El Frente Amplio
y sus realidades
por Félix Duarte

No hace muchos días, el compañero presidente Tabaré, en ocasión de mover las piezas  en el tablero ministerial, dijo a los secretarios de Estado que cada ministerio debía salir a informar de la gestión poniendo énfasis en lo que se ha hecho. Y por ahí escuchamos a Don Mariano, dando cuenta que miles se beneficiaron en el tema de la vivienda y el compañero Bonomi, tirando números a diestra y siniestra –es un decir– explica que casi un 100 por ciento de conflictos en el trabajo, se habían solucionado o evitado, por la intervención directa de su Ministerio.

 

Eso lo habló Tabaré, mientras en el rancho de Suarez, rodeados de frondosa fronda y valga la redundancia, degustaban  tallarines, con refrescos y postre de crema de naranja. “Mira’vo Pelo, lastraron mismito que nosotro...” diría el Pulga y esto no es falta de respecto a la autoridad sino apoyo a la proletaria ingesta, que además fue divulgada con prestos bandos a toda la ínsula, no ya por los pregones y a viva voz por las calles, sino a través de los medios de la era digital. Y ojo, no decimos que todo eso haya estado mal. No señor, que esperanza...

 

Tampoco decimos que esté mal o errada la abundante difusión de índices, de  variables y  porcentajes, de meses o años anteriores, con lo que subió y es bueno que suba, con lo que bajo y también importa que baje. No negamos veracidad, ni aportamos dudas a que tales datos sean tal cual se dicen y además somos ignorantes en esas materias y al Power Point lo usamos en cosas más prosaicas o nuestros nietos en vistosos deberes escolares. No nos quedamos en tiempos donde el boleto subía un  vintén, ni negamos el real valor de esas técnicas.

 

Lo que con modesta humildad decimos, es que a veces es bueno apartar el follaje,como hizo aquel caminante ante las cañas tacuara –a las que le ladraba el perrito– en el cuento de Quiroga, y asi hallar al muerto. En nuestro caso y en este presente lo hacemos buscando una realidad, que muchas veces no se puede ver desde oficinas con legión de técnicos operando modernos equipos informáticos o de los despachos de ministerios y gobierno. El aire acondicionado, aísla ruidos que produce gente que rasca duro en la vida. Que sigue estando. Observa y espera.

 

Esta es una sociedad fracturada y no es cuestión de según como se mire. Es cosa de simple realidad. El Dr. Jorge Bruni, segundo jerarca en el MTSS, no hace mucho puso en palabras oficiales lo sabido: como está la seguridad social, solo podrá jubilarse un 17% de los trabajadores. El desempleo bajó. Lo corrobora el Instituto Cuesta Duarte, pero aclara que es con salarios de “baja calidad” y la parte “en negro” sigue tal cual. Ni Mandrake mantiene una familia con tres, cuatro o cinco mil pesos al mes, que son los valores en que se sitúa la oferta, por lo general.

 

Que muchos miles de trabajadores o jubilados no paguen IRPF, no es por la justicia del sistema. Es por percibir  cifras deprimidas a nivel de miseria. Solo el 17% se podrá jubilar, pero el 100 % paga IVA si compra algo y con eso se financia la mitad del presupuesto del BPS, que eso es su déficit, mientras desde el gobierno se reconoce que hay una evasión que ronda el 40 %. Seguridad social quebrada y de difícil levante. Este es el país más envejecido del continente, mientras cada año se vacía de jóvenes, el equivalente a una ciudad de 20 mil uruguayos que emigran.

 

No vamos a preguntar porque no se han solucionado estos problemas. Ni vamos a hacer como la oposición, que pone el grito en el cielo porque el gobierno, por ejemplo, no erradicó la miseria, cuando son ellos los que en casi dos siglos crearon las condiciones para afirmar la realidad que este gobierno recibió. Ni una cosa ni la otra. No agregaremos más ejemplos de la fractura social, que son muchos y que no están solo en el carrito del hurgador o en ese gurí que duerme en la calle, puntas de iceberg que agobian a un país empobrecido. No a un país pobre, que es otra cosa.

 

Nadie pide soluciones en dos o tres años. De repente en 10 o 15 y por eso este gobierno debe seguir. Eso es vital. El punto es que este gobierno tiene problemas internos y se halla ante un tiempo electoral, mientras además debe gobernar. Vaya lío. Y comete el error, nos parece, de informar haciendo propaganda, pecado en el que insiste hace tiempo.  No solucionó ningún problema grande. Cosa lógica. ¿En que tiempo? Se han mejorado muchas cosas, no han sido solucionadas pues no hubo tiempo. No usemos variables y estadísticas como los muchachos de antes.

 

La gente no para la olla ni compra remedios con anuncios. El nivel del salario en el país esta deprimido. Es menos que antes del 2002. Cuando tanto hablamos de las inversiones del exterior, ¿No estará en la manga aquello que antes tanto criticamos de las “ventajas comparativas” de las que una era el salario? El país esta en la cruz de los caminos de la Historia. Consolidar el rumbo que el pueblo hizo posible. Para eso, para acomodar las maletas y le quedan apenas dos años. Es un tiempo que se va rápido. Y se puede perder. La vida no se juega en la interna. Si en la cancha.

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