Brasil reclutara un millón
de reservistas ante
hipótesis de guerra
por Ramón Ramos Trías*

 

"Tenemos la información que un helicóptero artillado de las fuerzas (...) de Colombia traspaso la línea fronteriza internacional e incursionó aproximadamente unos tres kilómetros en espacio aéreo ecuatoriano," dijo el miércoles  9 de abril el  subsecretario de Defensa de ese país, Miguel Carvajal. Esto sucede luego que el 1 de Marzo aeronaves y militares colombianos ingresaron a territorio ecuatoriano para destruir un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Este hecho generó la condena de la OEA y el Grupo de Rió a Colombia por violación de la soberanía de Ecuador.

 

Luego del pronunciamiento crítico de estos organismos internacionales  un periodista preguntó al presidente brasileño Lula Da  Silva: ¿Brasil estaría dispuesto a aceptar un ataque a un objetivo militar legítimo en su territorio? - "La posición de Brasil fue muy clara cuando se trató de la defensa de la soberanía de Ecuador. Nuestra actitud no admite ambigüedades: no aceptamos que un país viole la soberanía territorial de otro.

 

En este clima de creciente tención entre países Sudamericanos por conflictos fronterizos, al cierre de esta segunda semana de abril, el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, aseguró que el Ejército de su país recibiría "a balazos" a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en caso de que sus guerrilleros violasen la frontera brasileña.

 

En rueda de prensa, el ministro informó que Brasil tiene desplegados 27.236 militares en la frontera de la región amazónica, a su vez, negó que actualmente exista cualquier conflicto en la región, pero afirmó que la "forma de recibir" al invasor por parte de su país sería "la militar".

 

Por su parte el secretario de estado para Asuntos Estratégicos, Roberto Mangabeira Unger, que participó en el mismo evento, aseguró que la Amazonía presenta "el mayor foco de preocupaciones" en el área de seguridad de Brasil.  A continuación Unger barajó varios escenarios de peligros en esta región poblada por el mayor bosque tropical del planeta.

 

Concretamente señalo que las hipótesis puede ser una "guerra asimétrica en la jungla amazónica; eso es una guerra contra una potencia muy superior. Otro escenario incluye una acción militar de un país vecino apoyado por una gran potencia, que forzaría a Brasil a una "guerra de resistencia nacional"

 

Simultáneamente se conoció que el gobierno de Brasil estudia la posibilidad de implementar el servicio militar obligatorio y aumentar el número de tropas en las Fuerzas Armadas. El ministro de Defensa, Nelson Jobim, manifestó que hoy por hoy el servicio militar no es obligatorio ya que las Fuerzas Armadas apenas reclutan un pequeño porcentaje de todos los que están en edad de hacer la conscripción. El nuevo servicio militar obligatorio busca un destino más amplio en sus funciones  y será denominado "servicio social obligatorio" que prepara a los soldados para actuar en diversas contingencias.

 

Se maneja la fecha del 7 de septiembre día de la independencia brasileña como fecha  ara presentar al presidente Lula por parte de los organismos de defensa una propuesta concreta sobre este tema.

 

Roberto Mangabeira Unger, ministro de Asuntos Estratégicos, aseguró que para que la milicia sea "de hecho obligatoria deben cambiar los criterios de reclutamiento". Agregando  "en un país tan desigual como el nuestro el servicio militar obligatorio funciona como un nivelador donde las clases sociales se encuentran... actualmente existe la idea de que las personas bien  (de clases sociales altas) no sirven para ser reclutas" agregó.

 

El aumento de conscriptos también permitirá contar con un contingente de jóvenes que realicen labores sociales y conformen un "servicio social obligatorio", apuntó Mangabeira Unger.

 

Los altos funcionarios de la defensa brasileña también manifestaron

que en las próximas semana iniciarán consultas, en Venezuela, otros países sudamericanos en busca de concretar el llamado Consejo de Seguridad Sudamericano.

