Vigencia del pensamiento de Pierre Bourdieu
“Contra la política
de despolitización”
por Bernardo Quagliotti de Bellis

Pierre  Bourdieu (1930-2002) fue considerado el intelectual más influyente  de  Francia  durante  el siglo XX.   Desde  “La Maison  des sciences de l´homme (Nº 54 de Boulevard Raspail, París), uno de los grandes laboratorios humanísticos de la vieja Europa, a través de toda su extensa obra, opinó severamente contra la economía de libre mercado o las leyes que restringen la inmigración, y sus opiniones siempre

fueron  noticia en  toda  Francia”.

 

“Hay que restaurar la política, es decir, la acción y el pensamiento”, manifestó este gran sociólogo  francés, considerado como  el pensador   más influyente  en Francia en la segunda mitad  del siglo XX,  pues  desde 1955 había apostado claramente por el compromiso de unir teoría  con práctica.. Su extensa obra y su participación en clases universitarias y en importantes debates se centró en renovar los estudios de la sociología, a la vez que se ocupaba del arte, la literatura, de las conductas sociales, siendo en los últimos años de su vida un crítico feroz de los medios y las políticas neoliberales.

 

Restaurar la política

En su último ensayo: “Contra la política de despolitización”, sostuvo que se hace imprescindible restaurar la política, “es decir, la acción y el pensamiento políticos y encontrar un punto justo de aplicación que se sitúe más allá de las fronteras del Estado nación, porque sus medios específicos ya no se pueden reducir a las luchas políticas y sindicales en el marco de los Estados nacionales”.

 

Para Bourdieu era importante agrupar sin unificar, pues consideraba que  los movimientos sociales, más allá de las diversas razones que les dieron origen  les  marcaran   objetivos, en el fondo  todos tienen rasgos comunes  dado que  ellos  provienen -generalmente-  del rechazo de las formas tradicionales de la movilización política.

 

Este reconocido e influyente pensador no podía concebir un movimiento social europeo sin la participación de un sindicalismo renovado, que pudiera vencer los obstáculos externos e internos a favor de su reforzamiento y, fundamentalmente, a su unificación a escala europea, pues   -a su criterio-  la política neoliberal contribuye al debilitamiento de los sindicatos. Y sostenía: “Solo un movimiento social europeo fuerte de todas las fuerzas acumuladas dentro de las diversas organizaciones de  los diferentes países y de los instrumentos de información crítica elaborados en común, será capaz de resistir las fuerzas tanto económicas como intelectuales de las grandes empresas internacionales y su armada de consultantes, expertos y juristas reunidos en sus consejos en lobbying”.

 

“ Espacio social y campo de poder”

Comenta Pepe Rivas  en su publicación Ajoblanco (España)-  que Bourdieu  en su dilatada carrera como antropólogo, etnólogo y sociólogo, aportó varios instrumentos para avanzar en la comprensión de los mecanismos ocultos que mueven nuestra sociedad, introduciendo en el vocabulario de la sociología la noción de “espacio social” y de “campo de poder”. Términos éstos  que Bourdieu explica: “La noción de espacio social resuelve el problema de la existencia o no de las clases sociales que divide desde los inicios a los sociólogos. Se puede negar su existencia sin negar lo esencial, que son las diferencias sociales que existen en la sociedad a causa de la distribución desigual de bienes y capitales., lo que genera antagonismos  individuales y, a veces, enfrentamientos colectivos. Las clases sociales sólo existen en estado virtual y la sociología no ha de construir clases, sino espacios sociales, en primer lugar para romper con la tendencia de pensar el mundo social de una forma sustancialita, que es la del sentido común, y la razón”.

 

La noción “campo de poder” está relacionada a un sistema de relaciones.  Bourdieu recuerda que en el siglo XIX en Francia, hubo una lucha entre los artistas y los burgueses, aunque dichas luchas fueron virtuales. El tema era que muchos artistas eran hijos de burgueses en ruptura con la burguesía. Cita dos ejemplos: “Cézanne era hijo de banqueros; Manet, de un alto funcionario. En esa lucha lo que estaba en juego era la dominación sobre el mundo social  y sobre los instrumentos legítimos de dominacióin”. En cada campo donde se actúa siempre hay un desafío escondido: “jugar o estar fuera de juego” (Bourdieu).

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Temas que mantienen actualidad

Vivimos en un siglo que se viene caracterizando como el del  “gran caos”,  un siglo que se va caracterizando por el  “debilitamiento de importantes valores”, que profundiza  preocupantes “vacíos intelectuales”; un siglo donde momentáneamente triunfa la frivolidad; donde aun existen  sectores de la sociedad mundial   que se mueven entre los extremos de la perplejidad.

 

Respecto al desorden que reina en nuestra época, afirma el filósofo francés Michel Conche que el desorden absoluto actual   obliga ver al mundo, al menos desde el punto de vista filosófico,  sin unidad ni sentido, y menos de  orden verdadero; incluso como  si no fuese   un mundo, sino más bien como un conjunto disparatado

 

Del imperio del orden al imperio del azar. Vale la interrogante: ¿quién será el nuevo Descartes que con el hilo de una nueva racionalidad reconstruya el sentido del mundo?

 

El aporte de Bourdieu a la sociología es ante todo una “manera nueva de ver el mundo social, acordándole una función importante a las estructuras simbólicas: la educación, la cultura, la literatura, el arte”.(Louis Pinto);  que alcanza a  los medios de comunicación y la política, áreas en que el pensador francés concentró su investigación hacia el final de su vida.

 

En el terreno de la comunicación, Bourdieu - ex profesor del Collage de France, fue polémico al aparecer su libro “Sobre la televisión”. A su juicio,  la  televisión como se presenta actualmente, aporta al debilitamiento de la cultura. Basta ver en Uruguay la “importación” de algunos  programas televisivos de Argentina, de México e incluso de Estados Unidos. (¡)

 

“Esta temible alianza (prensa escrita y televisiva),  hace que los valores específicos, del arte por el arte por así enmarcarlo, estén cada vez más amenazados.” -expresó.  En el  análisis crítico  considera  -a su vez-   que los medios de prensa están en muy pocas manos y se pregunta,  ¿en un proceso de concentración, ¿pero hacia dónde?. Situación que ha llevado que el verdadero periodismo haya muerto, porque en vez de buscar la realidad, analizándola seriamente,  la ve a través de los gabinetes de comunicación, de los partidos políticos, de las instituciones o de las marcas comerciales. Es que los medios de  prensa  -en general-  ya no viven de la venta de ejemplares, sino que subsisten  de la publicidad, por lo cual se ha desfigurado  el perfil del  periodismo del ayer.

 

Carlos Mígueles, desde España coincide con la postura de Bourdieu al expresar: Los medios de comunicación se están convirtiendo en correas de transmisión de los gabinetes de imagen y de comunicación de los partidos políticos, de  grupos empresariales de gran envergadura y de los “thin tanks” que se proponen  influir en política nacional y política exterior.” (en La ONDA digital Nº 383). 

 

Los  grandes maestros en opinión crítica formativa, en muchos países  “están de vacaciones”.

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