismas en un gran inventario de misiles
balísticos que tendrían la capacidad de alcanzar la
mayor parte del Medio Oriente y grandes áreas de
Europa Occidental.
Los
comandantes y estrategas miliares estadounidenses
tienen que mirar con los ojos entrecerrados el
horizonte para comprender los desafíos de seguridad
a largo plazo constituidos por un Irán armado con
misiles nucleares. ¿Cuáles serían las consecuencias
a través de la región? ¿Cómo reaccionarían los
Estados regionales? ¿Cuál sería el impacto de estas
reacciones en la estabilidad de la región? ¿Cómo
deben los Estados Unidos adaptar su postura y sus
fuerzas en la región?.
Irán
Estados Unidos y el tema nuclear
Detonaciones nucleares, o más probable, las
sospechas regionales acerca de Irán escondiendo una
bomba nuclear en su sótano tendrían la consecuencia,
a largo plazo, de acelerar los incentivos ya fuertes
por parte de los Estados regionales de seguir su
ejemplo.
Los
mayores Estados regionales -Arabia Saudita, Egipto
y Turquía- no querrán llegar a ser vulnerables a un
poder político coercitivo iraní derivado de una
ventaja en armas nucleares. Estos Estados querrán
crear sus propias fuerzas nucleares para disuadir
amenazas iraníes y garantizar su prestigio nacional,
regional e internacional. Más aún probablemente no
tendrían mucha confianza en un paraguas de seguridad
estadounidenses nuclear como alternativa a sus
propios elementos disuasivos nucleares. Riyadh, el
Cairo y Estambul se preocuparían que los Estados
Unidos vacilarán en ayudarles durante una crisis
futura con un Irán provisto de armas nucleares. Su
estrategia de seguridad seria equivalente a la de
Francia después de adquirir su force de frappe
nuclear durante la guerra fría en Europa.
Oriente Medio: política de armas nucleares
Arabia Saudita
se entablará en una amarga competencia política con
Irán para lograr el poder en el golfo Pérsico y
querrá tener una capacidad de armas nucleares para
seguir el ritmo. Las armas nucleares también
reforzarían el prestigio interno en contra de
extremistas islámicos que pretenden derribar a la
familia real y engrandecería la altura política del
país como el protectorado de los sunitas en contra
del renacimiento político regional de los chiítas
liderados por Irán.
Con
objeto de apoyar en la formación de su capacidad de
armas nucleares, Arabia Saudita posiblemente
acudiría a asociados de seguridad en Pakistán y
China. Los sauditas se procuraron misiles
balísticos de alcance intermedio durante la década
de los 80. Estos misiles han sido armados
anteriormente con las ojivas nucleares del arsenal
nuclear de China.
Los
sauditas y pakistaníes mantienen estrechos vínculos
antiguos, ya que por mucho tiempo han existido
sospechas de que los sauditas subvencionaban el
programa de armas nucleares de Pakistán.
Turquía,
asimismo, se inquietaría con un Irán con armas
nucleares y podría perseguir la obtención de sus
propias armas, Ankara, si tuviera una crisis con un
Irán nuclear, se sentiría temeroso de ser
abandonado por la OTAN y los Estados Unidos. Los
turcos tienen además una infraestructura civil de
energía nuclear y los medios tecnológicos para
usarla como la cobertura de un programa militar.
Por su
parte Irak, si se convierte en un Estado
estable, democrático y moderado, sus estrategas
militares estarían profundamente tentados de
resucitar las aspiraciones nucleares de Saddam
Hussein , si están enfrentados por un Irán con armas
nucleares.
Siria
también tiene exigentes necesidades de seguridad
para tener armas nucleares. Tanto aislado
regionalmente como vulnerable a la presión
internacional así como a la presión política
interna, el régimen sirio teme a las capacidades
convencionales y nucleares israelíes y podría
calcular que el logro de sus propias armas nucleares
disuadiría el empleo israelí de su poder
convencional y nuclear. Otra estrategia consistiría
en que Teherán transfiriera armas nucleares a
Damasco, como un medio para sujetar a Israel y
desviar la atención del mundo de Irán.
¿Guerra nuclear o estabilización en Medio Oriente?
¿Cómo
sería afectado Medio Oriente con gran número de
Estados con armas nucleares? Algunos expertos de
seguridad sostienen que la difusión de tales armas
en realidad produciría la estabilización en la
región. Sostienen que la disuasión nuclear es tanto
fácil de entender como poner en práctica: los
hombres de Estado se darían cuenta de que los costos
de combatir con armas nucleares resultarían
prohibitivos ya que eliminarían casi por completo
el riesgo de guerra entablada entre Estados
nucleares. La historia dice que aun no se ha
desencadenado ninguna guerra nuclear entre dos
Estados.
Durante
la guerra fría, Estados Unidos y la Unión Soviética
tenían 30 minutos desde el lanzamiento de sus
misiles balísticos intercontinentales hasta su
impacto. Esto constituía media hora de preciosa
oportunidad para determinar si las alertas de
lanzamiento eran verdaderas. En el caso de Medio
Oriente, existiría solo una brevedad de minutos de
alerta y los regímenes se sentirían más vulnerables
que aquellas dos grandes potencias.
En síntesis, en el
Medio Oriente una gran cantidad de países con
depósitos de armas nucleares -en un futuro no tan
lejano- se sentarán encima de un polvorín político
explosivo de incalculables consecuencias.
[1]
Secretario General de la
Asociación Sudamericana de Geopolítica
Presidente de la
Academia Uruguaya de Geopolítica
LA
ONDA®
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