Arthur C. Clarke
1917 – 2008
por Gustavo Sasco

Arthur Clarke fue un talentoso escritor de ciencia y ciencia ficción,
y un visionario sin igual del futuro, que inspiró un sinnúmero de jóvenes
en la última mitad del siglo 20 con su esperanzadora  visión de cómo el
vuelo espacial transformaría sociedades, economías y la propia humanidad.

 

Aunque su odisea personal, aquí en la Tierra, ha terminado, su visión
 vive a través de su obra escrita, él va a ser sentidamente extrañado

 

Alan Stern

Administrador Asociado
NASA

 

Quienes leímos y aún hoy lo releemos, recibimos con pesar la noticia del fallecimiento de Arthur Clarke. Sucedió en Sri-Lanka, a la edad de 90 años.

 

Autor prolífico de ciencia ficción y divulgación científica, quizás fuera más conocido entre el público en general, por su obra “2001 una Odisea del Espacio” que sirviera de guión para la película del mismo nombre de Stanley Kubrick.

 

Autor de casi 100 libros, refleja en ellos su ardiente creencia en el espacio como nueva frontera de la humanidad, y su influencia pública en la exploración espacial fue reconocida por astronautas de los Estados Unidos y de la extinta Unión Soviética, así como por científicos de la talla de Carl Sagan.

 

Anticipó en 20  años el desarrollo de las comunicaciones globales por medio de satélites en su trabajo: “Extra-terrestrial Relays” donde establece las bases de los satélites de comunicación en órbita geoestacionaria, llamada en su honor, órbita Clarke por la Unión Astronómica Internacional.

 

“Nadie puede predecir el futuro” solía decir, pero como escritor de ciencia ficción nada le impidió hacer lo que el llamaba “explorar futuros posibles”.

 

Entre sus legados están las “3 leyes de Clarke”, agudas observaciones sobre ciencia y sociedad:

1)   “Cuando un renombrado científico de edad afirma que algo es posible, es casi seguro que esté en lo cierto. Cuando afirma que algo es imposible es muy probable que esté equivocado”.

2)   “La única forma de descubrir los límites de lo posible, es aventurarse un poquito más allá de ellos, en lo imposible”.

3)   “Una tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”.

A sus seguidores nos queda su última novela “El último teorema”, sobre la que dijo que le había llevado mas tiempo del que pensaba ya que: “Esta podría ser mi última novela, pero ya he dicho eso antes”.

 

Gracias Sr Clarke por las incontables horas en las que nos fascinó, provocó y enseño con su imaginación, humor y notable optimismo.
Buena Odisea.

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