 

En una Sudamérica con países que afrontan distintos conflictos fronterizos, diversos  analistas (ver La ONDA digital Nº 383 ) vienen advirtiendo sobre crecientes vientos de guerra que han llevado a la región ha millonarias inversiones en armamentos. En este preocupante contesto geopolítico importa retener lo que informa sobre Brasil, la publicación española Diarioleon-es, con la firma de Pedro Baños Bajo: “Con una superficie similar a la de Europa sumando Moscú, Brasil significa casi la mitad de Sudamérica. El 60% de este vasto territorio se corresponde a la Amazonia, fabulosa y casi virgen reserva mundial de recursos minerales, forestales e hídricos.

 

No sólo los minerales más estratégicos, como el uranio -entre las primeras reservas mundiales-, están a flor de tierra, sino que la zona del Amazonas dispone en abundancia del que va a ser uno de los recursos más críticos en los próximos años: agua. Sus reservas hídricas son equivalentes a las de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe juntas, un 50% mayores que las de toda África Subsahariana, y 10 veces superiores a las del conjunto de Oriente Medio y Norte de África.

 

El gobierno brasileño, además de ser pionero en biocombustible (etanol procedente de la caña de azúcar), ha apostado fuerte por el desarrollo de la energía nuclear, y no sólo en el campo civil (las dos centrales nucleares actuales se van a convertir en ocho). Las órdenes transmitidas a la Armada son desarrollar un reactor nuclear de uso cívico-militar, lo que significa el dominio del ciclo completo del combustible. Las centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio, de tecnología propia, ya están muy avanzadas y el objetivo estratégico militar es disponer de un submarino de propulsión nuclear con aporte tecnológico francés (lo que no implica necesariamente portar armas nucleares) en un plazo máximo de ocho años.

 

Con unas fuerzas armadas de tan sólo 300.000 hombres (190.000 pertenecen al Ejército de Tierra), relativamente pequeñas para su población y sobre todo para su extensión territorial, Brasil se sabe envidiado y codiciado por sus magníficas reservas de todo orden, y es consciente de que debe saber defender sus estratégicos valores ante la rapiña que se avecina por parte de los países más industrializados.

 

Así, sus dos zonas fundamentales a proteger son la Amazonia y sus aguas territoriales en el Atlántico. Para la primera dispone de 27 brigadas, de las cuales sólo tres son acorazadas, pues es perfectamente consciente que la confrontación en la selva no se puede dar entre grandes unidades ni con elementos pesados, pues el hostil ambiente hace materialmente imposible tanto el desplazamiento como el apoyo logístico.

 

La única posibilidad es el enfrentamiento entre muy pequeñas unidades ligeras, para lo que el ejército brasileño lleva años creando Pelotones Especiales de Frontera e instruyéndose en las acciones irregulares, como las guerrillas, los golpes de mano, las emboscadas, las tácticas subversivas, las operaciones psicológicas (para conseguir el fundamental apoyo de la población local) y todo tipo de operaciones especiales, mucho antes de que se pusiera de moda, tras el 11 S, hablar de la guerra asimétrica. Se han convertido en verdaderos maestros del dominio de la jungla, sabiendo que en estas acciones reside su verdadera capacidad de disuasión y defensa, incluso frente a ejércitos teóricamente más poderosos y dotados de alta tecnología, buena parte de la cual se muestra inútil en este escenario, como el empleo de los satélites o las comunicaciones radio.

 

La implementación de un sistema de servicio militar obligatorio hará que tenga permanentemente un mínimo de un millón y medio de reservistas capaces de integrarse en poco tiempo en unidades y controlar completamente el área del Amazonas, haciendo que un posible agresor tenga mínimas probabilidades de éxito en una acción puramente militar. 

 

El país varias veces campeón del fútbol mundial y admirado por su contagiosa Samba está posibilitado para convertirse en una gran potencia, y ha desarrollado una estrategia  de  respeto internacional entreoíros campos en la OMG, reivindicando también un asiento permanente en el Consejo de Seguridad y en el G-8”.

 

La informaciones de las últimas horas surgidas directamente de funcionarios gubernamentales de la defensa brasileña, no pueden verse sino como una extraña, contradicción, con lo afirmado por su presidente tan solo hace 15 días: “Creo que Suramérica no está preparada para conflictos y nosotros no queremos conflictos. Tanto Venezuela como Brasil y Colombia necesitan mucha paz, mucha tranquilidad, para transformarnos en un continente altamente desarrollado”, dijo el mandatario brasileño en declaraciones a periodistas.

 

*Politólogo

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