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Kosovo,
una incógnita interminable en el
tablero geopolítico
mundial
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis
El
conflicto de Kosovo permite redibujar los grandes
objetivos de la Unión Europea y los Estados Unidos,
en pos del establecimiento de un gobierno mundial.
La desaparición del Pacto de Varsovia dio lugar a
diseñar un nuevo mapa geopolítico. Coincidiendo
con el profesor Augusto Zamora, Kosovo es lo
táctico. El control de Asia y Europa Central es lo
estratégico. En Kosovo se juega el nuevo orden
mundial siglo XXI: el Estado Mundial dirigido por
el Club Bilderberg.
El pasado domingo 17
de febrero, el pueblo kosovare declaró, en forma
unilateral, su independencia que prevista para la
semana anterior. La primera reacción favorable del
acontecimiento partió del ministro francés de
Exteriores -Bernard Kouchner- ex - administrador
de Kosovo, quien consideró que lo sucedido el 17 en
Pristina es el comienzo del acceso de los kosovares
a la existencia independiente, en tanto para los
serbios, sobre todo los jóvenes, es el comienzo de
una venida hacia la Unión Europea..
Ya he, comentando lo
discutido y resuelto en la Cumbre G-7 realizada en
Helligendamn (Alemania) respecto a una paz
definitiva en la península balcánica, expresamos que
los siete líderes más importantes del mundo -junto
con Rusia- no habían llegado a limar las serias
concepciones existentes respecto al futuro de la
república serbia y su inminente proclamación de
independencia, expresando -a nuestro juicio- que
la postergación de un acuerdo definitivo entre
Estados Unidos-Europa con Rusia-Serbia, podría
reabrir la estabilidad de toda la región balcánica.
Razón tiene el
mendocino Enrique Dussel al considerar que desde
el derrumbe de la Unión Soviética, la humanidad como
un todo, vive una experiencia geopolítica de la que
los filósofos, políticos y analistas, parecieran no
haber comprendido su importancia estratégica,
teórica, ética. Samuel Huntington pretende hacer
creer que se trata de un choque de civilizaciones,
en tanto, Henry Kissingger enseña en su Universidad
de Nueva York que la geopolítica no se inspira en
buenas intenciones, sino en la defensa de los
propios intereses
Kosovo: un diálogo
interminable
Kosovo, con sus casi
dos millones de habitantes, siempre ha
representado uno de los problemas más serios tanto
para Serbia -que sigue considerándola provincia
suya- como para la Comunidad Europea (caso de
España) que enfrenta movimientos regionales en pro
de autonomía. Kosovo es la última pieza que quedaba
por encajar en el rompecabezas de la antigua
Yugoslavia. Pero, analizar la situación y futuro
de los Balcanes es esperar lo inesperado.
Serbia, Montenegro,
Croacia, Bosnia-Herzegovinza, Macedonia y Eslovenia,
ya lograron resolver el desmembramiento de la
antigua Yugoslavia. Kosovo , por el contrario, al
no ser una república yugoslava de pleno derecho sino
una provincia autónoma de Serbia, la que fue
abolida por el dictador serbio Slobodan Milosevic en
1989, llevó a vivir a los albano-kosovares el
temor que fueran víctimas de una limpieza étnica. Es
en 1997, la situación tuvo un giro importante con la
caída del gobierno al tiempo que las autoridades de
Albania lograban comprar armas que traspasaron al
reciente conformado Ejército de Liberación de Kosovo
(ELK). Dos años después, la OTAN intervino con una
serie de bombardeos que duraron 78 días, logrando
que las fuerzas serbias abandonaran Kosovo.
La Resolución 1244 de
la ONU
Tal actitud bélica
llevó el tema al Consejo de Seguridad de la ONU,
donde luego de un extenso debate aprobó la
Resolución 1244, por la cual se estableció una
Misión de Administración Provisional de las Naciones
Unidas en Kosovo (UNMIK), especificando la citada
resolución que dicho territorio era una parte de la
entonces República Federativa de Yugoslavia, de
quien Serbia constituye el Estado sucesor
actualmente. Indicó además que en momento del la
acuerdo final, éste debería tener plenamente en
cuenta los acuerdos de Rambouillet de 1999
-rechazados por Serbia- que indicaba que la
solución definitiva debería contar con la voluntad
de los pueblos serbio y albano-kosovar.
Al igual que Serbia,
Rusia califica de ilegal la actuación de una
misión civil de la Unión Europea en Kosovo, ya que
según criterio de Moscú ella debería haber contado
con el beneplácito tanto de Belgrado como de
Prístina; además de ir en contra de la Resolución
1244 que aun no fuera aplicada y que la mencionada
misión europea no estaba legalmente capacitada para
administrar ignorando por demás, las normas
internacionales de regulación de conflictos.
Para Rusia la
cuestión nunca ha girado en torno a Kosovo en sí,
sino en torno a Rusia y la exigencia de recuperar el
respeto que perdió tras el desmembramiento de la
Unión Soviética.(Tim Judah).
