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Informe advierte sobre caída de exportaciones
sudamericanas a EEUU
Poor Mark
Weisbrot, John Schmitt y Luis Sandoval
Un informe del Center for
Economic and Policy Research, muestra la importante
caída que los principales socios comerciales de
Estados Unidos en el hemisferio occidental sufrirán
en sus exportaciones y PIB a medida que la economía
estadounidense se desacelera. Los países que
dependen menos del mercado estadounidense sentirán
un impacto relativamente menor.
El informe presenta dos
escenarios con las proyecciones sobre la posible
caída en las exportaciones que los países del
hemisferio occidental podrían experimentar en el
futuro.
Informe completo
Las
importaciones están estrechamente vinculadas al
crecimiento económico. Cuando la economía crece
rápidamente, compramos más de todo, incluyendo
bienes y servicios importados del exterior. En años
recientes, la demanda de importaciones creada por
una economía estadounidense en rápido crecimiento ha
resultado en un importante impulso para el
crecimiento económico de muchos socios comerciales
de Estados Unidos. Entre 1994 y 2007, por ejemplo,
mientras el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados
Unidos creció por US$6,8 billones, las importaciones
estadounidenses crecieron por más de US$1,5 billones
(en dólares de Estados Unidos).
Sin embargo, este vínculo
también funciona a la inversa. Si los países que
exportan sus productos a Estados Unidos se
benefician del rápido crecimiento de la economía
estadounidense, estos mismos países están sujetos a
sufrir los daños durante un periodo de crecimiento
lento o de una recesión. Una economía
estadounidense que crece a un ritmo más lento, o que
se contrae, implica una menor demanda para las
exportaciones de los socios comerciales de Estados
Unidos. Esto puede conducir, sucesivamente, a que
dichos socios comerciales experimenten una
desaceleración en su propio crecimiento económico o
hasta una recesión.
En este informe se examina el
probable impacto que tendrá una desaceleración en el
ritmo de crecimiento económico de Estados Unidos,
como resultado de la próxima (o actual) recesión y
en combinación con un inevitable ajuste a largo
plazo en el déficit comercial, sobre las economías
de los socios comerciales de este país en el
hemisferio occidental. La desaceleración de la
economía estadounidense probablemente estará
asociada a una reducción del déficit comercial de
Estados Unidos hasta cerca de un nivel que pueda ser
sostenible a largo plazo, lo que entre otras cosas,
resultará en una contracción de las importaciones
estadounidenses. Es claro que el déficit comercial
en años recientes, el cual llegó a su punto máximo
de
5,8 por ciento del PIB en 2006,
no es sostenible a largo plazo, y la recesión que se
avecina probablemente acelerará el inevitable
proceso de ajuste.
Un déficit de esta magnitud ha
conducido al rápido crecimiento en el endeudamiento
externo neto de Estados Unidos. Este endeudamiento
neto llegó a ser de unos US$2,6 billones, o 19,7 por
ciento del PIB,
a finales de 2006. El déficit
comercial de 2007 aumentará esta cifra
considerablemente. Niveles persistentes de déficit
comercial de esta magnitud podrían conducir a que se
dé una explosión en la relación deuda externa /
PIB. A medida que esta relación comience a alcanzar
altos niveles, los inversionistas probablemente
demandarán una prima sobre las tasas de interés para
invertir en Estados Unidos y así protegerse de una
depreciación del dólar. De esta manera, tasas de
interés más altas
aumentarían el déficit en
cuenta corriente, lo que sucesivamente causaría un
crecimiento aún más acelerado de la deuda y lo que
conduciría, a su vez, a primas aún más altas sobre
las tasas de interés.
La deuda externa de Estados
Unidos
Como era de esperarse, un
persistente déficit comercial ha resultado en un
marcado incremento en el endeudamiento externo neto
de Estados Unidos, como porcentaje del PIB, hasta el
año 2001. Sin embargo, entre 2001 y 2006, el
endeudamiento externo neto de Estados Unidos, como
porcentaje del PIB, se incrementó de manera muy
moderada, a pesar de grandes y crecientes niveles de
déficit comercial y en cuenta corriente. Los
estables niveles de
endeudamiento externo neto
reflejan principalmente cambios en la valoración de
activos estadounidenses en manos de extranjeros en
relación a los activos extranjeros en manos de
residentes estadounidenses.
Una marcada disminución en el
valor del dólar desde marzo de 2002 (con una caída
cercana al 25 por ciento en términos reales frente a
una cesta de monedas ponderada según el comercio
exterior, y aún más frente a las monedas de los
países en donde se encuentra la mayor parte de las
inversiones estadounidenses) ha causado el
considerable aumento en el valor, en dólares, de
activos estadounidenses en el exterior, de los
cuales, una gran parte se encuentra en valores (equities)
denominados en moneda extranjera. Al mismo tiempo,
los extranjeros poseen una mayor proporción de sus
inversiones en Estados Unidos en bonos y activos
denominados en dólares.
Además, los retornos sobre los
activos extranjeros son mayores a los retornos sobre
los activos estadounidenses. Sin embargo, por varias
razonas, no se puede esperar que las tendencias que
han prevenido el crecimiento en el endeudamiento
externo neto de Estados Unidos al compás de los
niveles de déficit en cuenta corriente del país
durante los últimos cinco años, tengan este
mismo impacto en el futuro.
Es de suponer que el déficit
comercial se contraerá hasta un nivel sostenible
antes que Estados Unidos comience a acercarse a esta
espiral entre deuda y tasas de interés. Los
cálculos en este informe asumen que el ajuste
comercial, el cual podría haberse iniciado ya,
ocurre para el año 2010. En un escenario de ajuste
bajo, asumimos que el déficit comercial cae de 5,2
por ciento del PIB en 2007 hasta un 3,0 por ciento
del PIB en 2010. Un déficit comercial de este
tamaño significaría que la relación deuda / PIB aún
se mantendría en ascenso, pero a un ritmo mucho más
lento del que se ha registrado en años recientes.
En un escenario de ajuste alto, asumimos que el
déficit comercial se reduce hasta un 1,0 por ciento
del PIB para el año 2010. Dependiendo de los
retornos relativos de las inversiones
estadounidenses en el exterior y de las inversiones
extranjeras en Estados Unidos, este déficit
comercial podría aún estar vinculado a un aumento en
la relación deuda externa / PIB. Sin embargo, el
ritmo de este incremento ciertamente sería bajo
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