La Argentina contradictoria
en tiempos de K
por Pablo Broder *

 

En un comentario anterior, (1) en relación con el inminente traspaso de mando del matrimonio gobernante en la Argentina, respecto  a uno de los postulados de la actual presidenta al inicio de su campaña electoral: ?Profundizar el cambio?, señalábamos  que en sí misma, tal promesa encerraba una posible contradicción. O se profundizaba el modelo o se lo modificaba, y agregábamos: ? ?luce como más probable que lo que se profundizará será el modelo K, impuesto por su marido, y que tantas dificultades, pese a los preconizados éxitos económicos, ha generado y podrá determinar para el país. ?.?

 

El aspecto contradictorio de las promesas electorales, lamentablemente para la Argentina, exhibió su  ratificación a poco de andar en su gestión  la flamante mandataria.

Así, uno de los ejes de su campaña, consistió en promover la gestación de un pacto social, que según sus encendidos discursos, habría de pavimentar el camino del progreso nacional en un marco de paz social.

Sin embargo, en los diarios de principios de enero de 2008 (2) se podía leer: ?Quedó congelado el proyecto de negociar un pacto social ?..Pese a las promesas de campaña presidencial, el Gobierno optó por el diálogo sectorial?.para promover la estabilidad de precios y mayores inversiones, lejos de sus propias promesas preelectorales y de las pretensiones de la dirigencia empresarial y sindical que imaginaban un único y gran pacto social. ???..En el lanzamiento de su campaña en 2007, Cristina dijo que quería "proponer un acuerdo: el diálogo social en la Argentina, en el cual tenemos una rica historia empresarios, trabajadores y la pata del Estado que redirecciona y garantiza las condiciones macroeconómicas de no endeudamiento, de superávit fiscal primario, de superávit comercial, de tipo de cambio competitivo, de reservas suficientes para evitar cualquier cimbronazo".

 

Lo señalado más arriba no significa que olvidemos que cuando se lanzó electoralmente la idea del pacto social, desde nuestras columnas planteamos nuestras objeciones y comentarios negativos al respecto, pero sirve para marcar una vez más una postura contradictoria.

 

El tema índices de precios por su parte, podría ser el paradigma de la contradicción oficial:

En todos los ámbitos privados no caben dudas que las cifras ofrecidas por el desmembrado y desjerarquizado INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) resultan la cara opuesta de la realidad en la materia.

 

Así, mientras a niveles oficiales se informaba que la inflación del año 2007  fue del 8,5% (3) los medios recogían que ? ?no parece haber muchas razones para festejar, ya que los datos volvieron a ser cuestionados por todos los analistas privados que sostienen que la inflación real fue por lo menos el doble de alta, con lo que 2007 habría cerrado con un alza de entre el 17 y el 18% anual.?. .?
A su vez
, según un relevamiento de precios de la Asociación de Defensa del Consumidor (Adelco),  la canasta básica subió un 30% en todo 2007.

Ratificando el descrédito de las estadísticas oficiales sobre inflación, también en los primeros días de enero podía leerse(4):?Los empresarios anticipan subas salariales de 20% ( convalidando una inflación pasada de similar orden):?..Según una encuesta que SEL Consultores realizó en diciembre  entre 128 empresas líderes que emplean en total a 184.000 personas dentro de convenios, los empresarios argentinos están dispuestos a otorgar, en promedio, subas salariales del 17% para este año. Pero cuando les preguntan en privado en cuánto creen que cerrará finalmente la negociación, la respuesta promedio es 19,2% y el pálpito más frecuente es 20%. ??
 

Las contradicciones no acaban en estos ámbitos:

En materia de combustibles los ejemplos sobran, y así a poco de iniciado el año 2008 , la noticia más destacada y sorpresiva de los matutinos(5), era:

?Prohibió el Gobierno la exportación de nafta y gasoil

?.para que las petroleras aseguren el abastecimiento interno; ordenan retrotraer los precios ?.el Gobierno decidió prohibir la exportación de combustibles líquidos y ordenó que los precios de las naftas y del gasoil se retrotrajeran al 31 de octubre. De esta manera, y por el tiempo que decida el Poder Ejecutivo, la venta del petróleo refinado al exterior no se podrá realizar, por lo cual el combustible se volcaría al mercado interno. Así, el Gobierno busca que las naftas y el gasoil, que mostraban notables subas en los surtidores en las últimas semanas, regresen a un valor que rondaría los dos pesos el litro para el caso de la nafta. ..?