Para Estados Unidos,
la ocupación de Kosovo por parte de la OTAN responde
a su geopolítica en Cercano Oriente. Creada de
CERO en junio de 1999 levantó una las mayores
bases militares : Camp Bondsteel, que alberga a
casi 7.000 soldados estadounidenses . Esta base,
conocida como la gran dama integra una red de
bases militares situadas a ambos lados de la
frontera entre Kosovo y Macedonia. (véase:
www.wsws.or(articles).
Luego de nueve años y
dos guerras locales , la cuestión de Kosovo volvió a
surgir.
¿Se abrirá la caja de
Pandora en Medio Oriente?
Un tema de relevancia
gira en si la independencia de Kosovo puede abrir
una serie de interrogantes referidas a los efectos
en cadena que podrían producirse en territorios
próximos, como sería del caso citar: la República de
Srpraska con población mayoritaria serbia que podría
decidirse a formar parte de Bosnia-Herzegovina;
Macedonia fronteriza a Albania, Kosovo, Grecia y
Bulgaria, podría verse en algunos aspectos afectada
; Voivodina, Transilvana, sur de Eslovaquia (estas
dos últimas regiones con población húngara
mayoritaria, podrían manifestar abiertamente su
inquietud secesionista.( (F.Martínez Laínez). Desde
París, el gobierno argumenta que Kosovo es un caso
único en respuesta a los temores de otras
capitales de que creen que pueda producirse un
efecto bola de nieve.Nicolás Sarkozy reiteró en su
reciente visita a Rumania que la independencia de
Kosovo era inevitable.
El tema es muy
importante pues los Balcanes constituyen, desde la
más remota historia, escenario de invasiones desde
los tiempos antes de Cristo, pues se presenta
geográficamente como la puerta entrada de Eurasia.
Conquista territoriales se fueron sucediendo: el
imperio romano; pueblos eslavos en el siglo VI
(destacándose los serbios) y los búlgaros en
Macedonia; siglos XI al XIII las ocho cruzadas; el
imperio turco desalojado definitivamente en 1389
luego de las Primera y Segunda Guerra Balcánica ; el
expansionismo inglés y francés en Asia Menor; la
expansión del lebensraum alemán; hoy -y muy
cruelmente- EL PETRÓLEO DEL MAR CASPIO con la
incontrolada ambición imperial de Estados Unidos
en defensa de sus intereses estratégicos ,al decir
de Kissinger, todo inspirado en los planes del Club
Bilderberg
Un proyecto
geopolítico de
interés para Estados
Unidos y Europa
Para muchos
observadores internacionales es aún muy difícil y
apresurado imaginar un Kosovo independientes viable,
sin la protección económica de Naciones Unidas y
militarmente de las fuerzas de la OTAN.
Es el país más pobre
del continente europeo, cuyos 2.000.000 de
habitantes viven dependientes de la ayuda
extranjera. El desempleo -según recientes cifras-
supera el 50% en el conjunto del territorio y
muchos de los trabajos estás vinculados a algunas
organizaciones internacionales enviadas durante el
conflicto.
El gran problema,
generalizado en todos los continentes y aun no
resuelto en dos siglos de liberalismo y
nacionalismo, es como se define una Nación y quién
tiene derecho a constituirse en Estado. Ha quedado
demostrado en muchos casos que se ha cometido un
grave error en cambiar fronteras, en separatismos,
en exageradas autonomías. Los 14 Puntos de Woodrow
Wilson en Versalles (1919) dejaron secuencia que se
concretaron en décadas posteriores. Los países
balcánicos fueron un ejemplo, hasta que el
Mariscal Tito los reunió en la República
Federativa de Yugoslavia..
El 26 de enero de
2007, Martti Ahtisaari, fue designado por Naciones
Unidas para analizar y presentar una solución al
problema Kosovo. El término independencia no
aparece en el voluminoso estudio que fue aceptado
por el grupo de los 6 (Alemania, Francia, Reino
Unido, Estados Unidos, Italia). Rusia respetando
su tradicional amistad con Serbia- lo recibió con
frialdad.
Ahtisaari destacó un
punto que considera de vital importancia: el
establecimiento de una presencia internacional que
garantice la seguridad y conceda autonomía a la
minoría serbia (alrededor de 100.000 personas; 5% de
la población de Kosovo) que tiene su asiento
principal en la ciudad norteña de Mitrovica. El
objetivo es proteger el inmenso legado histórico y
cultural serbio en Kosovo, reconociendo que éste
territorio fue la cuna de la nación serbia: la
tierra del mirlo.
Como contrapartida se
concedería a Kosovo a diseñar su bandera propia, su
himno sus símbolos nacionales; capacidad de firmar
acuerdos internacionales y solicitar ingreso a
organismos mundiales. Estas concesiones que no
hablan de independencia ni soberanía ni asigna
fronteras propias- no traspasarían la Resolución
1244 del Consejo de Seguridad de la ONU.
En vísperas de la
reunión de ministros de Exteriores de la Unión
Europea -en la que se tratará el tema del
reconocimiento de la independencia de Kosovo,
Kouchner reconoció que no es seguro que la Unión
tenga una actitud unitaria, señalando que por e
lmoment (febrero/08) Francia no ha reconocido nada.
¿Esta novedosa, como
imaginativa fórmula, resolverá el problema
geopolítico de los albano-kosovares? ¿Traerá la paz
definitiva en la discutida región?
Articulo. LA
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