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La patria vieja:
abuelos al poder
por Félix Duarte
El
Uruguay es un país de viejos.
Frase que integra letras de exitosos conjuntos
musicales juveniles caso de uno con nombre referido
al gusto y que podría ser un muy logrado subtítulo,
para una nota, de algun enviado extranjero llegado
para explicar aspectos y detalles de este país. La
frase entronca con realidades del Uruguay, pero le
cabe a un mundo preocupado por el tema, donde los
adultos mayores desacomodan proyecciones y
estadísticas, en estos tiempos modernos donde el
arrollador avance de las tecnologías desplaza al ser
humano.
Si
a media tarde nos sentamos en un banco en 18 de
Julio, ahí vemos pasar el desfile y ahí están, como
las Puertas de Alcalá. Si leemos o vemos noticias
los vemos, valga la redundancia. No hace mucho, en
eso de buscar presidente para el Frente Amplio,
estaba en danza un magnífico candidato. No se
definió el tema en un recordado y caótico Congreso,
pero se acerca el momento para laudar y que salga
humo blanco, pero es seguro o casi que el
candidato en cuestión no tendrá suerte ya que tiene
dos defectos. Es joven y es mujer. Cuentas de un
largo collar.
Los
viejos, en los últimos tramos de sus existencias,
precisan apoyos. Muchas son las razones obvias
algunas que no es del caso explicar. En su avance,
nuestra civilización creó la seguridad social y en
una justa apreciación para definir eso nuevo, se
dijo que la generación que trabaja hoy, asume el
costo de mantener a la generación que lo hizo antes.
Y a eso se le llamó solidaridad intergeneracional.
En este Uruguay, muy a menudo oímos o leemos sobre
ese solidario transcurrir de la existencia humana,
en su andar hacia la culminación del viaje.
Como un siglo atrás en el Uruguay fue, entre algún
otro, Don José Batlle y Ordoñez que impulsó con
fuerza esa idea de solidaridad que avanzaba por el
mundo. La Historia, que es bueno a veces manejarla
sin fijarnos en colores políticos preferidos, nos
habla de de un Instituto que hoy se conoce como el
Banco de Previsión Social (BPS) donde se encuentran
contenidos la mayor parte de nuestros jubilados y
pensionistas. Unas 700 mil pasividades servidas por
mes. Y es notorio que el BPS está jaqueado por la
realidad. Se dice que el sistema esta quebrado.
La
causa está en la población en edad avanzada, que
cada vez son más siendo menos los que aportan, lo
que torna inviable lo intergeneracional, requiriendo
un apoyo fuerte del Estado léase contribuyentes a
través del IVA que se ubica entre el 40 y el 50 por
ciento del presupuesto del BPS. Eso sería su
déficit. Eso hace que cuando se jubilan los
uruguayos, una gran parte percibe cifras deprimidas,
que si la persona no cuenta con ciertos apoyos
familiares, la indigencia ronda en el futuro del o
de la ciudadana que pasa a integrar la población
pasiva.
Ese
grupo grande de personas con pasividades deprimidas,
es el que no paga ese IRPF que hoy está en danza en
el comentario público. Ese apoyo al BPS a través del
IVA, lo hacemos todos, incluso los que nunca podrán
jubilarse. El Dr. Jorge Bruni, segunda jerarquía en
el MTSS, al inaugurar el Encuentro sobre la
Seguridad Social aún en proceso dijo que si el
actual sistema no es reformado, en el futuro
solamente se podrá jubilar entre el 15 o el 17 por
ciento de los uruguayos que hoy trabajan. Lo dice
alguien que conoce mucho eso. Y es parte del
Gobierno.
Después están grupos que por varios caminos han
logrado jubilaciones que no son las deprimidas. Son
los que están en este ojo del huracán del IRPF.
¿Ejemplos? Algunos han tenido salarios decorosos,
aportaron 40 o 45 años, las reservas fueron bien
administradas y tienen jubilaciones decorosas. En
muchos casos grupos de poder lograron consagrar
leyes especiales y cobran jubilaciones decorosas
aunque sin el basamento del aporte que las
justifique. Caso de una Caja que trató el Ñato
Huidobro hace poco. De ella un titular del viernes 4
dice por cada peso que entra salen cinco. Son
jubilaciones sin tope y cobran aguinaldos como en
actividad. ¿Quién paga la diferencia entre uno y
cinco? Juan, Maria y usted que lee, cuando en la
boleta de compra ve IVA x pesos. Asi son las cosas
y los ejemplos abundan.
El amiguismo político sembró de
jubilaciones muy gordas sin ninguna base
financiera que las justificara. Todos recordarán
aquellas épocas de las famosas tarjetas de pronto
despacho que se diligenciaban en el directorio de
lo que hoy es el BPS. Salían jubilaciones sin tener
ningún aporte, a veces en base a testigos truchos,
etc. etc. Los que hoy soplan este asunto del IRPF,
resultan ser los mismos que acreditan
responsabilidad directa de todo ese manejo corrupto
de muchas décadas, que instaló la desfinanciación en
un sistema que está en ruinas.
¿Cuál es la base de todo este cambalache del IRPF?
Un operativo político de la derecha. Asoma y estalla
justo cuando la campaña electoral lamentablemente
ya se ha instalado. El tema heredado de la seguridad
social, este Gobierno no ha podido solucionarlo. Ni
en sueños lo podrá solucionar en este período. El
operativo político electoral de la derecha no esta
solo en las demandas de los abogados. ¿No se han
puesto a pensar que los que demandan también son
parte? A mirar bien los pasos que se dan. ¿Tal vez
recordar aquella historia del aprendiz de brujo...?
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