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Alternativas de Iberoamérica
en el actual sistema mundial
por el profesor Bernardo
Quagliotti de Bellis
Si no tenemos utopías, si no tenemos
una capacidad de imaginar un futuro mejor acorde
con nuestra realidad, estamos rindiéndonos a la
pérdida de nuestro futuro y dispuestos a aceptar
un futuro impuesto , manifestó el antropólogo
mexicano Guillermo Bonfill Batalla (1935-1991).
Una
primera acción en Iberoamérica de nuestros días es
distinguir con inteligencia y pleno equilibrio
intelectual , entre utopía e ideología política. El
excesivo y fijo pensamiento ideológico llevaron a
que se observara con desconfianza -y muchas veces a
ignorar por completo a la utopía; todo apoyado con
el tan absurdo fin de la historia que
instaló en el debate socio-político el economista
Jeremi Rifkin, en gran parte responsable de la
configuración de la política pública de los Estados
Unidos de Bill Clinton y su sucesor.
Iberoamérica conserva aun -aunque en menos grado
que en tiempos anteriores- el espectro de la
dependencia exterior. El tema es que la ecuación del
subdesarrollo tiene dos términos fundamentales: el
régimen latifundista de explotación de la tierra
y la dependencia exterior. Hay que reconocer que
ambos términos se hallan íntimamente
correlacionados, pues la tierra es la base de una
estructura productiva que desde hace unas década ha
acentuado el interés de capitales extranjeros en
explotarla en Iberoamérica -con distintos fines-,
desde productivos hasta especulativos., marcando un
nuevo estilo de dependencia .
Hay que
tener en cuenta que tal dependencia del exterior no
sólo se hace sentir en el campo de la economía.
También se registra en las determinantes de la
política exterior, de la cultura, del papel que cada
país puede y debe desempeñar.
Cuando
la dependencia económica se asocia a la dependencia
política , a la cultural y a la tecnológica
-sumemos en nuestros tiempos a lo militar con las
misiones de paz- todas juntas reiteran
situaciones de vasallaje que creíamos superados.
La
situación de dependencia
Según
Theotonio Dos Santos (La estructura de la
dependencia, 1971) dependencia es una
situación en la cual la economía de determinados
países está condicionada por el desarrollo y la
expansión de otra economía a la que se hallan
sometidas las primeras.
Y luego
agrega: La relación de interdependencia entre
dos o más países y entre éstos y el comercio
mundial, toma la forma de dependencia cuando algunas
naciones (las dominantes) pueden expandirse y ser
autogeneradores, en tanto que otras naciones (las
dependientes) solo pueden hacerlo como reflejo de
esa expansión, la cual puede tener un efectos
negativo o positivo sobre su desarrollo inmediato.
En el
caso de Iberoamérica, como señalara Simón
Rodríguez, lúcido maestro de Simón Bolívar, en
nuestro continente imitamos todo menos la
originalidad. Es muy acertado el juicio del
ensayista tucumano Adolfo Columbres, cuando nos
dice que La idea de que el desarrollo verdadero
es el de la propia esencia y no el producto de un
injerto. Este concepto surge en el análisis que
en el siglo III a.C. hiciera Platón cuando denominó
Dynamis a la fuerza embrionaria que
desarrolla la esencia, como una tensión hacia el
devenir y la plenitud.
Al
preguntar qué alternativas tienen los países
iberoamericanos en el actual sistema mundial
-adelanto: quizás con la excepción de Brasil- debo
recurrir a las respuestas que dieran Theotonio dos
Santos, Gunder Frank, Enrique Cardoso y Enzo Faletto
. Siete fundamentales:
1.- La
dependencia está condicionada por el desarrollo y la
expansión de otra economía.
2.- Con
el análisis de la dependencia se puede trascender la
teoría del desarrollo, según la cual la situación de
los países subdesarrollados obedece a razones de
ineficiencia.
3.-El
subdesarrollo es una derivación del proceso de
expansión mundial del capitalismo (agrego apoyado
por la globalización).
4.- La
dependencia no es un factor externo. Refleja una
situación condicionante, fundada en la división
internacional del trabajo.
5.- Hay
una articulación necesaria entre los intereses
dominantes en los centros hegemónicos y los
intereses dominantes en las sociedades dependientes.
6.-La
situación de dependencia configura una situación
interna a la cual se halla estructuralmente ligada.
Para resolver el problema es preciso cambiar las
estructuras internas.
7.- La
dependencia de los países iberoamericanos está dada
por un conjunto de complejas relaciones económicas,
políticas, sociales, culturales y tecnológicas entre
ellas y los poderosos centros de ultramar.
Para
Helio Jaguaribe , más importante que la
desnacionalización económica y
científica-tecnológica , lo es la desnacionalización
político-militar por sus efectos inmediatos
sobre la estructura del poder de América Latina.
La
realidad actual indica que para que el desarrollo
económico de los países iberoamericanos
-individualmente y en su conjunto como región- el
mismo mantenga cierta independencia en el sistema
globalizado, deben ser controlados la dañosa
presencia de los monopolios internacionales.
En el
caso de Uruguay -país que da la impresión que está
en venta, es un requisito esencial, pues la
dependencia productiva, comercial y financiera da
lugar, con suma frecuencia, a una mayor sujeción
económica; que se ve agravada por la dependencia
cultural la que es agravada por la subordinación
económica, efecto que desalienta la lucha por la
auténtica independencia política
Buscando un consenso iberoamericano
Los
países iberoamericanos deben esforzarse en esas
Cumbres (no solo para la foto) en establecer los más
sólidos y ágiles mecanismos para una franca
complementación que también suele calificarse
como integración. Ante el actual sistema
internacional, ¿bajo que condiciones y modalidades
puede decirse de un país que no se encuentra
sometido a una relación de necesaria
complementación, o si se quiere, de dependencia?
¿Acaso
Japón, su industria no depende del mineral
australiano? ¿Hay dependencia de Argentina porque su
industria precisa los rollizos y las maderas
aserradas del Paraguay y Brasil? ¿Hay dependencia
brasileña porque necesita su población de trigo
argentino y arroz uruguayo? ¿Hay dependencia
italiana por el consumo de petróleo libio? ¿Hay
dependencia francesa por la necesidad del gas
argelino?; al igual que Chile del gas boliviano por
conducto argentino?
Mientras
Iberoamérica no practique los métodos de la
complementación, la cooperación y el respeto mutuo,
se verá atascada y sin un futuro claro,
actualmente en ciertos grados de decadencia. Al
sistema globalizante no se puede responder con
políticas estatales individuales, sino con la fuerza
de un bloque de naciones fortalecido que se
actualiza permanentemente.
En el
caso particular del MERCOSUR, eso es lo que, desde
hace tiempo, le falta. Sin acto de autocrítica, de
oportuna reacción, se podría cumplir lo que en
1991 me dijo el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro:Si
no comprendemos que está naciendo un nuevo orden
mundial y, por tanto no luchamos por el lugar que
nos corresponde en él, América Latina se hallará en
vías de ser recolonizada.
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