¿Dónde está la pelotita?
por Félix Duarte

Cuando el presente receso de verano finalice, arribado ya el último corredor de la Vuelta Ciclista, este gobierno estaría cumpliendo sus tres primeros años, del período de cinco, que democráticamente le confió la ciudadanía. En esos tres primeros años está el tiempo usado en recorrer el terreno extraño, muchas de las veces inhóspito que recibió. Aprender a caminar en él, sortear los llamados “campos minados” y unos cuantos etcéteras más. Y cuando alguno reclamara no faltaron los que, sabios y sobradores exclamaban...”Y bueno... ¿quien no ha pagado derechos de piso en su vida? ¿levante la mano quien no sepan lo que es eso?”. No hubo manos arriba...

 

Sin olvidar la cerrada ofensiva, apoyada en una buena provisión  de palos para trancar ruedas, con diferentes medidas o calibre. Siempre había uno de estos palos, en el  momento preciso, sea en la postergación indefinida de los Organismos de Contralor, en trancar ligero o en llamar ministros a lo que fuera con tal de hacer de estar siempre en contra, sea en lo que sea o para lo que “guste mandar...” A pesar de todo eso, a pesar de una lista de problemas internos de la fuerza de gobierno, se pudieron hacer cosas bien, otras estuvieron muy bien y hubo algunas que fueron excelentes. Y nos plantamos el primer día del cuarto año. Este esperado 2008.

 

Infinidad de veces pudimos oír decir, hablando del futuro, que el 2008 iba a ser muy especial. Que sería el año de afirmar las realizaciones. De profundización en los cambios, que para ese entonces ya deberían haberse iniciado, una vez de haber ordenado la casa, lo que todos los sectores del FA daban por hecho, como también daban por tildado en el cronograma, como debiera ser el hecho de pisar tierra firme, al haberse completado ese tan conversado y difícil aprendizaje de gobernar. Todo eso y mucho más lo hemos oído, en todas las voces. Y en todos los referentes. Y como siempre pasa, lo esperado llega. ¿Cómo está lo político al empezar ese año?

 

Se observa que todos, sin excepción de pelo y color están largados a lo electoral. Cualquier legislador con cierto destaque mediático, forma grupo y ya anuncia giras por todo el país. Dos años antes de la elección el país se va volcar a las giras y los “programas”, porque buena parte de los tres y poco millones de habitantes del Uruguay van andar por cuchillas y llanos lanzados a la epopeya de consagrarse presidentes de la ínsula. El que es legislador ya habla de renunciar ahorita nomás, los que eran políticos de esos que llaman “históricos”, desempolvan prendas de batalla, para abocarse a la tarea de salvar al país.

 

Al decir que se observa a todos, es a todos. La oposición que hasta ahora no ha hecho otra cosa que complicar todo lo que pudo complicar al actual gobierno, está en la suya complicándolo más ahora. Porque cuando el Gobierno necesitaba mas de cierto escenario compatible con los cambios o las realizaciones que se han estado anunciando y ahora se encuentran que la oposición se lanza a una campaña, de esas planificadas y de largo aliento, campaña en la que siempre, a partir de ahora, va a haber un sector haciendo proselitismo a lo largo y ancho del Uruguay. ¿Puede el Gobierno ser espectador y nada más? No, como en la letra: “Lo obligan a salir”

La oposición siempre tuvo un objetivo. Volver al poder y desde él seguir ordeñando al país, como lo hizo desde hace casi dos siglos. ¿Qué otro norte puede tener esta oposición, después de lo ha mostrado en estos primeros dos años. Nunca supieron aceptar el papel que les confirió la gente a través de las urnas años y sin importarles para nada la gente, solo pretender recuperar lo perdido. Para el Frente, la campaña macro, crea un panorama grave. Es un desgaste y el FA debería contar con mucha cohesión interna para enfrentar el desgaste ineludible y mantener la credibilidad, para poder aspirar a ese imprescindible próximo período.

 

¿Qué vemos abriendo rendijas hacia adentro del FA? Panorama para nada halagador, que pareciera estar en la mente de Discépolo. No hay día que un referente de primer nivel se oponga o critique a otro. Están obsesionados con Tabaré y la reelección, cuando él dijo que no. ¿No tiene derecho a decirlo? Pero un senador levanta un proyecto de  Reforma en que esta la reelección y claro, todos muy contentos y pensarán: “Ahora no se negará” y lo gracioso es que el compañero senador va a la prensa a decirles: “miren lo que tengo”. Pero en el Frente no se discutió y Tabaré debió salir a decir otra vez “NO”. Eso es de Ripley.

 

Cuando ocurren todas estas cosas, que son bastante graves, porque ahora viene un tiempo decisivo para afirmar la pretensión de que el Frente se quede en el Gobierno. Lo que resulta imprescindible. Y si eso es lo imprescindibles por razones que no es lugar de explicar, ¿Por qué no esta todo el FA, como un solo hombre volcado a ese objetivo? ¿Por qué se suma una y otra vez la cosita personal? ¿Por qué la rivalidad de grupos no se guarda para después que se afirmó el segundo período de gobierno? Hay un tiempo que no puede desconocerse. Y un objetivo. Y si nos descuidamos... podríamos estar cortejando al diablo... que nunca duerme...

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