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Sabalsagaray: en mayo
nuevas investigaciones
por Raúl Legnani
El juez penal de
10º Turno, Rolando Vomero, resolvió hacer lugar al
pedido de "inspección ocular" del calabozo Nº 3 del
Batallón de Comunicaciones Nº 1, donde encontraron
sin vida a la militante comunista Nibia Sabalsagaray,
en 1974.
El magistrado hizo
lugar al pedido que en setiembre de 2007 le realizó
la Junta Médica del Instituto Técnico Forense (ITF)
y resolvió que concurrirá al Batallón para realizar
la inspección ocular del calabozo, un hecho que
podría sustanciarse en la primera semana de mayo.
La Junta
Médica del ITF recomendó realizar la inspección
ocular del predio donde encontró la muerte
Sabalsagaray, así como una "autopsia psicológica"
que determine si la militante de la UJC era una
persona "proclive al suicidio", que ya fue remitida
al despacho del juez Vomero, indicaron las fuentes.

"Me
salvó la muerte de Nibia"
"Cuando estaban
pateándome en el suelo escucho una voz que dice
'¡paren, paren, que no se nos vaya la mano como se
nos fue con la muchacha el otro día!'", recuerda el
maestro Carlos Morena, quien fuera torturado en el
cuarto piso de Cárcel Central el 3 de julio de 1974,
al recordar aquellos días de cautiverio.
"Ahí se para la
paliza que había empezado feísima --yo ya estaba en
el suelo--, pero por eso zafamos y nos salió barata,
creo que lo que me salvó fue la muerte de ella",
agrega.
Morena fue
detenido junto a otros estudiantes de magisterio,
por haber firmado una carta que reclamaba mejoras en
el Instituto Normal de Canelones. Su casa, además,
fue asaltada "por 19 funcionarios de las Fuerzas
Conjuntas", recuerda. La represión contra estos
estudiantes de magisterio ocurrió pocos días después
de la muerte de la profesora Nibia Sabalsagaray. En
esas semanas no hubo en el Uruguay otra muerte de un
militante político en dependencias militares o
policiales. Decimos más: en 1974 no murió una sola
mujer en prisión, salvo Nibia. No cabe dudas: "la
muchacha" era Nibia Sabalsagaray. Tanto Morena, como
el maestro Felipe Machín, están dispuestos a ir a la
Justicia a declarar.
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