No obstante, a los pocos días los matutinos proclamaban (6):

?Autorizan a tres petroleras a volver a exportar combustibles

El Gobierno dejó ayer sin efecto la suspensión de las exportaciones de combustibles líquidos para YPF, Petrobras y Esso ?? ?

La inversión

En numerosas oportunidades hemos señalado la imperiosidad que para el desarrollo sustentable de la Argentina, adquiría la inversión directa extranjera, como palanca para un crecimiento firme y una incorporación tecnológica que permita contar con los instrumentos para competir adecuadamente en un mundo cada vez más globalizado.

 

Pues bien, también los diarios argentinos recogían la siguiente información (7): ?Las firmas extranjeras invirtieron menos

 Pese a que subieron sus ganancias ?. al menos por el momento, ( período enero setiembre 2007) no se observa  un aumento en la inversión extranjera directa, sino todo lo contrario, según indican los últimos datos del balance de pagos. ?..
Los aportes directos de capital, la reinversión de utilidades o la compra de empresas por parte de inversores extranjeros llegaron a los US$ 3214 millones en los primeros nueve meses de 2007, un 26% menos que en el mismo período del año anterior. Si se toman los últimos 12 meses, la caída fue incluso mayor: alcanzó el 32%. ? ?
Este panorama desalentador respecto a la inversión extranjera, tiene obviamente su raíz en el escaso atractivo que la Argentina está desplegando frente a un mundo pletórico de ofrecimientos de capital para inversiones redituables. Y en tal sentido, siempre hemos señalado que una adecuada política exterior constituye uno de los instrumentos más adecuados para facilitar ese camino de seducción.

No obstante, también en los últimos días del año 2007 un artículo editorial publicado(8) por el diario The Washington Post con el título "El cuento del estafador" fue reproducido en la Argentina:
? Es bien sabido desde hace tiempo que las relaciones cercanas entre Venezuela y la Argentina no son el resultado de una mera afinidad ideológica?
 

Ahora está saliendo a la luz que los lazos personales de Chávez con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, podrían también haber estado estimulados con petrodólares.
?Según un fiscal norteamericano en Florida, el socialista revolucionario con estilo propio de Venezuela despachó un hombre con una valija a Buenos Aires el pasado mes de agosto, con US$ 800.000 para la campaña electoral de la Sra. Kirchner.

Cuando la policía descubrió el maletín lleno de dinero en efectivo, según lo dicho la semana pasada por el apoderado norteamericano Thomas Mulvihill, las autoridades venezolanas y argentinas conspiraron para cubrir el asunto y ofrecieron al intermediario US$ 2 millones para que no hablara.
??
La reacción de los Kirchner muestra que las esperanzas de cambio en la política exterior argentina probablemente fueron equivocadas. En lugar de distanciarse del escándalo, ambos se unieron a Chávez para hacer fuertes cargos contra las "sucias trampas" de la Casa Blanca y sobre un supuesto plan de la administración Bush para controlar la Argentina. ??
 

Mientras tanto, el propuesto embajador argentino designado ante los Estados Unidos, sigue aguardando un placet, cuya dilación es una clara señal del estado enrarecido en la relación entre ambos Estados.

 

Y en todo este clima, teñido por una campaña fuertemente agresiva contra el nuevo jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, llamado a convertirse en eje de la oposición al régimen K, los frentes de amenaza a la situación económico social argentina siguen vigentes: inflación creciente, desguarnecimiento en la inversión y en la infraestructura, restricciones energéticas, numerosas sospechas de corrupción, y como un claro ejemplo, la información proporcionada los últimos días en relación a que un gran porcentaje  de las compras estatales del último año fueron realizadas por la modalidad de ?Compra directa? omitiendo el proceso licitatorio.

Así va la Argentina K.

 

* Pablo Broder Economista. Su último libro: ?Mitos y realidades en la era K.? Ediciones Macchi. Buenos Aires. 2007. 

 

?A minutos del ¿cambio? de presidente en la Argentina?.  La Onda Digital Nº 368.

Referencias del Diario La Nación de Buenos Aires: (2) 15-1- 2008; (3) y (5) 8-1-2008; (4) 10-1-2008; (6) 16-1-2008; (7) 26-12-2007; (8) 27-12-2007.

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